La empresa láctea paralizó por completo sus tres plantas en Santa Fe, ubicadas en Clason, Lehmann y Suardi. Los trabajadores denuncian atrasos persistentes y pagos parciales.
Lácteos Verónica atraviesa un momento más que delicado. Paralizó sus plantas y las acreditaciones de haberes a sus empleados fueron incompletas o directamente inexistentes, lo que derivó en retenciones de tareas y en la interrupción total de la producción.
A ese cuadro se suma la falta de materia prima. Según especificó Ámbito Financiero la empresa hoy no cuenta con leche cruda para elaborar, pese a disponer de una capacidad instalada superior a los 300.000 litros diarios.
El frente financiero refleja la profundidad del deterioro. Según datos del Banco Central, la láctea acumula cheques rechazados por más de $10.900 millones, mientras que la deuda con productores tamberos se estima en torno a u$s60 millones, de los cuales entre u$s18 millones y u$s20 millones corresponden a leche entregada y no pagada. Son más de 150 tambos afectados, además de transportistas y proveedores de servicios básicos.
Durante los últimos meses, la empresa logró sostenerse de manera precaria con trabajos a fasón, principalmente secado de leche para terceros en la planta de Lehmann, un esquema de baja rentabilidad que no ofrece continuidad y que tampoco alcanza para normalizar los pagos salariales.
Con los productos prácticamente fuera de las góndolas, el transporte de personal interrumpido por deudas impagas y 700 puestos de trabajo en riesgo, el conflicto permanece abierto.
Fuente: Ámbito Financiero / Infogremiales










