Alquileres, prepagas, luz y gas e incluso el monotributo son algunos de los costos aumentarán en este mes. Lo que no aumenta, claro, es tu salario.
A partir de la primera semana de febrero de 2026 entrará en vigencia una serie de ajustes escalonados en tarifas y servicios esenciales, que afectarán servicios, alquileres y la salud privada, intensificando la presión sobre los ingresos familiares.
En materia de vivienda, los alquileres sujetos a la ya derogada Ley de Alquileres se actualizarán con un incremento anual del 34,6 %, de acuerdo con el Índice de Contratos de Locación (ICL). Este ajuste será más moderado que el registrado en meses anteriores, pero sigue representando una carga significativa para los inquilinos que afrontan contratos bajo ese régimen.
Los servicios públicos también sufrirán ajustes este mes. La empresa Litoral Gas anunció un aumento de sus tarifas desde el 1° de febrero, consecuencia del ajuste de precios del gas y de los componentes regulados que integran la tarifa final. Para alrededor del 75 % de los usuarios, el incremento estimado en la boleta rondará $3.100 mensuales, mientras que la mayor parte de los clientes que contaban con subsidios los mantendrán bajo las nuevas condiciones fijadas por el gobierno nacional.
Este ajuste se inserta en un contexto más amplio de incrementos en los servicios públicos básicos, donde el Ejecutivo nacional oficializó subas promedio de 16,9 % en las tarifas de gas y cerca de 3,6 % en las de electricidad en todo el país, como parte de un proceso de reducción gradual de subsidios y actualización de los precios según los costos reales de provisión.
El sector de salud privada confirmó que las cuotas de medicina prepaga subirán otro 2,8 % en febrero, ampliando los costos que enfrentan los afiliados tanto en cuotas como en copagos.
Además, el Monotributo tendrá un ajuste del 14,29 % en sus categorías, dejando los importes mínimos y máximos de las distintas escalas por encima de los $40.000 en las categorías más bajas y superando los $1.300.000 en las más altas, lo que impactará directamente sobre pequeños contribuyentes y profesionales independientes.










