Megacausa Rafaela: perpetua para Perizzotti y condenas a otros tres ex policías

    Juan Calixto Perizzotti. Foto gentileza Mural Comunicación

    Por primera vez en Santa Fe se condenó el aborto forzado como un delito autónomo dentro de los crímenes del terrorismo de Estado. La víctima fue Silvia Suppo. No hubo justicia por la desaparición de Reinaldo Hattamer.

    El Tribunal Federal de Santa Fe condenó este lunes a cuatro expolicías de la provincia a entre ocho y 16 años de prisión por los crímenes de lesa humanidad cometidos contra Silvia Suppo y otros cinco militantes rafaelinos durante la última dictadura. Al unificarse las penas por condenas anteriores, Juan Calixto Perizzotti quedó con prisión perpetua; Ramón Ferreyra, con 22 años; María Eva Aebi, 25 años; y Oscar Farina, ocho años, aunque permanece libre hasta que la condena esté firme. A ninguno se lo encontró culpable del secuestro y desaparición de Reinaldo Hattemer, por lo que ese crimen sigue impune.

    Por primera vez en la provincia se condenó el aborto forzado como un delito autónomo cometido sobre las mujeres –en este caso Silvia Suppo– dentro de los crímenes que formaron parte del plan sistemático del terrorismo de Estado entre 1976 y 1983.

    Con estas condenas se hace justicia sobre un capítulo del calvario sufrido por Silvia Suppo. Sin embargo, siguen impunes los autores intelectuales de su asesinato, perpetrado en Rafaela el 29 de marzo de 2010.

    María Eva Aebi. Foto gentileza Mural Comunicación

    Por otro lado, si bien valoraron las condenas de este lunes, familiares de Silvia Suppo manifestaron su disconformidad porque no hubo justicia por la desaparición de Reinaldo Hattemer, quien era novio de Suppo en 1977 cuando fue secuestrado a la salida del casamiento de su hermano en Rafaela. A pesar de ser una de las siete víctimas de la megacausa Rafaela –incluso la causa era conocida como “Hattemer”– la Fiscalía no pidió penas por su secuestro y desaparición porque, explicaron, no había imputados. “El único procesado era (Jorge) Diab, que murió antes del juicio”, señaló a Pausa el fiscal Martín Suárez Faisal. En tanto, la querella no tenía posibilidad de pedir penas por ese caso porque sólo representan a los hijos de Suppo por los delitos contra su madre.

    Al igual que Diab, quienes también murieron antes de ser juzgados fueron el ex jefe de Policía de Rafaela, Ítalo Falchini; el ex integrante de los servicios de inteligencia, Felipe Miglietto, y otros policías locales, como Hoffman y Bravo. Todos ellos fueron señalados por víctimas y testigos como responsables de los crímenes cometidos en Rafaela.

    La sentencia

    En el final del juicio, el tribunal oral federal, integrado por los jueces Luciano Lauría (presidente), María Ivone Vella y José María Escobar Cello (vocales), dieron las siguientes condenas:

    Ricardo Ferreyra. Foto gentileza Mural Comunicación

    – A Ricardo Ferreyra (que cumple prisión domiciliaria por otras condenas por delitos contra los derechos humanos) 22 años de prisión por privación ilegítima de la libertad, tormentos, violación sexual agravada en grado reiterado (tres hechos) contra Silvia Suppo, y el asesinato de Rubén Carignano. La condena fue de 16 años, pero al unificarse con sentencias anteriores, el tribunal dispuso 22 en total.

    – A Juan Calixto Perizzotti (represor también ya condenado y con prisión domiciliaria) cadena perpetua por privación ilegítima de la libertad, tormentos y autor mediato de aborto. La pena era de 14 años pero al unificarse con anteriores, terminó en perpetua.

    – A María Eva Aebi, que llegó al juicio ya condenada y en cárcel común, 10 años por privación ilegítima de la libertad, tormentos y partícipe necesaria del delito de aborto. Al unificarse con penas anteriores, deberá pasar 25 años en la cárcel.

    – A Oscar Farina, ocho años de prisión por privación ilegítima de la libertad y aborto forzado. Lo absolvieron del delito de tormentos, del que lo habían acusado tanto la fiscalía como la querella. A pesar de ser crímenes contra los derechos humanos, Farina no va preso. El tribunal resolvió, a pesar del desacuerdo de Lauría, que Farina siga en libertad hasta que su sentencia quede firme, por ser la primera vez que es condenado.

    Lucila Puyol, abogada de los hijos de Suppo e integrante de HIJOS Santa Fe expresó la preocupación por la seguridad de las testigos que reconocieron a Farina durante el juicio. Y anticipó que apelarán la decisión. “Hacemos responsable a los jueces (Vella y Escobar Cello) por la seguridad o integridad de las testigos que en la misma sala de audiencias durante el juicio reconocieron a Farina como uno de los autores de los delitos”, advirtió Puyol.

    Los fundamentos de la sentencia se conocerán el próximo 16 de octubre.

    Las víctimas

    Las víctimas en este juicio son, además de Silvia Suppo, seis militantes políticos y sociales de Rafaela que, cuando fueron cometidos los crímenes, tenían entre 17 y 22 años. De los siete, hoy sobreviven tres: Hugo Suppo, hermano de Silvia, que pudo escapar de la tortura y se exilió en Brasil; Graciela Rabellino, compañera de celda de Silvia y una de las testigos en este juicio; y Ricardo Díaz, pareja de Rabellino.

    Oscar Farina. Foto gentileza Mural Comunicación

    Reinaldo Hattemer, secuestrado por la patota de policías y militares a la salida del casamiento de su hermano en 1977, continúa desaparecido. Rubén Carignano apareció ahorcado en su celda de la comisaría 4ta de Santa Fe el 28 de mayo de 1977, cinco días después de haber sido secuestrado en Rafaela. Jorge Destéfani, esposo de Silvia Suppo, falleció de cáncer en 2009; su familia atribuye los graves problemas de salud que padeció hasta su muerte a las torturas que soportó en cautiverio.

    Una lucha sin descanso

    Tras conocerse la sentencia, Marina Destéfani, hija de Suppo y Jorge Destéfani, reconoció el valor de las condenas pero manifestó su malestar porque la desaparición de Hattemer quedó impune y porque Farina se fue a su casa. “Sentimos que es poco porque Farina queda suelto y no hubo justicia por Reinaldo”, dijo a Pausa.

    Marina y Andrés,  hijos de Suppo y Destéfani, fueron representados en el juicio por los abogados Lucial Puyol y Guillermo Munné, quienes en su alegato hicieron una minuciosa reconstrucción de lo ocurrido y argumentaron en detalle por qué las violaciones sexuales, el embarazo forzado y el aborto cometidos contra Silvia Suppo debían condenarse como delitos autónomos dentro de los crímenes contra los derechos humanos. El embarazo no fue condenado, sí el aborto.

    El fiscal Martín Suárez Faisal expresó su conformidad con la sentencia, ya que las penas se acercan mucho a las solicitadas por la Fiscalía.

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