Medicamentos: en tres años, aumentaron en promedio un 257%

Durante ese período, la jubilación mínima aumentó un 172%. Se suma a los aumentos la quita de beneficios por cobertura de Pami y el valor de la canasta básica para la tercera edad.

Por Álvaro Arellano*

La inflación de los medicamentos entre mayo de 2015 y febrero de 2019 alcanzó 257%, con casos de remedios esenciales que incrementaron su precio por encima de 560%. En contraste, la jubilación mínima tuvo un incremento de 172%, pasando de 3.821 pesos a 10.410 entre mayo de 2015 y la actualidad.

La suba de medicamentos y alimentos superan ampliamente el aumento del haber jubilatorio y ello produce una caída abrupta de las personas mayores en la pobreza. Según un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (Cepa), para una persona mayor la canasta para cubrir alimentos y servicios ronda los 26.0433 pesos, a la vez que la mayor parte de las personas jubiladas perciben el haber mínimo (10.410).

Considerando que de los 6.852.090 beneficiarios del sistema previsional, el 64% (4.417.507) percibe la jubilación mínima, se remarca la gravedad que significa la escalada inflacionaria que han sufrido los productos básicos y los medicamentos más utilizados.

La tercera edad es uno de los sectores que más fuerte recibe el impacto del proceso inflacionario que no puede detener el gobierno nacional. A las subas que registran los fármacos, se agrega la resolución de Pami que restringe las condiciones para acceder al 100% de subsidio. Eso se tradujo en una disminución de jubilados con acceso a esa prestación.

Inflación medicamentos

Solamente en el mes de febrero de 2019, en promedio, los precios de los cincuenta principales medicamentos se incrementaron 3,7%. El promedio de los diez medicamentos que más aumentaron en el mismo periodo alcanzó 4,37%, entre los que cabe destacar aumentos de hasta un 9%.

Un informe elaborado en el año 2009 por el Ministerio de Salud de la Nación arrojó que el 44% de las defunciones de personas de 60 años y más correspondieron al aparato circulatorio. El dato cobra relevancia y genera alarma si se tiene en cuenta la evolución de remedios específicos para ese tipo de tratamiento. En tres años, el anticoagulante necesario para evitar accidentes cerebro vasculares (ACV) conocido como Acenocumarol (Sintrom),  incrementó su valor en 560,13%.

La jubilación cubre la mitad de la canasta básica

El aumento jubilatorio del 172% en estos tres años, apenas cubre la mitad del promedio inflacionario de la canasta básica. En el caso de los alimentos básicos necesarios para una correcta canasta nutricional, se verifica que la inflación llegó a más del 311,2% entre diciembre 2015 y febrero 2019.

Ese número marca un claro desfasaje para la tercera edad, aunque existen casos de productos que superan ampliamente el promedio. Tal es el caso del aceite de girasol, que aumentó un 463,6%, o el kilo de lechuga, un 527,4% o de carne picada, 323,8%.

Pérdida del poder adquisitivo

Según Cepa, el poder adquisitivo de la jubilación mínima se retrajo 19,2% en la comparación entre el promedio del poder adquisitivo de 2015 y el medido en diciembre de 2018. Es decir, la pérdida representa unos 1.800 pesos mensuales aproximadamente, considerando la jubilación mínima de 9.309 pesos en diciembre de 2018.
El aumento de la jubilación mínima después de la reforma previsional (aprobada en 2017) fue sólo de 28,4% (comparando el mismo periodo ene18/ene19).

En contraste, la inflación acumulada de 2018 alcanzó el 47,6%. Si analizamos la evolución de la jubilación en dólares, la pérdida es significativa. La actual implica la reducción de 43% respecto del valor de 2015. Mientras que en enero de 2015 representaba unos 373 dólares, hoy significan 213 dólares.

Cierre de centros de jubilados

A estos aumentos se debe sumar el impacto negativo de los aumentos tarifarios de gas, luz y agua que perjudican a las personas mayores en particular y a su vez a las organizaciones que las nuclean, como los centros de jubilados y las federaciones. Según la Confederación General de jubilados, retirados, pensionados y adultos mayores del país, ya suman más de 1.000 centros de jubilados que tuvieron que cerrar sus puertas por no poder costear este impuesto.

*Fuente: El Ciudadano.

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