ANUARIO 2025 | La Provincia se hizo cargo de una obra largamente postergada que comenzó este año. Con una inversión de más de 39 mil millones de pesos, cerró el 2025 con un avance del 25%.
La obra del nuevo puente que unirá Santa Fe y Santo Tomé comenzó en marzo. Contempla tres sectores: las cabeceras y obras aledañas en las localidades, y el puente propiamente dicho sobre el Río Salado. Los trabajos están a cargo de la Unión Transitoria de Empresas conformada por Pietroboni, Semisa y Cosivial SA, y demandan una inversión que supera los 39 mil millones de pesos.
La obra presentó un avance del 25% al cierre del 2025, según el director provincial de Vialidad Pablo Seghezzo; se están colocando las vigas longitudinales mientras se trabaja sobre el cauce del Río Salado, en el terraplén de avance paralelo al puente.
Cuando la obra esté terminada, el Carretero facilitará con dos carriles el ingreso del tráfico a Santo Tomé, mientras que el nuevo puente permitirá emprender el cruce hacia Santa Fe, también con dos carriles. Tendrá 1324 metros de longitud y estará ubicado al sur y en paralelo al Carretero. La obra contempla también la construcción de accesos en ambas cabeceras, bicisendas y otros trabajos complementarios.
Pullaro destacó que se trata de la obra “más importante y emblemática” de su gobierno y valoró que realice con recursos propios. Sin embargo, a semanas de iniciarse, el gobierno de Javier Milei intimó a Santa Fe a que frene la obra, a raíz de un supuesto incumplimiento del convenio firmado entre Vialidad Nacional y Vialidad provincial, aunque finalmente el conflicto terminó destrabándose sin necesidad de suspender los trabajos.










