Por cuarto año consecutivo, el movimiento de mujeres, lesbianas, travestis y trans de Santa Fe salió masivamente a las calles al grito de Ni Una Menos.

Desde que el 3 de junio de 2015 la primera marcha Ni Una Menos inundó las calles y plazas de todo el país, ocurrieron 1193 femicidios en todo el territorio nacional, 103 en la provincia de Santa Fe.

El punto máximo de las violencias contra las identidades femeninas, el femicidio, fue lo que sacó a las calles a miles de mujeres. Desde entonces, este movimiento no ha parado de crecer, como tampoco han parado los crímenes, las injusticias, la discriminación, lo cual a llevado a ampliar las demandas y a hacer visibles otros tipos de violencias.

«Seguimos en la calle porque el hambre, la desocupación y la pobreza son muestras de las peores violencias que sufrimos, y se acentúan en este contexto de crisis. Somos las que sostenemos la mitad de los hogares en el país, mientras que en nuestra ciudad el porcentaje de hogares monomarentales en los barrios populares sube al 70%». Con esta demanda comenzó el documento elaborado por la Mesa Ni Una Menos y leído en el escenario apostado en la plaza 25 de Mayo.

Antes, el comienzo de la multitudinaria marcha, que cubrió unas cinco cuadras a su paso, había sido sobre la peatonal San Martín, frente a la sede de la Anses. La elección de este atípico lugar tuvo una razón: reclamarle al gobierno de Mauricio Macri por haberle puesto fin a la moratoria previsional que permitió a millones de mujeres -amas de casa- acceder a una jubilación. «Marchamos desde el Anses, porque es otro derecho anulado siguiendo las directivas impuestas por el FMI», señalaron.

Por primera vez, la bandera violeta de la Mesa Ni Una Menos que siempre encabeza la marcha con las referentes de las diversas organizaciones que la conforman, esta vez puso al frente de la columna a las familias de víctimas de femicidios. Una forma de visibilizar el grave momento que se está viviendo en la provincia respecto de la violencia machista: entre el 1 de enero y el 27 de mayo de este año se registraron nueve casos de femicidio.

«Por mi mamá y por todas ellas que ya no están», decía el cartel que sostenía la pequeña hija de Griselda Correa, asesinada el 20 de agosto de 2013 por Cristian «Gusano» Vera. Junto a ella, también marcharon hijes, sobrines, madres y hermanas de Mariela Noguera, Sonia Noguera, Aylén Soto, Carmen Lozeco, Yoel Airaldi, Cecilia Retamoso, Natalia Acosta, Verónica Ramírez y Valentina Escalante, entre otros nombres.

«Yo nunca había venido a estas marchas, pero ahora me tocó a mi», dijo emocionada Dolores Baez, madre de Verónica y abuela de Valentina, ambas asesinadas el domingo 26 de mayo en una vivienda ubicada en Azopardo al 10400. Por los crímenes fue imputado y le dictaron prisión preventiva a H.D.B, de 29 años, quien ya había sido denunciado en dos oportunidades. «Quiero que no haya nunca más una Vero ni una Valen, nunca más. Esperamos que se haga justicia, porque ese asesino no fue la primera vez que hizo algo así». A pesar de las pérdidas, Dolores se mostró contenta por el acompañamiento del movimiento de mujeres. «Estamos muchas unidas, tenemos mucho apoyo, no estoy sola».

Antes de la lectura del documento, el colectivo de fotógrafas feministas realizó una intervención con las miradas de las mujeres asesinadas, muertas y desaparecidas a causa de la violencia machista. Una acción que fue la culminación de una pegatina que durante la madrugada del lunes habían realizado en diversos espacios de la ciudad.

Foto: Carolina Alegre

La luchadora

Uno de los momentos más altos de la tarde fue cuando la boxeadora Alejandra «Locomotora» Oliveras subió al escenario y dirigió unas palabras a las casi cuatro mil personas que se encontraban en la plaza.

«Somos seres humanos, somos personas. Respeten nuestros derechos y, si no, se los vamos a hacer respetar a la fuerza, porque tenemos fuerza también. ¡Claro que sí!”, dijo Locomotora, mientras se sacaba su campera y mostraba sus músculos, despertando los aplausos de todas las presentes.

El documento

Estas fueron todas las demandas y exigencias volcadas en el documento de la Mesa Ni Una Menos durante este 3 de junio de 2019 en Santa Fe:

«Seguimos en la calle:
Porque el hambre, la desocupación y la pobreza son muestras de las peores violencias que sufrimos, y se acentúan en este contexto de crisis. Somos las que sostenemos la mitad de los hogares en el país, mientras que en nuestra ciudad el porcentaje de hogares monomarentales en los barrios populares sube al 70%.

Porque la desocupación nos afecta en mayor medida que a los hombres, con una brecha salarial del 17%. Somos las que además de cargar con una jornada de trabajo remunerado en el mejor de los casos, o las que además de formar parte de cooperativas y de vivir de actividades de la economía popular, debemos volver a casa a cuidar, contener y administrar nuestras vidas, las de nuestras familias y comunidades.

Las mujeres, lesbianas, travestis y trans nos encontramos primeras en la línea de despidos, ocupando los trabajos peores pagos y más precarizados. Así es que creció la cantidad de mujeres que viven en la calle con sus hijos/as/es.

Porque de la mano del FMI, el gobierno nacional y los gobernadores aplican medidas de ajustes que significan un incremento de la pobreza, la desocupación y la precarización, descargando la crisis sobre la espalda de las/los/les trabajadores.

Un ejemplo de esto es que el gobierno ha decidido dar fin a la moratoria previsional que permitió a miles de nosotras acceder a una jubilación, popularmente llamada “de las amas de casa”. Por eso hoy marchamos desde el Anses, porque es otro derecho anulado siguiendo las directivas impuestas por el FMI.

Porque denunciamos la injerencia de las Iglesias en el Estado, que fue decisiva para que el aborto no fuera un derecho consagrado por ley.

El aborto legal, seguro y gratuito es una demanda popular y masiva, que forma parte de los reclamos históricos del movimiento feminista, éste es: federal, transversal, político e intergeneracional.

Porque mientras el Senado prioriza legislar en base a sus creencias, las mujeres e identidades gestantes seguimos muriendo por abortos clandestinos y por la falta de políticas públicas integrales.

Porque ni siquiera se cumple con la Ley de Interrupción Legal del Embarazo (ILE), obligando a gestar y parir a niñas violadas y a mujeres en grave riesgo para su vida y su salud, como fue el caso emblemático de Ana María Acevedo.

Para que la Educación Sexual Integral, que es ley nacional, se implemente en todas las jurisdicciones. En Santa Fe el proyecto de ley provincial se encuentra trabado en el senado.

Porque en un año electoral, desfilan candidatos y candidatas de diferentes sectores políticos que son enemigos explícitos de los derechos de las mujeres y las disidencias. Defendiendo sus alianzas con el clero, se han abstenido o han votado contra el aborto legal, y niegan derechos como la paridad, la ESI y el cupo laboral trans.

Porque los derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos son derechos humanos.

 

 

 

 

 

Porque tener leyes que nos amparen no ha modificado significativamente la mirada que el poder judicial tiene sobre nosotras/es.

El Poder Judicial y el Ministerio Público de la Acusación carecen de perspectiva de género en sus intervenciones, resoluciones y sentencias.

Porque rechazamos y repudiamos los fallos de impunidad como en los casos de Lucía Pérez y Paula Perassi, que son sólo una muestra de la justicia patriarcal, sexista y misógina, que da impunidad y garantías a los violentos y femicidas.

Porque la justicia también ampara a pedófilos y abusadores de niños/as/es cada vez que acepta el pseudo síndrome ilegal denominado Síndrome de Alienación Parental, que culpabiliza a las madres que denuncian a los padres abusadores.

Porque en la Argentina una de nosotras es asesinada cada 30 horas y, según datos oficiales, se radican en nuestra provincia 70 denuncias diarias por violencia de genero.
Porque año tras año venimos reclamando que se desmantelen los dispositivos machistas que refuerzan esa masculinidad hegemónica y patriarcal que nos considera de su propiedad, como objetos, o mercancías.

Porque el recorrido que nos imponen a mujeres, travestis y trans para denunciar la violencia es burocrático, excesivo e innecesario generando una doble revictimización.

Porque este desgaste nos lleva muchas veces a abandonar la denuncia potenciando el riesgo de nuestras vidas.

Porque en un año electoral no permitiremos que se haga oportunismo político con nuestras muertas.

Porque todo femicidio y travesticidio es un crimen político.

Porque más allá de los asesinos que nos arrebatan la vida existe un Estado que no nos protege.

Porque los presupuestos de miseria aprobados en el Congreso y en la legislatura provincial, nos demuestran que no se hace nada para evitar la violencia que nos oprime, nos explota y nos mata.

 

 

 

 

 

Ha sido el Movimiento de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans el que no ha dudado en movilizarse y realizar paros para exigir el fin de estas políticas y contra los ataques de fascistas y antiderechos.

Denunciamos las intimidaciones sufridas por activistas por el aborto legal a través de calcomanías pegadas en domicilios y locales partidarios, que nos amenazan con que podemos desaparecer en un falcón verde, símbolo nefasto de la última dictadura cívico – militar – eclasiástica.

Pero esto no nos detiene. Seguimos y seguiremos en las calles.

Con una masiva movilización que muestra la vitalidad de la marea verde, la semana pasada se realizó la octava presentación del proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en el Congreso Nacional.

La movilización se replicó en numerosos lugares del país con concentraciones masivas. E incluso a nivel internacional, con acciones como las de mujeres argentinas en Madrid –y apoyos enviados desde Barcelona, Colombia, México, Ecuador, Costa Rica, Kurdistán, Río de Janeiro, Panamá y Chile.

Las 70 firmas conseguidas para el proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, Legal, Seguro y Gratuito fueron conseguidas debido a la presión de esta enorme movilización, que ya se auguraba masiva como continuidad del 8 de Marzo, y por el compromiso militante de miles de luchadoras/es. Logramos volver a imponer el tema en agenda contra la voluntad de quienes nos gobiernan y mantienen los resortes del poder en las provincias y las distintas instituciones del Estado.

DEMANDAMOS:
El fin de este modelo político, económico, social y criminal que empobrece a la clase trabajadora.

Igual remuneración por igual tarea.

Que se termine el plan de ajuste de Macri y los gobernadores. Fuera el FMI

Reglamentación de la ordenanza de emergencia social y alimentaria, y de la declaración de la misma a nivel provincial.

La derogación de la reforma previsional, fiscal y tributaria.

NO a la aprobación de la reforma laboral antiobrera.

NO al cese de la moratoria de la jubilación para las amas de casa.

La prohibición de despidos y suspensiones y la anulación de los tarifazos.

El cese de la represión y de la cárcel para les/los/las luchadoras sociales.

Libertad a Milagro Sala.

Separación de la Iglesia y el Estado. Que el Estado sea laico.

Aplicación efectiva de la Interrupción Legal del Embarazo.

Aborto legal, seguro y gratuito YA.

La eliminación del privilegio de la objeción de conciencia.

Anulación de todos los subsidios a la iglesia católica y demás cultos.

Retirar los símbolos religiosos de todos los establecimientos públicos.

DEMANDAMOS:
Fiscalías especializadas en femicidios, lesbofemicidios, travesticidios y transfemicidios.

Sanción de las leyes de Educación Sexual Integral, Cupo laboral trans y Paridad.

Efectiva aplicación de la Ley 26.485 de Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia hacia las mujeres. Y de la Ley provincial Nro. 13.348

Adhesión de la provincia de Santa Fe a la Ley Micaela que obliga a funcionarios a recibir capacitación en materia de género.

Desmantelamiento de las redes de trata y prostitución.

Que se acabe con las esterilizaciones y abortos forzados de mujeres y niñas con discapacidad.

Protocolos para atención de víctimas de violencia con discapacidad.

Profesionalización del deporte femenino.

Paridad en todos los ámbitos: laborales, sindicales, artísticos, culturales, políticos.

Justicia para las compañeras asesinadas.

Justicia para Natalia Acosta a 10 años de su desaparición.

Justicia por Ana María Acevedo a 12 años de su muerte.

Justicia por Vanesa Castillo y Rosalía Jara.

Basta de impunidad a violadores, acosadores, femicidas, travesticidas, violentos, tratantes y proxenetas.

• VIVAS, LIBRES Y SOBERANAS NOS QUEREMOS. BASTA DE MATARNOS

• Agustina PRESENTE
• Danisa PRESENTE
• Blanca PRESENTE
• María Carla Morel PRESENTE
• Natalia PRESENTE
• Milena PRESENTE
• Rosa PRESENTE
• Verónica y su hija Valentina PRESENTE

Cobertura: Ileana Manucci – Juan Pascual
Fotos: Carolina Alegre

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