La creación y el sostenimiento de espacios destinados a contener, educar y capacitar a niños y jóvenes ha sido una marca distintiva de los últimos años. Tanto desde el ámbito municipal como desde la provincia se hace frente a la vulnerabilidad en los barrios más carenciados. Prueba de ello son los 16 Jardines Municipales en el cordón norte, oeste y de la costa, que albergan a dos mil chiquitos de 45 días a tres años. Las Escuelas de Trabajo, encargadas en formar en oficios, promover el emprendedorismo, canalizar oportunidades laborales y posibilitar la culminación de los estudios primarios y secundarios, congregan actualmente 1505 jóvenes.

En esa misma línea, el programa SOS Música ha tenido un crecimiento relevante desde su puesta en marcha en 2007 a instancias, no sólo de la enseñanza, sino de la formación de orquestas juveniles y de niños en los barrios. Al encanto intrínseco de la música se añade el hecho concreto de la pertenencia a un grupo y el camino abierto hacia la continuidad de los estudios a nivel terciario o superior.

Resultados similares se desprenden de las acciones que se llevan a cabo en el Tríptico de la Imaginación y el más reciente El Alero, ubicado en Coronel Dorrego, que conjuga diferentes expresiones artísticas y talleres en consonancia con el programa Nueva Oportunidad. Éste último se distingue por ofrecer capacitación, de la mano de las organizaciones barriales, con el único objetivo de enfrentar la desigualdad y la exclusión.

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