La Red Cannábica Santafesina se manifestó en el LIF

Foto: May Bang / Despenalización Ya

La Red realizó una actividad en las puertas del Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF) para informar y visibilizar la situación de los usuarios de cannabis en la provincia. 

En el año 2017 el Laboratorio Industrial Farmacéutico Sociedad del Estado (LIF), le solicitó al Ministerio de Salud de la Nación y al Ministerio de Seguridad de la Nación, la importación de cannabis para la producción de aceite, que trata diversas patologías en un gran número de pacientes, a nivel provincial. Fueron pasando los meses y el laboratorio provincial no recibió ninguna respuesta positiva del Gobierno Nacional. Mientras tanto, el sufrimiento que actualmente solo calman algunos productos cannabicos, se hace carne en miles de personas enfermas. Las madres de niños con alguna patología tratable con cannabis, que integran Mamás Cannabis Medicinal Santa Fe (MACAME), aseguran con tristeza: “El dolor no puede esperar más”.

Más adelante en el tiempo, en 2018, el Estado Nacional, a través del Ministerio de Seguridad, le permitió al gobierno provincial de Jujuy comandado por Gerardo Morales, aliado estratégico de Cambiemos, plantar cannabis para su uso medicinal, a través de un laboratorio de capitales extranjeros. Acción que llama la atención por dos cosas: en primer lugar, porque va en contra del espíritu la Ley 27350 de Cannabis Medicinal Nacional, que en su artículo 10 dice que el Estado debe impulsar la producción de esta medicina en laboratorios públicos de origen nacional. En segundo lugar, el permiso al gobierno jujeño pone de manifiesto un interrogante: ¿por qué sí en Jujuy se puede plantar cannabis para su uso medicinal, al LIF no le permitieron siquiera la importación de flores de cannabis?

En relación a esto, Jorge Stettler, miembro del directorio del LIF, indicó a Pausa: “Nosotros nos sentimos, no sé si discriminados es la palabra, pero sí desatendidos con respecto a nuestra propuesta. Jujuy es una provincia que no tiene producción pública de medicamentos y esto nos llama un poco la atención, porque la Ley plantea que intervenga el CONICET y el INTA. No vemos que en este caso sea así. De todo esto, nos enteramos a través de los medios. No hemos recibido ninguna información oficial. Pero de nuestra parte, ha habido trabajo de mucha gente, conjunto con la UNR y el CONICET. Teníamos una propuesta firme en su momento, inclusive con intervención de la Dirección de Sanidad, del Ministerio de Salud, para poder implementar un protocolo que el Garrahan había autorizado, para llevarlo adelante en la provincia de Santa Fe. Por eso sentimos mucho descontento con la no respuesta del gobierno nacional. A pesar de que el gobierno de la provincia de Santa Fe siempre estuvo dispuesto a avanzar, en su momento a acompañando con la Ley de Cannabis Medicinal provincial”.

LIF 420: Concentración de la Red Cannabica

En este marco, el miércoles 27 se produjo una concentración organizada por la Red Cannábica Santafesina en la sede del LIF, que tuvo como eje el libre acceso al cannabis. La idea fue mostrar la falta de respuesta de la Nación, ante el pedido del LIF a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), para importar cannabis para su investigación y producción de medicamentos, tal como esta previsto en las respectivas leyes nacionales y provinciales sobre el cannabis medicinal.

“Basta de políticas prohibicionista” fue la consigna de la red, integrada por las organizaciones Asociación para Usuarios de Cannabis Medicinal Santa Fe, Mamás Cannábicas Santafesinas, el Centro de Investigación e Información de Cannabis para uso Medicinal, de Esperanza, MACAME, Fundación Miradas, Despenalización Ya Santa Fe, CannabiCultura Santa Fe, Quiero Ser Legal, de Santo Tomé, Cultivadores de Firmat, Madres Que Se Plantan, y la Asociación Rosarina de Estudios Culturales (Arec).

Durante la concentración se produjo un acto donde los miembros de la Red Cannábica Santafesina leyeron un documento exigiendo al gobierno nacional distintas cosas. Entre ellas la inmediata respuesta a la solicitud por parte del Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF) a ANMAT de importación de flores de cannabis para la investigación y elaboración de medicamentos, tal como lo prevé la Ley provincial. También pidieron por la rápida implementación de la Ley Nacional 27350 (de cannabis medicinal), especialmente en sus artículos 5 y 6. La capacitación de profesionales, investigadores y población en general para que sean capaces de profundizar avances en la aplicación de la mencionada ley. La autorización de la Secretaría de Salud de la Nación para la importación de cannabis e incluso para el cultivo de cannabis al INTA y al CONICET con fines de investigación.

En relación a esto, Laura Acosta de MACAME le dijo a Pausa que: “Esto tiene que tomar repercusión nacional para que de una vez por todas tanto la Secretaría de Salud como el Ministerio de Seguridad de la Nación, de quienes hoy depende la entrada de flores para este laboratorio provincial, destraben este conflicto. Claramente esto es una decisión política”.

Además, los integrantes de la Red Cannábica le exigieron al Ministerio de Seguridad de la Nación el cese de la persecución y criminalización a quienes cultivan y usan cannabis en cualquiera de sus formas y para cualquier finalidad. Pidieron por la habilitación del autocultivo para todos sus usos, especialmente para usuarios terapéuticos y familiares que cultivan su medicina. Dicen en el documento: “Las madres que llevan esta lucha de años junto al dolor de sus hijas e hijos, cultivadores solidarios y profesionales de la salud que empatizan con su causa, sufren la percusión y la injusticia de mantenerse en la clandestinidad. Las causas por cultivo y tenencia para uso personal colapsan el sistema federal y solo sirven para justificar ante los medios la ineptitud de la lucha contra el narcotráfico”.

Jorge Stettler, al ser consultado acerca de la reunión que tuvieron con la red, dijo que: “El encuentro fue muy amigable. Cuando se escucha a muchos de los miembros de las organizaciones que lo sufren de forma directa por situaciones personales, es muy difícil decirle que estamos en esta situación casi de parálisis, pero que no es provocada por nosotros. Lo cierto es que por el momento no podemos avanzar”.

 

Mientras tanto… siguen persiguiendo cultivadores

En el encuentro en el LIF estuvo presente Iván Malajovich, el cultivador de Paraná que fue procesado por dar talleres acerca de cómo cultivar marihuana y cómo poder realizar aceite de cannábis con ella. Este procesamiento atenta contra la libertad de expresión de la persona juzgada.

Cuando Pausa le consultó a Malajovich sobre si era preciso tener conocimientos profesionales para poder realizar el aceite de cannabis, respondió que es una tarea que se puede realizar de manera segura en cualquier hogar, con la materia prima correspondiente y los conocimientos necesarios.

Esta respuesta denota una cuestión clara, que tiene un trasfondo internacional: para muchas personas el autocultivo legal y la posterior producción de aceite cannabico con fines medicinales, es una democratización de la medicina; pero para la industria farmacéutica representa una potencial pérdida millonaria en medicamentos que muchas personas podrían elaborar a partir de su propio jardín.

Esto es algo impensable dentro del paradigma médico hegemónico y en las lógicas del mercado. Por eso es que la prohibición no solo tiene causas morales, sino también intereses económicos. Así la persecución a cultivadores y talleristas cannábicos, cobra mayor sentido.

Finalmente, al terminar la lectura del documento y al cerrar el acto simbólico en el LIF, Fausto Botta de la organización Despenalización Ya!, aseguró en el micrófono: “Pedimos y reclamamos por todos los cultivadores presos, porque creemos que es insostenible decir que el cannabis es una amenaza para la salud pública, cuando es todo lo contrario”.

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