El palacio de los insultos

Uno se vuelve una bestia que crea los más insólitos vituperios. Aquí, una cosecha selecta.
Por Gastón Chansard
El fútbol es tan amplio como las condiciones sociales de sus hinchas; desde el barrio más olvidado hasta el country más refinado, todos comparten códigos que sólo son utilizados en las tribunas o plateas de una cancha. Una persona que jamás fue a ver un partido hace cientos de preguntas antes de asistir a un estadio y para esa avalancha de consultas el asiduo concurrente deberá estar armado de paciencia y de respuestas claras, pero nunca se podrá olvidar de mencionarle que ingresará al palacio de los insultos.
La creatividad del hincha a la hora de agraviar verbalmente a los jugadores adversarios y propios, árbitros, técnicos, hinchada rival, policías y hasta periodistas no tiene precio. Desde los clásicos insultos hacia las madres, pasando por la sospecha de cópula entre hermanos, juicios sobre la belleza y hasta dudas sobre el uso pleno de las facultades psicomotrices, los hinchas bucean en su diccionario de cancha y expresan en 90 minutos un sin fin de vocablos, homenajeados hoy.
Antes de declarar ante los amigos del Inadi, aclaro: esta nota no es una apología a la discriminación, es una recopilación de algo que sucede todos los fines de semana en las canchas argentinas. Lejos estamos de valorar la exclusión o la discriminación. Sí la inventiva.
En esta recorrida de puteadas, gran esfuerzo de memoria de quien escribe y de sus amigos futboleros, decidí no abreviar ninguna “mala palabra”. Apoyándome en un maestro del tema, cito a Fontanarrosa: “Hay palabras de las denominadas malas palabras que son irremplazables, por sonoridad, por fuerza, algunas incluso por contextura física de la palabra. No es lo mismo decir que una persona es tonta que decir que es un pelotudo”.
La lista de frases, donde el único dueño es el ingenio popular, se despliega a partir de aquí:
• Cuatrooo, tenés menos sorpresa que un kinder abierto, ¡la puta que te parió!
• Limate los pies, Chitzoff, muerto de hambre.
• Maaaárcicoooo, le pegaste con las várices.
• A un mal arquero: ¡Te rascás el culo con los pies, ¡manco de mierda!
• Renzo Vera erra un pase: ¿Vos sos boludo o tus papás son hermanos?
• Caire, los de rojo y negro son los tuyos.
• Ese muerto tiene menos recorrido que el trencito de Puerto Madero.
• Ni con un 38 afana una pelota este hijo de puta.
• Tres, no podés subir ni una escalera mecánica, ¡mueeeeeeeeeeeeerto!
• ¡Que lo pisen, que lo pisen! (De un plateísta de Unión cuando el carrito de lesionados se acercó a Gorostegui tendido en el pasto).
• Garnier, corré hermano: ¡se te suben las babosas a los pies!
• Minapoloooo, tenés menos definición que Telefunken de 14.
• Fabbiani, tenés menos estado que Palestina.
• Balbo, avisale a tu cuerpo que no te retiraste.
• Veraaa, si subís traelo a Mosset que se perdió ahí arriba.
• Ledesma, ¡desenganchate el trailer!
• El día que te fuiste a sacar sangre encontraron la fórmula de la Levité de manzana, hijo de puta.
• Barrado, pasate a nafta,
• Ubeda, ¿desde cuándo la cancha de Racing es peatonal? ¿Te ponen multa si corrés hijo de re mil puta?
• Caruchaaa, ¡llamo el Cuco, que se juntan el viernes!
• Patiñoooo, ¡sos más feo que un Twingo!
• El pelotudo soy yo que puse el codificado y vine a la cancha a ver deambular a Abelairas.
• Caruso, ponele chimenea al banco, ¡vende humo!
• Cano, abandoná el fútbol y empezá a buscar trabajo.
• Argentina en el Monumental. El Piojo López tiraba los centros muy mal y de la tribuna bajó un: “Piojo, la próxima tirala autografiada, la concha de tu hermana!”.
• Pellerano, no sabés cómo cocina tu mujer a las 3 de la mañana.
• Medel, andá a hacerle compañía a los 33 mineros, ¡horrible!
• Gustavo, ¡si no fuese por Guillermo serías cadete!
• En referencia a las mil rayitas de la camiseta de Los Andes: Tenés más rayitas que hinchas, ¡la puta madre que te parió!
• ¿Cuántas pelotas ves Cordoneee?
• Sartori, la concha de tu madre… ¡doná los órganos, mueeertooo!
• ¡Álvarez, tenés menos salida que Cromañón!
• Valdemarín, no le metés un gol ni a tu mujer.
• A un juez de línea medio canoso con bigote: “¡La concha de tu madre Rolo Puente!”.
• Laspadaaaa, escupí el fitito.
• Mena, volvé a la cárcel.
• Jugador rival tirado en el piso. Se escucha un grito: “Sacrificalo a ese hijo de puta!”.
• ¡Tomate un Actimel, Ribonetto!
• Dejá el tetra, borracho. ¡Estas viendo doble!
• Gamboaaaa, dejá la cama solar y hacelos jugar a algo.
• A Magnín le ponés dos medias de distinto color y se caga a patadas solo.
• ¡Lesionate hijo de puta, lesionateeeeeeee!
• ¡Estevez, deformado: naciste con la pija en la cara, hijo de mil putas!
• Transpirá la camiseta Bedoya, hacé que jugas, transpirála.
• Ponete la montura.
• Cordone, Viejas Locas busca guitarrista. ¡Presentate, drogón!
• Krupoviesa, en tu casa hasta los muebles usan canilleras, burrooooo.
• Falcioni devolvele la cara al perro.
• Fabbiani en el piso: “Tírenle agua que se seca la ballena”.
• ¡Tenés menos definición que un Atari, la puta que te pario!
• Levantate, forro, que no sos Norma Aleandro.
• Piojo, tenés menos centro que Las Toninas en abril.
• ¡¿Árbitro, qué cobras: amontonamiento?!
• ¡Hijo de puta, Sofovich corre más que vos, rengo de mierda!
• ¡Priottiii, la mochila dejala en el vestuario!
• Sacale la caja a los botines para jugar, muerto.
• Mientras el doctor Eduardo Vega atendía a un jugador de Colón, desde la platea oficial del Brigadier López se escuchó: “No le pongas aerosol, ponele Blem que es de madera ese hijo de puta”.
• Cabral, los de la banda roja son tus compañeros, pelotudo.
• Cormillot, Fabbiani es argentino.
• Russo, meté un cambio, la puta que te parió, ¿se te rompió la caja?
• Cardozo, ya te aprendiste los números de todos… ¡ahora sacales la pelota!
• El Ogro sale a la cancha. “¿Qué haces acá Fabianni? ¡Cuestión de peso ya empezó!”.
• Mientras aplaudían a Matías Mantilla porque salía con Silvina Luna, un compañero suyo se empezó a reír. Y uno de la tribuna gritó: “¡Seeeis! ¿De qué te reis, feo? Vos no te podes coger ni a Mirtha Legrand”.
• Esmerado: comprate una tortuga y andate despacito a la concha de tu madre.
• ¡Barradooo! ¿Quién te puso Diego Armando, el mentiroso de tu papá?
• Bieler, ponete un GPS.
• Cuando Maradona hizo oficial la lista de jugadores que iban a jugar el Mundial 2010, en muchas canchas se escuchó lo siguiente: “¡¡¡Garcé, trae alfajores!!!”
• Díaz, salí al área grande a ver si llueve por lo menos.
• A un gordo en la tribuna de Arsenal: “¡Gordo, vomitá la gente que falta!”.
• Al Piojo López: “Van a cerrar Aeroparque, estás a punto de tirar un avión hijo de puta”.
• Nanni, te vinieron a ver empresarios de Italia hoy… de un frigorífico, pecho frío.
• ¿No te cansas de estar equivocado, Sequeira?
• ¡Orteguita, jugá tranquilo que no hay alcoholemia!
• La culpa no es de Chitzoff, la culpa es del hijo de puta que le regaló la primera pelota. ¿Por qué no le regaló una caña de pescar?…
• Seis, te putearía pero no se quién sos.
• ¡Tenés menos fantasía que estrella porno, hijo de puta!
• ¡Crossa, se nota que te hicieron sin ganas!
• “¿Papi, por qué todo el mundo le dice malas palabras a Sartori?” “¡Porque es un reverendo hijo de puta!”
• ¡Weiner, sos el pesimista del gol!
• Olivera, ¿te pido un remis para volver?
• ¡Pellerano, sos más amargo que el Terma, la puta que te parió!
• ¡Ruiz, prestáme tu cara para disfrazarme de pelotudo!
• ¡Laspada sos como Maldini, pero con las rodillas enyesadas!
• ¡Abbondanzieri, tenés menos reflejos que un espejo de corcho!
• ¡Gracián, preguntale a Mick Jagger cómo es y cambiate la sangre!
• Bazán Vera, la cancha no es chica, vos sos gordo.
• Funes Mori, todavía no sé si sos zurdo o diestro. ¡Burro!
• Tenés menos fútbol que Flavio Mendoza.
• ¡Rimoldi, sos una ensalada de frutas: todo menos huevo!
• El policía no abre el portón: “¡Dale, que estoy pariendo por el ortoooo!”.
• Hincha a un suplente: “¡Eh, 14, eh, 14: si estos perros son los titulares qué malo que serás vos, hijo de puta!”.
• ¡No tirás un taco ni trabajando en Ricky Sarkany!
• Arbitrooooo, expulsá a Caruso (Lombardi) del banco que el humo no me deja ver el partido.
• ¡Tuzzio, dejá de cabecear que vas a pinchar la pelota, cornudo!
• ¡Bolzán, muerto, tenés menos sangre que el mondongo!
• Fabbiani, mulo de mierda, largá las pastillas que llevás en el estómago.
• Funes Mori, apuntale al córner: capaz que así te sale al arco, la concha de tu madre.
• Menaaa, va un pie después del otro, muerto, hijo de puta.
• Dirigido a Pompei (el árbitro): ¡Pompei, qué aborto se perdió tu vieja!
• En cancha del Rojo, Riquelme fue a pedir agua y le gritaron: “Pedí sangre en vez de agua, hijo de puta”.
• ¡Jugá con clase que esa camiseta la usó Di Meola, reverendo cagón!
• Simeone: hablás de “cuchillo entre los dientes”; yo con ese cuchillo le corto la tanga a tu jermu.
• ¡Cappa, si tu equipo jugara como insultás serías campeón, la puta que te parió!
• ¡Pompei, a Mouche no tenés que ponerlo en el banco, tenés que ponerlo en una incubadora!
• Neneee, mejor andá a actuar a Botineras.
• Dejálo en el piso a Riquelme, que esa mierda es abono para el pasto.
• En la cancha de Unión: “¡Coca-Cola, te estoy llamando, la puta madre! La Sarli llega antes que vos, gordo”.
• ¿Qué te pensás, que sos Gulliver en el mundo de los enanos? Levantá la pelota en el centro, hijo de puta.
• A Chitzoff: “¡La empezás como Roberto Carlos y la terminás como yo!”.
• ¡Barrales, tu representante es un fenómeno, hijo de puta!
• Falcioni, tu equipo tiene menos profundidad que una Pelopincho.
• ¡Heinze, pasa el 9 corriendo en ojotas y te gana, hijo de puta!
• Y para finalizar, un clásico de los perversos insultos visitantes santafesinos mutuos entre los hinchas de Colón y de Unión: “Devolveme el colchón, inundado hijo de puta”.

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