La ganancia anual de 500 ultrarricos hubiera sacado de la pobreza a 3800 millones de personas

El director ejecutivo de Tesla y SpaceX, Elon Musk, junto a su hijo X Æ A-Xii, acompañan al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, mientras firma órdenes ejecutivas en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington D. C., el 11 de febrero de 2025. / Jim Watson

Las 500 personas más ricas del mundo agregaron un récord de 2,2 billones (millones de millones) de dólares a su riqueza en 2025, según el Índice de multimillonarios de Bloomberg. El monto alcanza para sacar a 3800 millones de personas de la pobreza. Sólo ocho multimillonarios se repartieron el 25% de las ganancias.

Los 500 multimillonarios de los países del G20 vieron crecer su riqueza un 16,5% en tan solo un año, pasando de 13,4 billones de dólares a 15,6 billones de dólares. El coste anual de ayudar a los 3800 millones de personas que actualmente viven por debajo del umbral de la pobreza es de 1,65 billones de dólares, reportó Oxfam.

Las ganancias aumentaron impulsadas por la victoria electoral de 2024 de Donald Trump y los mercados en auge de criptomonedas, acciones y metales. Alrededor de una cuarta parte de las ganancias se atribuyeron a ocho multimillonarios, incluidos Elon Musk, Jeff Bezos , el presidente de Oracle, Larry Ellison, y el cofundador de Alphabet Inc (ex Google), Larry Page.

El patrimonio neto de Elon Musk se disparó en 190.300 millones de dólares, llegando a los 622.700 millones. La multimillonaria australiana Gina Rinehart casi triplicó su patrimonio neto, pasando de 12.600 millones de dólares a 37.700 millones, gracias a su cartera de tierras raras.

Solo ocho centavos de cada dólar recaudado en impuestos en los países del G20 provienen de los más ricos. “La desigualdad es una decisión política deliberada. A pesar de la riqueza récord de los más ricos, la riqueza pública se está estancando, incluso disminuyendo, y el sobreendeudamiento va en aumento”, declaró el director ejecutivo internacional de Oxfam, Amitabh Behar.

La tendencia es enloquecedora. Desde el año 2000 el 1% más rico ha captado 41 centavos de cada nuevo dólar de riqueza creado por la economía global, mientras que la mitad más pobre de la humanidad sólo recibió un centavo por cada dólar.

Contra la desigualdad

Oxfam reveló estas nuevas cifras antes de la Cumbre del G20 en Johannesburgo (22 y 23 de noviembre), donde la presidencia sudafricana hizo de la lucha contra la desigualdad un tema central.

Sudáfrica encargó el primer análisis del G20 sobre la desigualdad para asesorar a sus líderes. El Comité Extraordinario de Expertos Independientes sobre Desigualdad Global del G20, dirigido por el profesor Joseph Stiglitz, identificó una emergencia de desigualdad.

El comité señaló los numerosos daños que esta alta desigualdad está causando a la humanidad y al planeta, generando enormes dificultades económicas para la mayoría, al tiempo que alimenta la polarización política y la erosión de las democracias.

Ese comité recomendó establecer un nuevo Panel Internacional sobre Desigualdad que desempeñe un papel similar al del IPCC en la crisis climática. Dicho panel aportaría el mismo rigor científico y propósito para impulsar acciones urgentes que aborden esta gran brecha.

El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, ha manifestado su apoyo a dicho panel. Sudáfrica insta a otras naciones del G20 a respaldar el informe Stiglitz y sus recomendaciones.

"La desigualdad priva de oportunidades y derechos a la mayoría de los ciudadanos, lo que genera pobreza, hambre, resentimiento, desconfianza e inestabilidad", declaró Behar.

Oxfam insta a los líderes del G20 a renovar su compromiso con una agenda global para la tributación efectiva de los superricos, acordada en el G20 brasileño el año pasado, y a convertirla en realidad. Solo ocho centavos de cada dólar recaudado en impuestos en los países del G20 provienen realmente de la riqueza.

Oxfam también insta al G20 a actuar con urgencia en materia de deuda. Según el FMI, más de la mitad de los países de bajos ingresos se encuentran en situación de sobreendeudamiento o en alto riesgo de estarlo. Esto está privando de fondos a escuelas, hospitales e infraestructuras, lo que profundiza la desigualdad. 3400 millones de personas viven en países que gastan más en el pago de intereses que en educación o salud.

“Puede que estos países no hayan incumplido el pago de su deuda, pero sí están incumpliendo el desarrollo”, afirmó Behar. “Un mundo que no puede ayudar a los países a invertir en salud, educación y sostenibilidad no puede esperar estabilidad, prosperidad ni progreso climático”.

Dejar respuesta

Por favor, ¡ingresa tu comentario!
Por favor, ingresa tu nombre aquí