Según la ONU, por cada dólar que gana un varón, una mujer gana 77 centavos

“No hay un solo país, ni un solo sector en el que las mujeres ganen los mismos salarios que los hombres y, a nivel global, ganan un promedio de 23% menos que los hombres, una situación que para Naciones Unidas constituye el mayor robo de la historia”, indicó la asesora de Anura ONU Mujeres, Anuradha Seth.

Según explicaron, esta diferencia salarial se da porque las mujeres trabajan menos horas remuneradas, porque lo hacen en sectores peor pagos o por estar menos representadas en los escalafones más altos de las empresas.

Además, en promedio reciben sueldos inferiores a los de sus compañeros varones por hacer exactamente el mismo trabajo; la estimación de la ONU es que por cada dólar que gana un hombre, una mujer gana 77 centavos.

Las diferencias entre países son importantes: entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) hay países con una diferencia menor al 5%, como Costa Rica o Luxemburgo, y otros con hasta 36%, como Corea del Sur.  Varios países ricos tienen una brecha salarial superior: Japón (25,7%), Estados Unidos (18,9%), Reino Unido (17,1%) y Alemania (15,7%).

En tanto, la diferencia de salarios se agrava con la edad, especialmente cuando las mujeres tienen hijos: se estima que con cada nacimiento, la mujer pierde 4% de su salario con respecto a un hombre, mientras que para el padre los ingresos aumentan alrededor de 6%, lo que demuestra -según Seth-, que buena parte del problema es el trabajo familiar no remunerado que realizan las mujeres.

Según datos de 2015 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un 76,1% de los hombres en edad de trabajar forman parte de la población económicamente activa, mientras que el porcentaje es de 49,6% en el caso de las mujeres.

Si nuestras vidas no valen, produzcan sin nosotras

Las condiciones laborales y la brecha salarial es uno de los reclamos de base del movimiento de mujeres a nivel mundial que este 8 de marzo realizará el segundo Paro Internacional de Mujeres, bajo la consigna “si nuestras vidas no valen, produzcan sin nosotras”. En el documento que realiza el llamamiento a esta jornada en Argentina, se lee que: «Paramos porque una de cada tres mujeres en la región no logra generar ingresos propios. El promedio de horas semanales dedicadas al trabajo no remunerado, obtenidas entre diez países de la región, es de 13,72 horas en hombres y de 39,13 horas en mujeres. En la Argentina las mujeres hacemos tres veces más trabajos domésticos y de cuidados no remunerados que los varones. Nos paramos para visibilizar esta doble jornada laboral que afecta más todavía a las mujeres más pobres. Paramos porque las travestis y trans no consiguen trabajos formales».

En 2013 el Indec recolectó los primeros datos sobre trabajo no remunerado y uso del tiempo, donde se constató lo que se intuía: las mujeres invierten casi el doble de tiempo que los varones en las tareas de cuidado. Más específicamente: para el total nacional urbano la estimación dice que, diariamente, las mujeres destinan 6 horas y medias al trabajo de cuidado y los varones 3 y media.

La desigualdad que sostiene el sistema

“Cuando entramos analizar las características sociodemográficas de los hogares vemos que en aquellos donde hay menores de 6 años la jornada de trabajo diaria no remunerada de mujeres se eleva a más de 9 horas”, explicaba la economista feminista Corina Rodríguez Enríquez en diálogo con Pausa. “Y si sumamos esas 9, más 8 de una jornada de trabajo legal, más las 2 horas para moverte de un lugar al otro si vivís en una gran ciudad, ahí ya casi llegamos a las 24 horas que tiene un día. Entonces resignamos tiempo para el autocuidado, para dormir, para participar en otro tipo de actividades. La variable de ajuste de esta desigual distribución de tareas de cuidado es el tiempo y la calidad de vida de las mujeres”.

En junio de 2017 el Indec difundió los datos de la Encuesta Permanente a Hogares (EPH) con la cual se mide, entre otras cosas, el mercado de trabajo. La tasa de actividad corresponde a la cantidad de personas que están trabajando o que están buscando trabajo, sea porque no lo tienen o porque quieren trabajar más o porque trabajan poco. La tasa de empleo abarca a aquellas personas que estuvieron ocupadas al menos una hora en la última semana, más allá de que sea en blanco o en negro. Pues bien, en el Gran Santa Fe el 60,4% de las mujeres está fuera del mercado laboral (es inactiva) y apenas el 37,1% de las mujeres tiene empleo. Luego de Santa Fe, en la región pampeana y bonaerense, viene Concordia, donde a las mujeres les va mejor.

Según datos difundidos por el Ministerio de Trabajo, la brecha salarial entre mujeres y varones en la Argentina oscila entre el 21 y 24% en el caso de los trabajadores registrados, y asciende al 35% en el segmento informal.

En Santa Fe, las mujeres en casa y lejos del trabajo

 

 

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