Argentina ratificó su compromiso con la reducción de gases de efecto invernadero

En la Cumbre de Acción Climática organizada a cinco años del Acuerdo de París, Argentina y otros 77 países renovaron su compromiso con el ambiente. «El planeta nos dice basta. Asumamos la responsabilidad histórica de contribuir a un mundo mejor», afirmó Alberto Fernández.

Naciones Unidas, Reino Unido, Francia, China e Italia organizaron la Cumbre de Acción Climática 2020, con motivo de los cinco años del Acuerdo de París. Al encuentro asistieron de manera virtual representantes de 78 países. El objetivo fue evitar que las temperaturas a final de siglo suban menos de 2 °C. Los Estados presentes, entre ellos Argentina, ratificaron sus compromisos de reducción de gases de efectos invernadero anunciadas hace un lustro para evitar el calentamiento global del planeta.

En la cumbre celebrada ayer, Alberto Fernández anunció un «mayor compromiso» en reducir las emisiones de gases en Argentina. «El planeta nos dice basta. Asumamos la responsabilidad histórica de contribuir a un mundo mejor», dijo el mandatario en la Cumbre. Según adelantó en su discurso, dentro de las nuevas metas propuestas con miras al año 2030, nuestro país limitará sus emisiones de gases de efecto invernadero a un nivel 25,7 por ciento, un número inferior al comprometido en 2015.

Argentina ratificó el Acuerdo de París en el año 2016 a través de la Ley 27.270 y, para cumplir con los compromisos asumidos, presenta regularmente sus inventarios y sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional. Fernández ratificó el compromiso de Argentina con el Acuerdo de París y la adopción del cambio climático «como política de Estado».

Asimismo, el presidente garantizó el compromiso de la Argentina en presentar una «estrategia de desarrollo con bajas emisiones a largo plazo con el objetivo de alcanzar un desarrollo neutral en carbono en 2050, y a elaborar un Plan Nacional de Adaptación y Mitigación claro y ambicioso».

En ese sentido, se refirió a la importancia de promover «un diálogo de alto nivel sobre acceso equitativo a medios de implementación, tales como recursos financieros, transferencia de tecnología y construcción de capacidades para la consecución de los compromisos climáticos».

«El cambio climático es una realidad que está afectando a la humanidad en su conjunto y que requiere una acción inmediata y coordinada de los líderes de todo el mundo», expresó Fernández. Además indicó que «la reconstrucción mundial de la pospandemia es la oportunidad que tenemos para avanzar en este sentido, en donde la cooperación internacional y el multilateralismo juegan un rol protagónico».

En ese contexto, exhortó a avanzar hacia un desarrollo integral y sostenible «en una transición justa que nos permita ponernos de pie y salir mejores de esta crisis».

Fernández explicó que el país «paga un alto precio por el impacto del cambio climático en su territorio y en su estructura social y productiva». Destacó el «enorme esfuerzo» realizado en acciones de mitigación y adaptación, cuyo monto asciende a aproximadamente «15 mil millones de dólares con financiamiento internacional». No obstante, consideró que «aunque ambicioso, es insuficiente», y reclamó mayor compromiso de los países desarrollados.

La nueva contribución en la reducción de emisión de gases, elaborada de forma participativa a través del Gabinete Nacional de Cambio Climático, incluirá además el «fortalecimiento de la educación ambiental, la transición justa con equidad de género y la federalización como ejes rectores», informó luego Presidencia en un comunicado.

Promesas internacionales

El encuentro se inició con la presencia de líderes mundiales, entre ellos el presidente francés Emmanuel Macron, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente chino Xi Jinping. Además participaron líderes de gobiernos y actores de la sociedad civil tales como empresas, academias, pueblos originarios, jóvenes y ciudades y regiones. También intervino el Papa Francisco.

Los oradores en la Cumbre fueron seleccionados por la ambición de sus objetivos con el clima, con la premisa de que «no habrá lugar para declaraciones generales». Seis de los diez principales emisores de gases contaminantes del mundo estuvieron presentes: China, la Unión Europea, India, Japón y Canadá. Se registraron las ausencias de Australia, Brasil, Indonesia y México, cuyos objetivos son considerados insuficientes. De América Latina participaron Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Guatemala, Honduras, Panamá y Perú, entre otros.


La canciller alemana, Angela Merkel, prometió en su discurso casi 500 millones de euros para apoyar a los países más pobres en la protección del Medio Ambiente. «Todos los países deben ser capaces de financiar las inversiones necesarias para la protección del clima», afirmó la mandataria. «Por ello, debería haber capital accesible disponible en todo el mundo», añadió Merkel, quien reiteró además el compromiso de Alemania de duplicar su financiación para el clima hasta 2020 a 4.000 millones de euros anuales.

El presidente chino, Xi Jinping, asumió el compromiso de rebajar las emisiones por unidad de Producto Interior Bruto en «más del» 65 por ciento para 2030 con respecto a 2005, cinco puntos más que su compromiso anterior, con el objetivo de alcanzar la neutralidad de emisiones para 2060.

Por su parte, el primer ministro de Pakistán, Imran Jan, prometió cesar la construcción de centrales térmicas alimentadas por carbón tras aumentar 5 gigawatios la producción de este tipo de centrales en los cinco últimos años.

El primer ministro indio, Narendra Modi, no planteó ningún compromiso nuevo pese a que su país es el tercer contaminante del planeta. En ese sentido aseguró que «India no solo está en vías de lograr los objetivos del Acuerdo de París, sino que estará por encima de ellos».

Italia, por su parte, donará 30 millones de euros al Fondo de Adaptación de la ONU. El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció una nueva ley climática con medidas concretas para impulsar la transición económica hacia la neutralidad de emisiones.

El primer ministro británico, Boris Johnson, aseguró que su país reducirá sus emisiones «al menos» al 68 por ciento para finales de la década. A su vez, animó a los líderes mundiales a apoyar las innovaciones científicas para ayudar a «defender la Tierra del desastre del calentamiento global».

Los 27 países de la UE acordaron el viernes reducir sus emisiones en «al menos 55%», de aquí a 2030, con relación al nivel de 1990. La finalidad es alcanzar en 2050 la neutralidad carbono.

El 12 de diciembre de 2015, se firmó el Acuerdo de París donde las delegaciones de 195 países. Allí la mayoría de los Estados se comprometieron a reducir el calentamiento «claramente» por debajo de 2 grados y si posible de 1,5 con relación a la era preindustrial.

Los firmantes del Acuerdo de París deben someter antes de fin de año una revisión de sus compromisos, pero solo lo hicieron unos veinte países que representan menos del 5% de las emisiones mundiales. Antes de la cumbre de este sábado, varios países anunciaron planes ambiciosos para reducir sus emisiones de gas de efecto invernadero.

Pese a la presión de la opinión pública, en la actualidad «las políticas climáticas no están a aun la altura del reto fijado», aseguró el secretario general de la ONU, António Guterres. «Estamos en 1,2°C de calentamiento y observamos ya extremos climáticos y una volatilidad sin precedentes», insistió.

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