La Poderosa llevó sus reclamos a Olivos: qué pasó en la reunión con Fernández

Esta semana Alberto Fernández recibió a integrantes de La Garganta Poderosa.

Alberto Fernández y parte de su gabinete recibieron esta semana a integrantes de La Poderosa. Pausa conversó con María Claudia Albornoz, referenta santafesina de la organización, que estuvo en el encuentro.

En la semana en que murió Ramona Medina, a causa del abandono en el que sumió el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta a la Villa 31 de la ciudad de Buenos Aires, el presidente Alberto Fernández recibió en la Quinta de Olivos a referentes de La Poderosa, compañeros y compañeras de Ramona. Pausa dialogó con María Claudia Albornoz, de La Poderosa de Santa Fe quien participó del encuentro.

Albornoz explicó que a la reunión con Fernández se llevó un punteo con diez demandas, que tienen que ver con el acceso al agua potable, al gas, al tendido eléctrico seguro y al cuidado de las personas que hoy están alimentando a las vecinas y vecinos de los barrios populares de todo el país, en el contexto de la crisis económica, social y sanitaria.

«La cuarentena vino a mostrarnos la desigualdad», expresó Albornoz. «Estuvimos trabajando mucho con las asambleas en nuestras barriadas, sobre todo en Capital, donde las villas tienen características particulares y eso hace que se complique enormemente la asistencia, que nunca llega. Sobre todo porque hay una cantidad de mentiras que se fueron diciendo respecto a la asistencia, que nunca ocurrió y que por eso se murió Ramona», contextualizó.

Ramona no murió de coronavirus, murió de Larreta y Santilli

«Como empezamos a gritar muy fuerte después de la muerte de Ramona tuvimos la posibilidad de estar en la Quinta de Olivos y que nos reciba el Presidente y una parte muy importante de su gabinete», contó la militante social de barrio Chalet. Para Albornoz, la reunión «fue un hecho histórico y político muy importante». «A las demandas las llevamos las vecinas y vecinos de diferentes lugares. Le pudimos contar cara a cara, charlando con Fernández, todo lo que nos estaba pasando», agregó. «Nos parece muy importante para hacer concretas las demandas», consideró.

De la reunión participaron Nacho Levy, Fidel Ruiz, Lilian   Andrade, Joana Ybarrola, Nancy Orellana, María Angélica Urquiza, Nelson Santacruz, Cándida Orosco Vargas, Paola Castro, María Claudia Albornoz, Alejandro Mur Rios, Yamila Aquino Galeano, Alejandra Díaz y Anabel Delgado.

El Presidente estuvo acompañado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; los ministros de Desarrollo Social, Daniel Arroyo; la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta; de Defensa, Agustín Rossi; la ministra de Seguridad, Sabina Frederic; y la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti.

También participaron el senador por la ciudad de Buenos Aires Mariano Recalde, la diputada nacional Paula Penaca, los legisladores porteños Claudio Ferreño, Javier Andrade y María Rosa Muiños, y los presidentes de las juntas comunales de la Comuna 4, Ignacio Álvarez, y de la Comuna 8, Miguel Eviner.

Las demandas

Entre las principales cuestiones planteadas en la reunión, está el acceso al agua potable, al gas, la revisión del tendido eléctrico -que en las villas resulta muy precario y peligroso- y el reclamo por la relocalización de la familia de Ramona Medina. A Ramona le asignaron una casa que nunca le fue cedida, y hoy sus compañeras y compañeros la reclaman para su familia.

«También nos tocó hablar sobre cuidar a las que cuidan. En nuestros comedores y merenderos, en las casas de las mujeres y disidencias, están sostenidas por las espaldas y los brazos de las compañeras, que son la mayoría mujeres que necesitan el reconocimiento salarial por todo el trabajo que se está haciendo. Estamos alimentando al pueblo empobrecido en un contexto de crisis social, económica y sanitaria. Estamos en la línea de fuego, porque las compañeras que están trabajando en la Villa 31 están exponiendo sus vidas», describió Albornoz.

«Pedimos salarios para las compañeras de todos los comedores y mejores condiciones para trabajar. Necesitamos baños en condiciones, barbijos, uniformes, máscaras, alcohol en gel, termómetros láser. Porque si vamos a seguir trabajando en estos comedores y merederos tenemos que priorizar el trabajo de esas compañeras. El Presidente dijo que lo iba a resolver lo antes posible», comentó.

«Lo que nos dijo el Presidente es que ahora no podía mirar para otro lado, que sabía de primera mano lo que estaba pasando y cuál era la situación, y que lo iba a empezar a resolver», afirmó Albornoz.

La militante volvió a cuestionar la discriminación que ejerce el gobierno de la ciudad de Buenos Aires en relación al coronavirus. «Por ejemplo, a la clase media y a los residentes de geriátricos los llevan en ambulancias al hospital. A los que trajeron de las villas lo llevan en micros escolares, le dicen ‘el coronabus’. Cuando te llevan a hacer el hisopado te dejan horas esperando en las puertas de los hospitales de una manera cruel, sin el respeto que hay que tenerle a una persona. Y esto se ve y se siente cada vez peor», relató.

Después de la reunión con Fernández llegó la convocatoria por parte del gabinete de Larreta. «Fueron doce compañeros a decirle en la cara a Larreta y a Santilli que lo que pasaba en las villas era tremendo y que ellos eran unos mentirosos», señaló Albornoz. El jefe y el vicejefe de gobierno porteño se levantaron a la media hora de la reunión: «es un símbolo claro de cómo gobiernan la ciudad», reflexionó la referenta de La Poderosa.

«Ramona te hace arder la conciencia, pero para que te arda la conciencia hay que tener conciencia. Y en esta semana que nos pasamos batallando y gritando nos dimos cuenta de quiénes tienen conciencia política, a quiénes les importa los sectores empobrecidos y a quienes no; para quiénes gobiernan unos y para quiénes gobiernan otros», expresó.

Luego de la reunión, Alberto Fernández se comprometió a instrumentar políticas para las barriadas. “Sé que tienen problemas y vamos a ayudar a resolverlos, quiero que los que están sufriendo, no sufran más”, se comprometió. Y agregó: “Argentina fue un país distinto cuando le dimos derechos a la gente. Y fue muy distinto cuando se los sacaron”. Asimismo, se anunció que el Estado nacional pondrá a disposición un edificio cercano al barrio Padre Mugica de Buenos Aires con 700 camas, que servirá como espacio de aislamiento y la realización de testeos.

Desde Santa Fe

La situación de Santa Fe es diferente a la que se vive en la capital del país. Desde el 9 de abril no se registran casos de coronavirus en la capital provincial. Sin embargo, Albornoz llevó al encuentro con el gobierno nacional algunos pedidos concretos, relativos a paliar la situación económica del cordón oeste de la ciudad.

«Nosotros tenemos otra realidad en la provincia y en la ciudad de Santa Fe respecto a los contagios. Estamos muy bien, entonces tenemos que pensar muy fuertemente en la recuperación después de la cuarentena, en donde estuvimos muy pero muy complicados económicamente», explicó la referenta.

«Tenemos una empresa social presentada el año pasado ante el gobierno provincial, que no se destraba de ninguna manera y que nos permitiría comprar herramientas y generar un polo productivo para los barrios Chalet, Arenales, San Lorenzo, Varadero Sarsotti, Fonavi y la villa del Centenario», indicó Albornoz. «Muchas de esas vecinas y vecinos ya están formados y preparados para el trabajo, ya están participando en las cooperativas, pero necesitamos las herramientas que nos puede dar esta empresa social para incubar este espacio productivo. Estamos preparados y preparadas pero nos lo sigue negando el gobierno provincial», afirmó.

«Eso se lo planteamos al Presidente y a Daniel Arroyo, quien lo tomó. Ya se lo habíamos planteados varias veces al ministro en otras reuniones, pero la burocracia es lo que gana en el Estado y hace todo más lento. Y en los momentos de crisis padecemos de esa burocracia, porque realmente la urgencia es ya», finalizó.

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