Vuelan los números astronómicos en la discusión por la reforma de la seguridad social. Se dice que el gobierno dejará de poner en las jubilaciones, pensiones y asignaciones unos 100 mil millones de pesos. Pero eso, ¿cuánto es?

El gobierno se apresta a discutir hoy la reforma previsional, cuyo eje central –aparte de extender la edad de jubilación a los 70 años– es el cambio en la fórmula de actualización de asignaciones, pensiones y jubilaciones. Vale detenerse en el trío, porque no sólo se está discutiendo cuánto van a cobrar los trabajadores pasivos, sino también los pensionados de todo tipo, los ex combatientes de Malvinas o los trabajadores desocupados y monotributistas que cobran la Asignación Universal por Hijo.

Este universo que ronda las 17 millones de personas (¡casi la mitad del país!) hubiera cobrado en marzo de 2018 un aumento que estaría en la franja del 14,5%, de acuerdo a la Ley de Movilidad sancionada en 2009. Si se aprueba la nueva ley, pasarían a cobrar 5,7% de aumento. La diferencia es grande, acá hay una linda aplicación web que la traduce en pesos. El Estado, y en esto coinciden Clarín y Página/12, dejaría de pagar a pobres y viejos la friolera de 100 mil millones de pesos.

Es imposible saber en qué va usar el gobierno ese dinero, si es que lo va usar. El déficit fiscal escaló durante 2016 y 2017, por lo cual quizá simplemente lo que haga es… nada. Lo cierto es que una buena parte de esos 100 mil millones que no irán a pobres y jubilados serán directamente transferidos a las empresas. ¿Cómo es posible? Pues en la reforma tributaria se prevé una baja en las contribuciones patronales. Así, parte de lo que se le quita a unos se vuelve un beneficio para otros. Interesante concepción de solidaridad social: aquellos que más desprotegidos están sustentan con su recorte los beneficios del capital privado.

Otra perspectiva tiene que ver con el uso de esos 100 mil millones de pesos. La mitad de los jubilados perciben la mímina, los pensionados no viven en countries y los perceptores de la AUH a lo sumo son monotributistas. Esos 100 mil millones de pesos van directo al consumo, por lo que el comercio ha de prepararse para la pérdida de poder adquisitivo de… 17 millones de clientes.

Pero el número sigue siendo abstracto, así que lo pondremos en comparación con otras cifras

100 mil millones de pesos son…

Los gastos totales –todos los salarios, subsidios, obras públicas, pagos, todo– que tendrá el Estado de Santa Fe durante 190 días en 2018 (de acuerdo a su presupuesto). Es decir, poco más de seis meses de funcionamiento de todo el Estado santafesino.

• Los gastos totales –como en el caso anterior– que tendrían 17 ciudades con el mismo presupuesto que tendrá la Municipalidad de Santa Fe en 2018.  Imaginen que el Gobierno de la Ciudad cierra un año entero, como también el de otras 16 ciudades equivalentes más. O que la Municipalidad de Santa Fe cierra por… 17 años.

• Unos 617 funcionarios tan corruptos como José López, redondeando su bolso en 9 millones de dólares y el tipo de cambio a 18 pesos por dólar.

• Con el mismo valor del dólar, el 4,76% de todos los dólares que se blanquearon en el último perdón a la fuga de capitales (U$S 116.800 millones), con el justificativo de la Reparación Histórica. Vale recordar que el 80% del dinero quedó en el exterior. Y que por declararlos pagaron una multa inferior a la tasa del impuesto a las ganancias que evadieron. Y que se había prohibido en la ley el blanqueo de familiares de funcionarios, cosa que el presidente revirtió por decreto, para beneficio de su hermano Gianfranco.

• Menos de la mitad de los 251 mil millones de pesos devengados por el Banco Central sólo para pagar los intereses de las Lebacs entre el 15 de diciembre de 2015 y el 30 de junio de 2017, una de las timbas financieras más ruinosas y poco efectivas desde los enjuagues de José Alfredo Martínez de Hoz.

• El 13% del stock de Lebacs licitado por el Banco Central desde diciembre de 2015, teniendo en cuenta que a octubre esa deuda superaba el billón de pesos.

• El 23% de los dólares que ingresaron en 2016 por las exportaciones de cereales y aceites, que ahora no pagan retenciones. En otros términos, todos los dólares que ingresaron en apenas los cuatro primeros meses de exportaciones de 2017 de ese sector.

• Aproximadamente 10 pizzas bien chetas (de $250) por habitante. O un subisidio de $2500 por habitante en el año.

• El 3,9% del stock de deuda que tomó Argentina desde diciembre de 2015 hasta octubre de 2017, que subió de 160.150 millones de dólares a 301.823 millones de dólares, una hipoteca inútil como nunca se vio en la historia argentina.

 

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