La canción de Ana

Cuando fui a la cárcel, ya había tres presas políticas. Se acercaron a mi celda, yo estaba llorando, con mucha delicadeza golpearon la puerta,...

Las armas y yo

Cuando era chico mi abuelo era fiscal. Una madrugada, entraron unos tipos a la fiscalía, supuestamente, a robar unos expedientes. Se tirotearon con uno...

Las pérdidas

A Analía G. Hoy vi llorar a una mujer como si fuera una nena. Se tapaba la cara; el dolor, pero también cierta vergüenza por...

Operativo

Dos tipos aparecen de la nada y le cortan el paso, el sol lo encandila y Carlos Enrique está seguro de que le van...

Siete cuadras en bicicleta

Salgo de la panadería con una bolsa en la mano. Hay una calma extraña, aunque sé bien el motivo: es feriado. También hay sol,...

La sangre unánime

"Mis venas no terminan en mí, sino en la sangre unánime de los que luchan por la vida, el amor, las cosas, el paisaje...

Dos señoras frente a la muerte

A Vicky… Tal vez pienso demasiado en la muerte. En pocos años vi como desmanteló a mi familia, y el pensamiento constante en ese acontecimiento...

La rubia

Vivía sola en una casa grande que quedaba lejos de todo. Hacía poco me había separado de la  mujer con la que vivía en...

Perspectiva exterior de una pianista

Mi vecina pianista, la mujer que vivía a dos o tres casas de la mía, murió. Fue hace un par de meses. Me acuerdo...

Las mascotas de Centeno I

Hubo antes por lo menos un gato, mi abuela contaba como anécdota que una vez habían salido con mi abuelo al cine, y al...