De jornalero a leyenda de la música

El 23 de julio de 1884 el afroargentino Gabino «el Negro» Ezeiza (1858-1916) y el uruguayo Juan de Nava (1856-1919) se batieron a duelo en el primer contrapunto profesional del que se tenga registro. Cierto es que fue en Montevideo, aunque las versiones de esta contienda dicen que unas 300 personas estuvieron presentes ahí pero que podría haber tenido lugar en una «cancha de pelota» de calle San José o en el Teatro Artigas.

La última foto del Negro Ezeiza, tomada para el primer centenario patrio, junto a Juana Paredes de Quintana, que también tenía 100 años al momento.
La última foto del Negro Ezeiza, tomada para el primer centenario patrio, junto a Juana Paredes de Quintana, que también tenía 100 años al momento.

El padre del Negro Ezeiza, llamado Joaquín, murió en la guerra del Paraguay dejando huérfano a su hijo de nueve años. Desde muy chiquito el Negro curtió las pulperías de barrios como Monserrat y San Telmo, donde conoció a Pancho Luna, otro afroporteño que fue quien lo inició en la guitarra mientras él se desarrollaba también como escritor: en 1896 publicó una serie de versos con el título de Cantares criollos, así como también supo dirigir La juventud, un semanario de literatura.

Así es que los 23 de julio se celebra el Día del Payador, gracias a aquel contrapunto histórico con de Nava que inmortalizó al Negro Ezeiza que ganó al improvisar Heroico Paysandú, canción que grabó Carlos Gardel.

Dejar respuesta

Por favor, ¡ingresa tu comentario!
Por favor, ingresa tu nombre aquí