DesmanTélam

Retratos y voces de algunxs de lxs 357 trabajadorxs despedidxs de la empresa pública multimedial Télam. Mantienen una ocupación pacífica en la empresa para recuperar sus puestos de trabajo, arrebatados bajo la orden del titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos de la República Argentina Hernán Lombardi.

Por Mauricio Centurión y Marina Carniglia.

En la previa del partido de Argentina y Nigeria, el pasado 26 de junio, Hernán Lombardi confirmaba que 354 trabajadorxs de la empresa multimedial Telam se sumaban a lxs, hasta el momento, tres despedidos. Un total del 40% de lxs empleadxs, algunxs de ellxs con más de 20 años en la empresa y con un gran recorrido en su oficio.

La forma perversa que adoptó Lombardi para la notificación fue a un mensaje en la casilla de correo donde las opciones eran dos: el despido o la invitación a la agencia del futuro: “Sos parte de la nueva Télam, confiamos en vos”. Otra forma de enterarse de la noticia era llegar a la puerta de entrada, apoyar el dedo en el sensor del ingreso y ver que el molinete no giraba.

Parte del comunicado emitido el 19 de junio por lxs trabajadores decía: “Hernán Lombardi se dispone a ejecutar un drástico plan de destrucción de la agencia: despidos en masa, eliminación de la función publicitaria de la agencia y el feroz disciplinamiento de toda voz en la redacción para poner de rodillas a una agencia y que sea, como nunca antes, una agencia gubernamental y no del Estado. Una agencia al servicio de los funcionarios y no de la sociedad civil. Obediencia o desempleo, es el lema del titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos”.

Mientras realizábamos las primeras fotos, el viernes 13 de julio, unx de lxs trabajadorxs nos hace escuchar un audio que le acababa de llegar: el juez Ricardo Tatarsky, falló a su favor y ordenó la inmediata reincorporación de cinco despedidos, pero la medida puede ser replicada a la totalidad de las 357 cesantías. Afirmó que “se propició un despido masivo” que “excede todo marco de razonabilidad”, una medida que “resultó evidentemente intempestiva”. El clima en la agencia cambió: abrazos, llantos y una esperanza empezaba a brotar luego de una batalla ganada, una de las tantas por luchar para la reincorporación, para volver a ejercer el derecho a trabajar, a no evitar los despidos por causas injustas, a seguir creciendo en una agencia con más de 70 años de construcción.

Carlos Brigo. Desempeñaba el rol de reportero gráfico de la agencia y editor de fotografía desde el año 2010.

“Los días en que no había tantas notas, como yo soy un bicho callejero, me la paso mirando por la ventana, necesito horizonte. Miro a la calle y había un matrimonio muy joven con un cochecito de bebé y un pibito jugando a la pelota. A las 8 AM vi esa imagen. A la hora me levanto, vuelvo a mirar y seguían estando ahí, en el mismo lugar. Algo me hace ruido y siento curiosidad, agarro la cámara y me voy donde estaban. Me acerco, los saludo y me quedé mudo, no sabía que preguntarles, no quería invadirlos, hacerles sentir peor de lo que estaban. El muchacho me mira y me dice ‘Estamos en la calle, ¿queres un mate?’. Tomé unos mates y le pedí hacerles una foto para compartirla en las redes contando su historia. A raíz de eso muchísima gente se acercó a traerles comida, ropa, pasados cuatro días le consiguieron un trabajo a los dos: de casero, tareas domésticas y cuidador en ciudad Evita, eso hizo que los chicos puedan volver a la escuela. Una historia que terminó bien. Creo que la fotografía de prensa cumple un rol social, además del rol de memoria, transparencia e información, que puede ayudar, como lo hizo en este caso”.

Celia Carbajal. “Ingresé a la agencia Télam en 1994, trabajo en la sección sociedad, escribo sobre periodismo científico, salud pública, género y todo lo que atraviesa esa sección, yo soy editora y uno de los últimos hitos que tuvimos en esta lucha fue que hicimos jornadas de paro exceptuando la cobertura de la media sanción del 13 de junio del aborto legal”.

“Nosotros ya habíamos tenido un conflicto muy grande en el 2000 porque quisieron cerrar la agencia con un Boletín Oficial, en el gobierno de De la Rua. En ese momento hicimos ocupación de la agencia en producción, el 100% de la agencia en contra de ese cierre, después de eso le siguió una liquidación y luego de dos años logramos restablecer la empresa Télam Sociedad del Estado”.

“Siempre tratamos de transmitir a los compañeros nuevos, ante los momentos aciagos, esta confianza: luchando, organizándose, ampliando, solidarizándose con otras luchas, nosotros acá adentro nos asumimos como pueblo argentino. Ahora ya tuvieron la oportunidad, no tenemos que trasmitirlo más, lo vivenciaron, uno de los compañeros en una asamblea de ayer dijo ‘Siento que estoy viviendo un momento privilegiado’ y yo pensé que ocurre lo que nos pasó en el 2000, impresionante, estamos haciendo historia, no importa lo que pase después”.

Lucía Ríos. “Trabajé los primeros 7 años en el área de radio, primero como operadora y luego como productora y periodista y hace dos meses había pasado a la sección web a escribir y producir contenido”.

“Yo pase de saludar en el ascensor a compañeros y compañeras (o ni siquiera eso) a abrazarme y llorar y sentirlos. Siempre decimos ‘Unidad de los trabajadores’ y acá fue tan real, se hizo tan carne, tan concreto en un sector donde eso venía costando… Estos casi 20 días de permanencia pacífica lograron que todas esas individualidades estén pero con una conciencia completamente colectiva, todos aportamos en algunas cuestiones necesarias, nos organizamos en comisiones, para la seguridad, la higiene y eso hace que te encuentres con el otro desde un lugar completamente solidario y amoroso en un contexto que no promueve eso. Hay muchas historias que no conocíamos, a partir de ahora nada va a ser igual. Lo que ha generado esto es una fortaleza nunca antes vista. Esto es histórico, da el precedente para todas las luchas que está dando el movimiento obrero en todos los frentes”.

Alejo Ruiz. “Soy periodista del sector audiovisual desde el 2013, cumplo el rol de cubrir la agenda diaria de noticias, sobre todo espectáculos y noticias sobre música en formato video”.

“En estos días de permanencia pacífica nos enteramos de que cada uno de los que estábamos acá fuimos despedidos de forma muy distinta. Me acuerdo de despertarme en la empresa el día viernes de la primera semana, escuchando que depositaron la cuenta. A mi nunca me había llegado un telegrama o un mail felicitándome por pertenecer a la nueva agencia del futuro. Fui a mirar y era un monto de plata, dije: ‘¡El aguinaldo!’. Y no, había sido la indemnización”.

“Ustedes justo llegan hoy que nos acabamos de enterar de una realidad distinta, hoy entro y veo todas las sonrisas de los compañeros, hoy hay un fallo que es un primer paso pero que reafirma desde la justicia lo que ha demostrado gran parte de la sociedad: que nuestro reclamo tiene una legitimidad y que los despidos son ilegales. Creo que han llegado en un día muy particular y muy optimista”.

Victoria Peralta. “Hace 7 años que trabajo en la agencia Télam. Estoy en sociedad y soy una de las cuatro mujeres despedidas del turno mañana de esta sección. Si bien abarcamos los temas de sociedad habituales también lo hacemos con temas más complejos, que tienen que ver con violencia doméstica, violencia de género, colectivos vulnerados, hacemos muchas notas con personas en situación de calle, niños y niñas abusados. Buscamos la punta de notas que no salen en los medios hegemónicos, creemos que, desde nuestro lugar, lo que hacemos es darle voces a colectivos y lugares que no se lo dan los otros medios, hacerlos visibles”.

“Lo que se esperaban las autoridades era poder dividirnos entre los que estábamos despedidos y los que no, eso no funcionó. Estamos en la ocupación pacífica todos los compañeros. Sabemos que vienen por todo, es un plan de ajuste con una intención de silenciar y vaciar la agencia para después evitar que toda la sociedad pueda tener información de lo que realmente pasa y librar a que la única información que esté sea la que los medios hegemónicos se disponen a mostrar”.

“Quiero destacar la unidad de los trabajadores de la empresa y de otros trabajadores que se acercaron, incluso a traernos galletitas producidas por ellos, y el alcance que tuvo en medios internacionales. Si pensaban que esto iba a quedar solo acá, se equivocaron. Como verás la oficina está decorada con todas las notas que salieron en todo el mundo. Eso es importante, pararles y decirles: no van a pasar, la agencia es con todos adentro”.

Angel Jozami. Hasta el 28 de mayo fue jefe de sección de Economía a cargo de temas financieros y de economía internacional.

“Ese día me comunicaron verbalmente el despido, a la semana recibí una carta documento. El despido fue armado, se le adjudicó una causa, que era un cable que había sido redactado por mi y editado en la mesa de edición sobre la primera importante licitación de Lebacs del dia 15 de mayo por 673 mil millones de pesos. El conflicto se genera porque el cable sale al aire con un título que expresaba que la mayoría de los tenedores de Lebacs eran extranjeros, cuestión que yo no había escrito en esos términos y fue interpretado así por la persona que lo editó. Después de dos semanas, la empresa juzgó que había sido una especie de conspiración y que eso había puesto en riesgo no solo el prestigio de la agencia, sino el sistema financiero argentino. Sobre esa base justificaron el despido que fue respondido por los trabajadores con un paro por tiempo indeterminado que concluyó luego de ocho o nueve días. La empresa en ningún momento se avino a una negociación. Dos semanas después se produjeron los 354 despidos”.

“Lo fundamental es el grado de unidad que ha habido, que hay en la defensa de los puestos de trabajo, es el principal elemento que yo destacaría de este proceso, por otro lado desgraciado proceso”.

“Mi nombre es Belen, yo era administrativa del departamento de compras, ingresé por un concurso público de la agencia. Creo que en cierta forma lo que acontece me fortalece y nos fortalece, tenemos hoy una unión muy grande con muchos compañeros, conocí cosas de ellos que no conocía y eso me da mucho orgullo, a pesar de todo lo que está pasando”.

“Este fallo es un paso más en la pelea que estamos dando, es una gratificación a esta lucha que estamos llevando todos y todas”.

“Mi nombre es Eduardo de la FuenteIngresé en el 1994, tengo 24 años en la agencia, llegué a ser jefe de redacción en una época que se incendiaba el país, años 2001 y 2002. Soy periodista desde los 15 años más o menos, ahora estoy como jefe del turno tarde de la sección economía. A mi no me llego ningún mail, ni de despido, ni de readmisión, estoy en el limbo. Si me llegan a despedir no les conviene porque estoy por jubilarme”.

“Mucha gente del barrio se acercó a solidarizarse, cuando hay injusticia no hay bandera que separe. Yo siempre asumí las crisis como una oportunidad de algo más, vivimos momentos muy dramáticos, tuvimos hasta la agencia llena de agentes de la CIA. Fue un shock muy grande ver cómo despedían a los compañeros, es la tercera vez que veo que esto sucede en mis años de empleado de la agencia, las otras les ganamos la pulseada al gobierno y reabrimos la empresa. Me queda la esperanza de volver a ganar una tercera pulseada.

 

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