Las mascotas de Centeno I

Hubo antes por lo menos un gato, mi abuela contaba como anécdota que una vez habían salido con mi abuelo al cine, y al...

La dignidad y el hambre

“Así se acaba el mundo, no con un estallido sino con un lamento” Todo se cae alrededor, además de mi turgencia mental y física. He...

Epifanías

Qué sería de nosotros sin nuestras privadas epifanías. Esos momentos en los que sentimos que realmente estamos en el mundo; unos segundos, un minuto...

Costanera

Si vos sos un pibito de la laguna, decía alguien que no recuerdo a no sé quién, en Guadalupe, si no me equivoco; tampoco...

Tela étnica

Primero esas dos sillas, una inclinada sobre la otra, bajo la lluvia en el patio. Después la manta peruana cayéndose de un estante, con...

La frasecita

Creo que siempre escribo sobre lo mismo: esa sustitución asombrosa que hace que una cosa traiga a otra cosa; un lugar resucita una cara...

La casa de uno

Si me exigieran que sintetice los últimos acontecimientos de mi vida, diría dos frases muy breves: me cambié de casa y vino el 8M....

Trapito

—“Trabajaba como trapito”. Eso no es un trabajo, era un extorsionador profesional, llamemos las cosas por su nombre. Trapito era un muñeco triste, un dibujo...

Un vaso de vidrio no es un vaso de vidrio

Una de las reglas de la percepción es el salto. Cada cosa que miramos tiene un eco, nos dispara a otra cosa. Tomemos, por...

El Salado

¿Cómo se mira un río? Parado en la orilla o en la playa, o desde la altura de un puente construido por las manos...