Detienen a los asesinos de Marielle Franco y todo conduce a Bolsonaro

Detuvieron ayer a dos policías acusados de ser los ejecutores del asesinato de Marielle Franco. Uno de ellos vivía en el mismo edificio de Jair Bolsonaro.

A 24 horas de que se cumpla el primer aniversario del crimen de la militante y concejala carioca, agentes de la División de Homicidios de la Policía Civil de Río de Janeiro, detuvieron al sargento de la Policía Militar (PM) Roni Lessa, acusado de ser el autor de los disparos, y a Elcio Vieira de Queiroz, que había sido expulsado de la PM, sospechoso de conducir el auto desde el cual fueron acribillados Marielle y su chofer, Anderson Gomes.

Según relata el periodista Bruno Bimbi, corresponsal de TN en Brasil, “el primero había publicado en su perfil de Facebook una foto suya al lado del presidente Jair Bolsonaro. Al segundo, lo detuvieron en el condominio de lujo donde vive, en la avenida Lúcio Costa, de la Barra da Tijuca, casualmente el mismo donde residió hasta asumir la presidencia –oh, de nuevo– el presidente Jair Bolsonaro. Y esas son apenas dos de las muchas “coincidencias” que forman el rompecabezas del crimen: todas las pistas llevan a la familia presidencial. Una más: en la conferencia de prensa posterior a las detenciones, el comisario Giniton Lages confirmó al pasar que el hijo menor de Bolsonaro, Jair Renán, de 29 años, fue novio de la hija de Lessa, el asesino”.

Marielle Franco: según pericias, las balas eran de la policía

Durante el operativo se realizaron allanamientos a otros 34 inmuebles citados en la investigación judicial. En una de las propiedades, de un amigo de Lessa, fueron secuestradas armas desmontables, fusiles y municiones. En otros allanamientos, la policía se llevó armas, documentos, notebooks y celulares.

Según relata el corresponsal de TeleSur en Brasil, Ignacio Lemus, “en el allanamiento del domicilio del amigo del policía militar Ronnie Lessa, detenido por supuesto asesinato de Marielle Franco, fue encontrado el mayor arsenal de armas de la historia de Río. Entre ellas, un fusil M27 de los Fusileros Navales de EEUU”.

De acuerdo con la denuncia de las fiscales Simone Sibilio y Leticia Emile, del Grupo de Actuación Especial de Combate al Crimen Organizado, el asesinato de Marielle fue planeado hasta cada detalle durante tres meses y fue motivado por la actuación política de la concejal, que enfrentaba a las mafias policiales y denunciaba violaciones a los derechos humanos en las favelas. La policía comprobó, analizando sus archivos en la nube, que Ronnie hizo búsquedas en internet sobre los lugares frecuentados por la concejal y también por el diputado Marcelo Freixo, con quien ella había trabajado durante años antes de ser candidata. De acuerdo con los investigadores, la autoría material del crimen está esclarecida, pero aún no hay pruebas de quién la mandó a matar y por qué.

Lo que se sabe hasta ahora es que los autores materiales del homicidio, detenidos ayer, formaban parte de la Oficina del Crimen, un grupo de sicarios vinculado a una milicia del barrio Rio das Pedras, de la zona oeste de Río, el mismo donde viven el chófer y testaferro de Flávio Bolsonaro, Fabrício de Queiroz, y otros asesores del hijo del presidente.

El grupo de sicarios era comandado por el capitán Adriano Magalhães de Nóbrega, alias “Gordinho”, prófugo desde enero. Otro de los jefes de la banda sería el mayor de la Policía Militar Ronald Paulo Alves Pereira, alias “Tortuga”, detenido en enero y acusado por otros crímenes.

Raimunda Veras Magalhães, madre del prófugo, fue hasta noviembre del año pasado asesora del hijo de Bolsonaro en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro, donde el joven senador era diputado provincial. Raimunda había sido una de las asesoras que, cada mes, depositaba parte de su sueldo en la cuenta bancaria del chofer Fabrício de Queiroz, investigado por movimientos bancarios compatibles con maniobras de lavado de dinero por más de 7 millones de reales y por un depósito sospechoso de 24 mil reales en la cuenta de la primera dama, Michelle Bolsonaro. La madre del jefe miliciano ganaba R$ 5.124,62 reales –el mismo sueldo de Danielle Mendonça de Nóbrega, esposa del prófugo y también asesora de Bolsonaro Jr.– y llegó a depositar R$ 4.600 en la cuenta del chófer y testaferro Queiroz, quien ya confesó ante la fiscalía que el dinero era para la campaña del hijo del presidente, aunque aseguró que Flávio desconocía el origen ilegal del dinero.


Marielle, antes de ser concejala, fue asesora del entonces diputado provincial Marcelo Freixo, que lideró una Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) sobre las milicias en 2008, por la que fueron presos cientos de milicianos, inclusive políticos y jefes policiales. Marielle fue secretaria de la comisión y recibía las denuncias. Tanto el presidente como sus hijos han sido durante años defensores de las milicias. Durante los trabajos de la CPI, el diputado Flávio Bolsonaro dijo que las milicias llevaban “felicidad” a los territorios que controlan. En agosto de 2011, la jueza Patricia Acioli, que investigaba la acción de las milicias en la ciudad de São Gonçalo, fue asesinada con 21 tiros por once policías vinculados a la milicia, que fueron condenados.


Uno de los condenados por el asesinato de la jueza –a 36 años de prisión– fue el teniente coronel Cláudio Luiz Silva de Oliveira, excomandante de la 9º BPM, del barrio Rocha Miranda, la misma donde trabajaba Lessa, el vecino de Bolsonaro preso hoy por el asesinato de Marielle. El círculo se cierra cada vez más. Cada pieza del rompecabezas del asesinato de Marielle lleva a una nueva pista de la relación de la familia presidencial con las milicias –contratos, manejo de dinero, cuentas bancarias, fotos, relaciones políticas, fiestas de cumpleaños– y, en particular, con los asesinos.

Como ocurre desde el día del crimen, casi un año atrás, el presidente –entonces el único candidato presidencial que no repudió esa muerte– sigue en silencio.

Fuente: Bruno Bimbi / TN

Un solo comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here