Durante la madrugada, el ejército de Estados Unidos desplegó un ataque a varios puntos estratégicos de la infraestructura civil y militar de Venezuela. Donald Trump comunicó la captura del titular del gobierno, Nicolás Maduro. Nuestro presidente, Javier Milei, festejó el ataque.
Sin acuerdo de su propio Congreso y sin aval explícito de ningún organismo internacional, Estados Unidos realizó un ataque unilateral contra Venezuela. Su presidente, Donald Trump, comunicó el bombardeo por redes sociales y dijo haber capturado al líder del gobierno venezolano, Nicolás Maduro, y a su esposa. Venezuela es la principal reserva de petróleo del mundo.
El ejecutivo venezolano calificó el operativo de “ataque imperialista” e instó a los ciudadanos a salir a la calle. Sin mayor resistencia, aviones volando a baja altura bombardearon infraestructura clave de Venezuela, tanto civil como militar. Las bombas cayeron sobre el Palacio Legislativo y también sobre aeropuertos y fortificaciones militares. La vicepresidenta, Delcy Rodríguez, pidió por una prueba de vida del mandatario secuestrado. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, llamó a la resistencia.
Diosdado Cabello Rondón 🇻🇪💪🏽 pic.twitter.com/ABSYNJ4EQS
— Alejandro Rondón (@ArondonFT) January 3, 2026
Según Trump, Maduro “ha sido, junto con su esposa, capturado y trasladado fuera del país. Esta operación se realizó en conjunto con las fuerzas de seguridad de Estados Unidos”. El gobierno de Venezuela respondió al ataque con un llamado a la acción. En un comunicado, indicó que Maduro había “ordenado la implementación del decreto que declara el estado de conmoción exterior en todo el territorio nacional para proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada. Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista”.
Con el justificativo de luchar contra una organización de narcotráfico que no existe, el Cártel de Los Soles, supuestamente liderada por Nicolás Maduro, el ejército estadounidense ha estado atacando embarcaciones en el Caribe y el Pacífico desde principios de septiembre. Hasta el viernes 2, se conocían 35 incidentes de ese tipo, que causaron al menos 115 fallecidos, de acuerdo con las cifras anunciadas por el gobierno de Trump. En noviembre, Estados Unidos había desplegado su portaaviones más avanzado.
Las reacciones internacionales basculan en todas las direcciones. El principal aliado global del régimen de Maduro, Rusia, apenas largó una declaración de condena y preocupación. Delegados del gobierno chino habían visitado ayer mismo a Maduro. Nuestro presidente grito "Viva la libertad carajo" por redes sociales.
El principal líde regional, Lula Da Silva, se expresó a través de Twitter. "Atacar países, en flagrante violación del derecho internacional, es el primer paso para un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo". "La comunidad interncional, por medio de la ONU, precisa responder de forma vigorosa a este episodio".
Quien más activo se muestra en este momento es el presidente colombiano, Gustavo Petro, que movilizó fuerzas armadas a la frontera con el país atacado, expresó repudios de todas las formas posibles y convocó a la inmediata conformación del Consejo de Seguridad de la ONU.
Trump anunció la operación en Truth Social. Según la ley venezolana, a Delcy Rodríguez le corresponde asumir el mando. Rodríguez emitió un comunicado después del ataque: “Desconocemos el paradero del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores”, afirmó Rodríguez. “Exigimos al gobierno de Donald Trump prueba de vida inmediata”. Medios norteamericanos dicen que ambos fueron secuestrados por las Fuerzas Delta del ejército de Estados Unidos.










