ANUARIO 2025 | Más de 60 presidentes participaron de la conferencia climática de la ONU en Brasil, pero los dos más contaminantes, Trump y Jinping, pegaron faltazo. Milei envió una delegación mínima, sin la presencia del subsecretario de Ambiente.
La cumbre de líderes de la conferencia climática de la Organización de las Naciones Unidas (COP30) se desarrolló en la ciudad de Belém, en la Amazonia brasileña, con la presencia de unos 60 jefes de Estado, pero con la resonante ausencia de los presidentes de las dos potencias globales –y los dos países más contaminantes del mundo-: Donald Trump, de Estados Unidos, y Xi Jinping, de China.
Milei, por su parte, volvió a hacer un papelón al igual que en 2024 -cuando retiró a toda la comitiva argentina-. Esta vez envió una delegación mínima, con funcionarios de Cancillería, pero sin la presencia del subsecretario de Ambiente, Fernando Brom. Recordemos que el presidente argentino es un ferviente negacionista del cambio climático, y ha afirmado que el calentamiento global “es una mentira”.
A diez años de la aprobación del Acuerdo de París, Lula cuestionó que “mucha gente no lo está cumpliendo”: 2025 fue uno de los más cálidos jamás registrados, coronando más de una década de temperaturas inéditas. El encuentro resultó, en líneas generales, estéril. Si bien se lograron algunos acuerdos, no hubo avances en materia de combustibles fósiles ni deforestación.
“Las COP se basan en el consenso y, en un período de divisiones geopolíticas, el consenso es cada vez más difícil de alcanzar”, expresó el secretario general de la ONU António Guterres: “No puedo pretender que la COP30 haya logrado todo lo que se necesita. La brecha entre dónde estamos y lo que exige la ciencia sigue siendo peligrosamente amplia”.









