La deuda externa domina todo el presupuesto 2019

En 2018 la deuda externa representará el 87% del PBI, un peso que no se veía desde 2005. El pago de intereses de deuda es el rubro que más aumenta en el presupuesto 2019 y representa más que todos los salarios que paga el Estado nacional. Cómo dice el gobierno que pagará esa hipoteca que generó.

El gobierno busca dólares frescos para poder pagar su endeudamiento en dólares. Así de suicida viene la mano en el presupuesto 2019, que aparte del feroz ajuste fiscal reconoce cómo se agigantó la deuda externa durante la era Cambiemos y cómo se agravó el déficit de cuenta corriente (la sangría de dólares producto del saldo entre exportaciones, importaciones y entradas y salidas financieras). La salida: una apuesta inverosímil a refinanciar todas –todas– las obligaciones externas en 2019, confiando en que el dólar promedio del año que viene esté en $40,10, una cifra menor a la que el dólar ya tiene ahora. Esa fantasía merece un punto aparte propio, ya que nuestro producto se genera en pesos y la deuda se paga en dólares, por lo que cualquier suba mínima del precio del dólar hace cada vez más impagables nuestras obligaciones.

Cambiemos tomó un país desendeudado (y con altos niveles de empleo y poder adquisitivo en dólares en los salarios y crecimiento) y va a dejar un país hiperendeudado, con más desocupación, menor poder adquisitivo en dólares y una caída del PBI entre 2015 y 2019 del 1,9%. Esa es la versión optimista, si se cumple a rajatabla el presupuesto y sus previsiones.

Carretas y velas para los más pobres

En el texto del mensaje al Congreso sobre el prespuesto 2019, se reconoce la situación: “Para diciembre de 2018 el stock de deuda pública será de USD 315.698 millones, lo que significa una caída de USD 5.237 millones frente al mismo período de 2017. En cuanto a la deuda neta (aquella en manos de privados y organismos multilaterales), la estimamos en USD 188.492 millones, USD 23.380 millones por encima del stock de diciembre de 2017. Hay que señalar que parte del aumento en la deuda con organismos corresponde a los desembolsos del acuerdo Stand By con el FMI. De los desembolsos realizados en 2018, USD 7.500 millones permanecen en las cuentas del BCRA como fortalecimiento de reservas. A pesar de la caída proyectada para la deuda expresada en dólares en 2018, medida en porcentaje del PBI proyectamos un incremento de 29,9 puntos (de 57,1% a 87,0% del PBI), mientras que para la deuda neta proyectamos un aumento de 22,6 puntos (de 29,4% a 52,0%). Estos aumentos se deben esencialmente al incremento del tipo de cambio registrado”.

El prespuesto prevé que la deuda total en 2019 aumentará a 331.971 millones de dólares o 75,3% del PBI (siempre y cuando la caída del producto sea de apenas 2,4% este año y sólo 0,5% el año que viene). La deuda neta subirá a 203.629 millones de dólares (el 46,2% del PBI).

Qué confianza la de Francia

Pese a no poder prever turbulencias, tormentas, guerras comerciales y todo tipo de cosas que pasan, el gobierno está confiadísimo en que podrá refinanciar la totalidad de sus obligaciones en el año entrante. Para el año curso, considera que “el Tesoro no tiene que realizar nuevas colocaciones que incrementen el stock de deuda para cubrir sus necesidades”. Sin embargo, entre septiembre y diciembre vencen Letes (Letras del Tesoro, unos pagarés que emite el Estado nacional y que se usaron para achicar la burbuja de Lebacs, que son otros papelitos que emitió el Banco Central) por 5700 millones de dólares y 2300 millones de dólares (pero fueron emitadas en pesos). “Alcanza con refinanciar un 60% para cerrar definitivamente el 2018”, dice el gobierno, sin explicar cómo o por qué los timberos confiarían lo suficiente como para refinanciar, ni de dónde saldría la plata en caso de que así no fuere.

Para 2019 se necesitan, dice el presupuesto, 38.900 millones de dólares para pagar lo que se debe. Para eso se generará deuda con el FMI por 11.700 millones de dólares (ya se acordó esa deuda), más 4600 millones de verdes de otros organismos internacionales. Se creará nueva deuda por 2500 millones de dólares y, dentro del plano de las fantasías, se espera refinanciar 20.100 millones de dólares.

Dicho más directo: en el medio de este contexto internacional, en año de elecciones y con tres de cuatro años de gestión con caída del PBI, el gobierno sueña con refinanciar en 2019 el 51,67% de la deuda en dólares. El presupuesto no explica de dónde saldrían en 2019 los dólares –descontando que va a bajar a $40,10– en caso de que los refinanciamientos no sean tan exitosos.

¿Y cuánto se paga de intereses?

La línea con mayor aumento en el presupuesto 2019 corresponde al pago de intereses por la deuda. Otro logro de la gestión Cambiemos. En ese rubro se estipula que el Estado pondrá 596.065 millones de pesos en 2019. Para que se dimensione, equivale a más de dos veces la totalidad del presupuesto de la provincia de Santa Fe en 2018. El monto se incrementó respecto de 2018 en un 48,9%. Nada tiene una suba semejante en el presupuesto.

El pago de intereses de deuda el año que viene supera el pago total de salarios del Estado (530.928 millones), más que duplica los subsidios (como los de energía y transporte), cuyo monto es 287.302 millones de pesos (baja el 6,9% respecto de 2018) más que septuplica las transferencias a las provincias (81.633 millones, caen 17,5% respecto de 2018) y más que duplican los gastos de capital (215.033 millones, cae 7,2%).

Fuera de los intereses de deuda, el único rubro que sube en el presupuesto es el de las prestaciones sociales (34,4%), que no sólo aumentan por razones vegetativas sino que además tienen que incrementarse en razón de la inflación promedio que prevén para el año entrante, del 23%. De todos los dibujos del presupuesto, esa cifra de inflación quizá sea el más pornográfico de todos.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here