Del residuo al valor agregado: convierten el descarte lácteo en alimentos funcionales

Un equipo de la UNL desarrolla alimentos funcionales a partir del lactosuero, uno de los principales residuos de la industria quesera, con el objetivo de reducir el impacto ambiental y fortalecer la sostenibilidad de las pymes lácteas de la región.

Investigadores de la Universidad Nacional del Litoral desarrollan un proyecto para reutilizar el lactosuero —uno de los efluentes más contaminantes de la industria quesera— y transformarlo en alimentos de consumo masivo. La iniciativa apunta a reducir el impacto ambiental y mejorar la rentabilidad de las pymes lácteas de la región.

Un equipo del Instituto de Tecnología de los Alimentos (ITA), dependiente de la Facultad de Ingeniería Química de la UNL, impulsa el proyecto “Uso de lactosuero en el desarrollo de alimentos con alta demanda, como estrategia de sustentabilidad y sostenibilidad en las pymes lácteas”, dirigido por Sergio Darío Rozycki y codirigido por Facundo Cuffia.

Un problema ambiental, una oportunidad productiva

El lactosuero es el principal subproducto de la industria quesera y, cuando no recibe tratamiento adecuado, se convierte en un serio problema ambiental. Según los fundamentos del proyecto, el descarte de 1.000 litros de suero sin procesar equivale a la contaminación generada por las aguas residuales de 500 personas en un solo día.

En Santa Fe y Córdoba, muchas pequeñas y medianas empresas no cuentan con la infraestructura necesaria para su aprovechamiento, por lo que el suero se destina mayormente a la alimentación animal o se elimina sin control, provocando salinización de suelos y contaminación de napas.

“El objetivo es reducir el impacto ambiental e incrementar la rentabilidad de las pymes a partir del desarrollo de productos lácteos funcionales”, señala el informe técnico del equipo investigador.

Alimentos de alto valor nutricional

La propuesta contempla la elaboración de alimentos de consumo masivo con lactosuero como materia prima principal. Entre ellos se destacan quesos de muy alta humedad (tipo untables), postres lácteos, bebidas fermentadas y alimentos fortificados con compuestos bioactivos como calcio, hierro, zinc y aminoácidos esenciales.

Economía circular y producción local

El proyecto también apuesta al fortalecimiento de la economía regional. Para evitar costos de importación, se prevé el uso de hidrocoloides de origen nacional —como almidones y gelatinas— producidos por empresas locales, entre ellas Glutal SA (Esperanza) y PB Leiner (Sauce Viejo).

La investigación cuenta además con la colaboración de especialistas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

Financiamiento y enfoque territorial

La iniciativa se enmarca en el Curso para la Acción y el Desarrollo Orientado a Problemas Sociales y Productivos de la UNL, una herramienta de financiamiento destinada a proyectos de investigación aplicada.

Los CAI+D orientados a problemas sociales y productivos buscan dar respuesta a necesidades concretas de la comunidad mediante la coproducción de conocimiento entre el ámbito académico y los actores sociales y productivos, promoviendo soluciones sostenibles con impacto directo en el territorio.

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