Con una sola gráfica se desarma la sarasa sobre la reforma laboral

El punto de partida de la discusión sobre la reforma laboral es decir que "desde 2011 no se crea empleo genuino y de calidad". No es cierto que no se genera trabajo privado registrado: los modelos liberales lo destruyen y los populares lo crean.

Con los últimos datos oficiales de septiembre, se profundiza la destrucción del trabajo registrado en Argentina. Nunca en el siglo XXI se vio algo igual. Según los datos oficiales, del Ministerio de Capital Humano, en 22 meses hubo una caída de 554 mil trabajos registrados. La cifra incluye la baja repentina de monotributistas sociales entre noviembre y diciembre de 2024, por un ajuste espantoso en las cooperativas de trabajo, que dejó a miles de organizaciones sociales a la deriva a la hora de sostener cuadrillas de mantenimiento barrial, comedores populares y otras tareas imprescindibles de las que nadie se hace cargo.

Para comparar: entre el punto de inicio y el punto más bajo de la pandemia de coronavirus, se destruyeron 400 mil puestos de trabajo registrado. 

Cabe señalar que en el análisis corriente de estas cifras no se contempla la caída de los monotributistas sociales, como si ese sector no importara y como si no hubiera un estrago en los barrios populares por la falta de cooperativistas registrados. Aun así, sin considerar esa merma, durante los primeros 22 meses de Milei unas 191 mil personas perdieron su trabajo registrado. No hay un solo gobierno desde 2003 al que le haya pasado lo mismo. Si se consideran los primeros 22 meses del gobierno de Alberto Fernández, período en el que transcurrió la parte principal de la pandemia, el registro marca un crecimiento positivo de 113 mil trabajadores registrados nuevos.

Se suele repetir que no se crea trabajo privado registrado desde 2011. Vale ver cómo fue la creación de trabajo privado registrado desde 2003 para acá. Sobre todo para entender que la famosa "falta de creación de trabajo" en realidad tiene una sola causa: los modelos liberales. La discusión por la reforma laboral está envenenada. Los gobiernos populares crean mucho trabajo registrado. De hecho, el gobierno de Alberto Fernández creó mucho, lo suficiente para superar la pandemia y la peor sequía de la historia.

A la inversa, por más que se presenten como defensores de la iniciativa privada y del "empleo de calidad", los modelos liberales, tanto el de Mauricio Macri como el de Javier Milei, destruyen masivamente el trabajo registrado. Hay que decirlo, el de Milei es muchísimo más dañino.

Un poco más clarito por si no se entiende: unos crean trabajo, otros lo destruyen. Son datos, no opiniones.

El trabajo registrado privado en general

El trabajo privado registrado no recuperó nunca su nivel de diciembre de 2023 y no lo recuperará tampoco este año. Actualmente, con el último dato de septiembre, está 2,7% abajo de agosto de 2023. Es muchísimo: como mínimo necesita un 1% de crecimiento anual sólo para acompañar el crecimiento vegetativo. A esto se suma que sólo hubo cuatro meses de muy magro crecimiento interanual, y que en agostó volvió la cifra negativa, con una merma interanual de 0,2%, caída que sigue en septiembre con 0,4%

La destrucción del trabajo privado registrado con Javier Milei corre casi dos veces más rápido que en los tiempos de Mauricio Macri, el único ciclo destrucción del mercado privado de trabajo desde 2003. Desde que llegó Milei al poder, más de 187 mil personas perdieron su trabajo privado registrado. 

El trabajo privado registrado crece en primavera y verano, por el turismo. Esa suba estacional ocurrió hasta en 2018 o en la pandemia. Habrá que ver qué pasa con esas cifras en los próximos meses, en el marco de la crisis económica en curso. Por lo pronto, en agosto hubo una caída y en septiembre también.

Aquí se puede ver la diferencia más palmaria: con Fernández, más de 7300 personas por mes obtenían un trabajo privado registrado. Con Milei, más de 8500 lo pierden por mes.

La mitad del trabajo privado registrado y el mercado interno

La diferencia está en cómo tratan estos dos modelos opuestos a su mercado interno. El 50% del empleo privado registrado se explica por cuatro sectores  –de un total de 15– que dependen directamente del consumo popular: la industria, el comercio, la hotelería y los restaurantes y la construcción.

El trabajo registrado de la construcción vive su peor declinación, sólo comparable con la pandemia. Es un salto atrás de 15 años. El parate de la obra pública sí destruye empleo: con Milei la cantidad de albañiles registrados cayó 15%. Cuadruplica a Mauricio Macri en el ritmo de destrucción en este sector.

El sector más dinámico de la economía, la industria, está pasando por el habitual sufrimiento que le producen los modelos liberales. Si bien el ritmo de destrucción todavía no alcanza los niveles del macrismo, mes tras mes la pérdida de trabajadores registrados en el sector se va profundizando.

Desde la llegada de Milei al poder, más de 50 mil trabajadores industriales perdieron su laburo registrado. Representa el 4% de los trabajadores del sector, es muchísimo. En promedio, sería como si cerrara una gran industria con casi 2300 trabajadores, por mes.

Para la altura del año, se destaca la parálisis en el comercio, la hotelería y los restaurantes. En 22 meses de la era Milei el saldo es negativo en 1800 personas. Es decir: 82 trabajadores registrados menos por mes.

Lo notable es que estos sectores no inician su suba estacional. En agosto hubo una caída respecto de julio, que se profundizó en septiembre. La curva ascendente del verano se demora.

Y el trabajo público tampoco se salva

El trabajo público está sufriendo como nunca. Más de 70 mil argentinos perdieron su trabajo en el Estado, sea cual sea su nivel. Es el 2% de todo el empleo público. El ajuste se revela en toda su dimensión si se considera que el empleo público siempre crece porque va a acompañando el crecimiento de la población: se necesitan más docentes, policías y enfermeros, como punto de partida. Por eso nunca deja de tener una curva ascendente, que se retoma tras los espasmos ajustadores.

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