Granata y las vacunas de fetos abortados

La diputada electa, en su cruzada contra la legalización del aborto, reprodujo en sus redes una fake news sobre la elaboración de las vacunas. Aún no borró la publicación.

«Y después te dicen que el aborto no es un negocio». Con ese enunciado, Amalia Granata, quien a partir de diciembre ocupará un lugar en la legislatura provincial, compartió en Twitter una nota titulada: «El gobierno confirmó oficialmente que 4 vacunas del calendario argentino fueron elaboradas a partir de células de fetos abortados», del portal El Disenso.

En el artículo se señala que cuatro de las vacunas del calendario nacional contienen «células humanas diploides, compuestas por fibroblastos tomados de pulmón de feto humano de 14 semanas de gestación».

El tweet de la diputada electa no cayó bien ni entre sus propios seguidores, quienes le reclamaron no compartir cualquier cosa porque eso perjudica «la causa celeste». Aún así, la nota sigue visible en la cuenta de la rosarina.

Esta publicación de Granata viene en consonancia con la realizada en febrero por otra férrea militante antiderechos, Chinda Brandolino, un médica de La Plata que se pronunció en contra de la implementación de vacunas y de la legalización del aborto. En una publicación que realizó en Facebook, Brandolino dijo que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) confirmó que cinco vacunas incluidas en el calendario de vacunación son creadas a partir de fetos abortados, que tienen mercurio y que además producen autismo.

Ante estas informaciones peligrosas, Carla Vizzotti, directora de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología y ex directora nacional del Programa de Inmunizaciones entre 2007 y 2016, explicó al portal Chequeado que “una línea celular surge a partir de una única célula humana obtenida en algún momento”, y que “luego se utilizan copias de esa célula”, por lo tanto “es falso que se necesitan fetos abortados para producir una vacuna, ya que se produce con una copia de esa célula original”.

Además, según precisó Vizzotti, las células originales “se obtuvieron de un feto en la década del 60 durante un brote de rubéola y se trató de un aborto causado por un síndrome de rubéola congénito secundario a una infección por el virus de la rubéola”.

Finalmente, después de todas estas publicaciones con desinformación, Guadalupe Nogués, doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y experta en la discusión pública sobre vacunas, publicó varios hilos en Twitter para aclarar la confusión que generó la nota de El Disenso:

 

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