Antes de las elecciones, la fuga de capitales fue la más alta del año

Gráfica: Manuel Manso.

En julio se fugaron del país unos 2951 millones de dólares (sí en un sólo mes). Fue el mes con mayor fuga del año, hasta que aparezcan los datos de agosto, claro está. La salida neta de capitales especulativos fue de 850 millones en el mes pasado. El 2019 será el segundo año con mayor fuga, detrás de 2018.

Los datos del Banco Central hablan de la fragilidad extrema del sistema financiero argentino, resultante de haber levantado todo tipo de control y regulación. Una verdadera orgía donde los especuladores toman todas las decisiones y nos convierten en objetos de su voluntad. En julio, por ejemplo, la formación de activos externos del sector privado no financiero (privados sacando la plata afuera) alcanzó los 2951 millones de dólares. Es el segundo julio con mayor volumen de fuga desde 2003 a la fecha (el récord fue julio de 2018, con 3351 millones evaporados). Y es el mes con más fuga desde agosto de 2018.

La gestión de Mauricio Macri tiene el año con mayor fuga de capitales desde la crisis de 2001. En 2018 se fueron 27.230 millones de dólares. También ocupa el tercer lugar en el podio: en 2017 se fugaron 22.143 millones. El segundo lugar lo detenta el 2008, con 23.098 millones evaporados, pero no hay ninguna duda de que cederá ese dudoso honor ante 2019, que se encamina raudo a ese segundo puesto.

En total, durante la era Cambiemos se fugaron 75.180 millones de dólares. De forma directa, el impresionante endeudamiento externo que se tomó durante los últimos cuatro años apenas tuvo dos finalidades: pagar deuda vieja, pagar la deuda contraída por el mismo gobierno macrista y pagar los dólares que se fugan. La hipoteca más suicida que se haya visto.

El saldo de las inversiones de portafolio (el nombre elegante para hablar de capitales especulativos que timbean con papelitos) también indica cómo la confianza en la gestión de Cambiemos se perdió completamente en 2018. En abril de 2018 los especuladores empezaron a huir en manada. Toda la guita que metieron en 2017 (incentivados a invertir en Lebacs, por ejemplo) ya se fue. Desde abril, se fueron del país en este concepto unos 10.785 millones de dólares.

La inversión financiera estrella son las Leliq, con las que los bancos están amasando fortunas y el Banco Central está aplastando a la economía real, ofreciendo tasas superiores al 70%. Actualmente tienen un volumen que nunca alcanzaron previamente las Lebacs: 1.294.576 millones de pesos. Debido a la última devaluación, su peso como deuda ante las reservas cayó notablemente. «Apenas» representan el 36,76% de las reservas.

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