Las 13 balas que en la noche del miércoles fueron disparadas sobre el auto de la concejala carioca Marielle Franco, que terminaron con su vida y la de su chofer, Anderson Gomes, pertenecían a un lote comprado por la Policía Federal de Brasil.

Según informa el periodista Bruno Bimbi desde Río de Janeiro, una pericia realizada por la División de Homicidios de la Policía Civil local determinó que las balas formaban parte del lote de munición UZZ-18, que fue adquirido el 29 de noviembre de 2006 por la fuerza policial. Ahora la investigación deberá determinar cómo esas municiones llegaron a las manos de los asesinos y poder así conocer su identidad.

“Ser mujer negra es resistir y sobrevivir todo el tiempo”

“No acabó, tiene que acabar, yo quiero el fin de la policía militar” y “¡Qué hipocresía! Esa policía mata negros todos los días” fueron dos de las consignas que miles de personas gritaron anoche en las calles de Río de Janeiro y en otras ciudades brasileras,  en un masivo pedido de justicia.

Fotos de El País Brasil

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