El comercio minorista sigue con su derrumbe sin fondo pero los comerciantes son optimistas hacia el 2026, pese a que no planean hacer inversiones ni contratar gente. El ejemplo es válido para reflejar el concepto de "ideología" en exámenes de carreras de ciencias sociales, en el turno de febrero.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) informó que, en diciembre, el comercio minorista pyme tuvo un retroceso del 5,2% interanual a precios constantes. Respecto de noviembre de 2025, sin embargo, mejoró un 5,2%. El 2025 cerró con una variación positiva acumulada del 2,5%. En 2024, la caída fue del 10%. Nada para festejar
Según Came, seis de los siete rubros relevados finalizaron con números rojos en diciembre. Las contracciones más agudas se verificaron en Bazar y decoración (-15%), Perfumería (-9,8%) y Textil e indumentaria (-8,5%). La única excepción a la regla fue el rubro Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción, que logró sostenerse con una leve alza del 0,8%.
Sin embargo, el 55% de los comerciantes describió un escenario de estabilidad interanual. Por otro lado, el 27,6% reportó un empeoramiento en sus condiciones, una mejora relativa de casi 10 puntos porcentuales frente al 37% que manifestaba deterioro en noviembre. Para estas percepciones, la bibliografía corriente utiliza el término "ideología", "falsa consciencia" o "alienación".
"El consumo se mantuvo retraído y estrictamente racional, con familias que priorizaron ofertas y gastos esenciales ante la persistente falta de poder adquisitivo", dice la Came y agrega "De cara al futuro impera una cautela optimista: aunque la mayoría proyecta una mejora económica para 2026, la inversión sigue frenada por los altos costos y la baja rentabilidad actual".
Came lo pone en cifras en su reporte. el 51,2% de los comerciantes confía en un repunte de la actividad (jajaja), el 43% espera que se mantenga igual y apenas un 5,8% teme una evolución negativa. Sobre la predisposición a invertir, predomina la cautela: el 57,1% considera el contexto inapropiado para realizar desembolsos de capital, contra un 16% que lo ve oportuno y un 26,9% que no tomó una postura definida. Raro el empresario que confía en que todo mejorará pero no arriesga nada.
En la crucial rubro de Alimentos y bebidas, la descripción de Came es tenebrosa. "Durante diciembre, el rubro Alimentos y bebidas cayó un 5,3% interanual. Si bien la estacionalidad de las fiestas de fin de año y el cobro de aguinaldos generaron movimiento, no alcanzaron para contrarrestar la pérdida de poder adquisitivo, resultando en un desempeño por debajo de las expectativas históricas. El consumidor se mostró cauteloso, limitando sus compras a productos específicos de la canasta navideña y priorizando ofertas para hacer rendir sus ingresos. Los comerciantes valoraron la liquidez generada para saldar deudas, aunque advirtieron una fuerte presión sobre la rentabilidad por el alza de costos operativos y de reposición. Las estrategias se basaron en combos festivos y promociones en efectivo para rotar mercadería frente a una competencia agresiva".










