Coca Cola se aprovecha de la malaria para echar trabajadores

Las ventas de Coca Cola cayeron un 9,8% al tercer trimestre de 2018. Amparada en ese dato, la embotelladora pidió un procedimiento preventivo de crisis al gobierno. Previamente, echó sindicalistas díscolos y compró una embotelladora en Uruguay. El trabajo de 600 personas está en juego.

¿Puede un gigante internacional como Coca Cola estar en crisis? Así lo dice Coca Cola FEMSA, empresa mexicana con plantas en 11 países (entre ellos, Argentina) que parece estar aprovechando la malaria y el sindicalismo barrionuevista para flexibilizar sus plantas. En lo concreto, presentó hoy un pedido de procedimiento preventivo de crisis (PPC) en la Secretaría de Trabajo, alegando como causa una “importante retracción en el consumo”. Entre otras cosas, el PPC permite a las empresas efectuar suspensiones a los trabajadores y reducir el pago de indemnizaciones. El pedido cae sobre la planta ubicada en el barrio de Pompeya.

En junio de 2018 Coca Cola FEMSA compró en Uruguay la embotelladora Montevideo Refrescos, por más 250 millones de dólares, en lo que el diario oriental El País calificó como “la mayor compra-venta de una empresa uruguaya en el año”. Menos de un mes después, La Izquierda Diario comunicó despidos de sindicalistas de izquierda combativos (la Lista Marrón) de la planta de Pompeya, el establecimiento sobre el que Coca Cola FEMSA quiere aplicar ahora el PPC. La conducción del sindicato de Aguas y Gaseosas está en manos de un hombre de Luis Barrionuevo, Raúl Álvarez, próximo a Cambiemos.

Según datos de la empresa, publicados en El Cronista, las ventas de esos deliciosos brebajes cayó un 9,8% en los primeros nueve meses de 2018, en comparación con 2017. Pero por su volumen de ventas, la mexicana Coca Cola FEMSA es la mayor embotelladora de la marca en todo el mundo. En su llanto al gobierno, alega que por la “desaceleración del consumo” en Argentina debe “readecuar su estructura de trabajo”. En la planta Amancio Alcorta, en el barrio porteño de Pompeya, 600 trabajadores saben que sus laburos penden de un hilo en una multinacional que no da nunca puntada sin hilo.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here