Aborto: qué piensan los candidatos a presidente y vice

El 8 de agosto de 2018 el Senado de la Nación votó en contra de la legalización del aborto. A partir de diciembre habrá nuevo gobierno y nueva conformación de las cámaras. ¿Qué piensan los candidates de las tres principales fórmulas presidenciales sobre el tema?

Si Juntos por el Cambio logra la reelección ¿volverá Macri a «habilitar» el debate de un tema que no acompañó y que su fuerza votó mayoritariamente en contra? ¿qué postura tomaría en ese caso su vice Pichetto, un gran rosqueador a favor de la ley? ¿Y que haría el Frente de Todos? ¿Primero despenalizar y luego legalizar?

Desde la irrupción de la marea verde y la despenalización social del aborto, con el tema instalada en la agenda pública y política, ningún candidate puede escapar de la pregunta sobre su postura y la política que aplicaría en el caso de llegar a la Casa Rosada.

Si, las leyes se tratan y debaten en el Congreso, pero la voluntad política que tenga o no la cabeza del Ejecutivo, es clave. Para muestra basta ver la inacción de Mauricio Macri durante 2018, que habilitó el debate por el aborto legal y luego no se hizo cargo de sostener a su propia fuerza política en esa línea. Todo lo contrario, la ley cayó, en gran parte, por fuerza de los votos y las arengas de Cambiemos.

El domingo en las Paso comienzan a definirse los próximos cuatro años del país. ¿Qué piensan les candidates de las principales fórmulas presidenciales sobre el tema? Y no es menor el dato de qué piensan las y los vice, ya que serán quienes ejerzan la presidencia del Senado.

Juntos por el Cambio

La definición más importante del presidente Mauricio Macri sobre el tema fue el año pasado, en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso Nacional. «La educación sexual es una herramienta que empodera a los jóvenes y los ayuda a tomar decisiones informados. Solo con información van a tener la libertad de elegir qué quieren con sus vidas y hace 35 años que venimos postergando un debate muy sensible que como sociedad nos debemos: el aborto. Estoy a favor de la vida pero también estoy a favor de los debates maduros y responsables que como argentinos tenemos que darnos, por eso vemos con agrado que el Congreso incluya este tema en su agenda de este año, espero que se escuchen todas las voces y se tomen en cuenta todas las posturas», dijo el presidente.

Miguel Ángel Pichetto, en tanto, que era un férreo opositor hasta hace unos pocos meses, fue uno de los senadores que votó a favor de la ley y que colaboró en el rosqueo previo, con fuerte presencia en las reuniones informativas y un discurso de media hora para fundamentar su voto positivo la noche del 8 de agosto. «Estoy convencido que la Argentina, cuando podamos votar este tema, va a entrar definitivamente en la modernidad. Va a entrar en un proceso de justicia, de equidad, un poco más de lo que hoy todavía se vive», afirmó en ese momento.

Esa noche, también tuvo algunas palabras para el presidente: «Rescato la decisión de Macri de poner este debate en la sociedad, la demanda estaba en la calle. Pero los grandes cambios se producen cuando hay un fuerte decisionismo y más en un país de naturaleza presidencial como la Argentina».

«Más temprano que tarde las mujeres van a tener la respuesta normativa que necesitan», concluyó el entonces senador del PJ.

Frente de Todos

«La punición del aborto solo ha servido para desamparar a las mujeres pobres que no pueden recurrir a la asistencia pública para interrumpir un embarazo. El aborto no es una cuestión moral o religiosa. Es una cuestión de la salud pública. Es hora de despenalizarlo», tuiteó el candidato a presidente Alberto Fernández, en febrero del 2018.

Consultado nuevamente este año en ocasión de la campaña, Fernández señaló: «es un tema de la salud pública y hay que buscarle una solución. Hay que, tal vez, hablar un poco mas, educarnos un poco más. Por lo pronto me parece que no debe ser un delito y que eso podríamos empezar a trabajar sin necesidad de avanzar tan rápidamente en la legalización». Sus dichos cayeron de manera dispar en el movimiento de mujeres, con sectores que reclaman la legalización sin medias tintas y sectores que ven positivamente avanzar con la despenalización, como un camino hacia legalización definitiva.

La posición de su compañera de fórmula, Cristina Fernández, es ya conocida. Aunque durante los 12 años de gobierno kirchnerista el aborto ni siquiera llegó al Congreso, CFK cambió de postura respecto al tema y votó afirmativamente en 2018.

Este año, en su libro Sinceramente, la expresidenta cuenta cómo se gestó ese cambio: «(Florencia) es una madre soltera que decidió tener a Helenita, mi nieta…¿qué hubiera pasado si me decía que no la quería tener y que había decidio abortar? ¿Yo qué hubiera hecho? Sin dudar la hubiera acompañado. Esa tarde sentí que me interpelaba a mí misma. Es tan difícil modificar las creencias o aceptar las razones del otro cuando no coinciden con la fe de cada uno».

CFK también cuenta que se imaginó a los 80 años y con sus nietas recriminándole un voto negativo: «Eso no me lo voy a permitir. No estoy dispuesta a ser recordada mal por mis nietas».

En la noche del 8 de agosto, en tanto, dijo que «las que me hicieron cambiar de opinión fueron las miles y miles de chicas que se volcaron a las calles, verlas discutir esta sociedad patriarcal, fue conmovedor».

Consenso Federal

Para Roberto Lavagna el derecho al aborto, un derecho humano y fundamental para las mujeres, debe ser pesblicitado. «Mi posición es clara, es pro vida», declaró Lavagna hace un par de semanas en una entrevista radial. En ese momento, la columnista Carmela Bárbaro, lo increpó: «El concepto ‘pro-vida’ no respeta mi postura. Yo no estoy a favor de la muerte. Entonces, cuando usted lo explica, no debería explicar ‘pro-vida’. Usted puede decir ‘no estoy a favor de la despenalización, no comparto la legalización del aborto’, pero cuando se define a usted mismo como ‘pro-vida’, nos pone a nosotros del lado de la muerte».

Lavagna reculó e intentó bajar el tono del intercambio, pero mantuvo su postura: «Ok… es una manera…está bien, tomo lo que vos decís. Pero vos entendiste y todos entendieron cuál es mi posición personal. Como Presidente, lo que yo haría es: convocaría a una consulta, les pediría a los argentinos que con tranquilidad, con seriedad,sin pelearse, discutan esto y lo que la consulta resulta, esa es la política del país. Con la única condición de que nadie sea obligado a hacer lo que no quiere, por ejemplo, el personal médico».

Por otro lado, Juan Manuel Urtubey, que sostiene la educación religiosa en las escuelas públicas de su provincia, Salta, se manifestó en contra de la ley durante el debate en el Congreso. En ese momento había expresado que por su religión católica no estaba de acuerdo con el aborto.

Pero ahora parece haber cambiado su postura, ya que en una entrevista con Infobae, en mayo de este año, se manifestó a favor de la legalización aunque como una postura personal. «Antes impulsaría un debate en el Congreso para llamar a una consulta popular. La única manera de que todos aceptemos una decisión es que lo decida la gente», señaló.

En todo caso, parece un poco más centrado que la bestia de su hermano, el senador Rodolfo Urtubey, que en el debate de 2018 dijo que en el «abuso intrafamiliar, no se puede hablar de violencia pero tampoco de consentimiento, sino de una subordinación, una sujeción».

 

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