ANUARIO 2025 | El 12 de octubre, el equipo rojiblanco consiguió el objetivo que venía persiguiendo hacía años: un lugar en la Primera División del fútbol argentino. La clave: sostener el proyecto.
En noviembre de 2022 el fútbol femenino de Unión recibió la noticia por la que venía luchando y pidiendo desde hacía ya un par de años: tras ganar todo en la Liga Santafesina y los torneos regionales, era el momento de saltar al fútbol de AFA.
En 2023 ese anhelo se puso en movimiento y a las tatengas sólo les bastó una temporada para lograr el ascenso de categoría: fue un paso fugaz por la C para comenzar el 2024 jugando en la Primera B. Y las expectativas siguieron muy altas: en su llegada a la segunda división Unión disputó la semifinal por el ascenso, pero no logró el ansiado objetivo. Había que esperar solo un poco más.
El 12 de octubre de 2025, como visitante y ante Lanús, el fútbol femenino de Unión consiguió lo que había venido a buscar tan solo dos años atrás: un lugar en la Primera División del fútbol argentino.
No fue magia. El club de la avenida viene apostando por el fútbol femenino desde hace muchos años y los resultados se ven hoy con este objetivo cumplido.
Este 2025 Unión tuvo un plantel muy grande y con variantes, que al mismo tiempo siguió compitiendo en la Liga Santafesina (se quedó con el Clausura) y las copas regionales (campeón de la primera Copa Túnel Subfluvial y subcampeón de la Copa Santa Fe); con referentes de peso como Mailén Herman y Caren López, que aportaron experiencia y mucho aplomo en los momentos difíciles; con el talento de jóvenes jugadoras como Pilar Mateo, autora del único tanto de la final, de apenas 17 años; con la llegada al cuerpo técnico de una exfutbolista ícono como Melina Reus y con la dirección intachable de Paulo Poccia.
Aunque la situación económica del país viene acortando los márgenes de acción de los clubes, sobre todo en el fútbol femenino, que aún debe rendir cuentas una y otra vez sobre su valor e importancia, en Santa Fe Unión muestra el camino, siguiendo también los pasos de otros dos grandes del interior que este año se quedaron con los dos torneos de Primera A: Newell’s de Rosario y Belgrano de Córdoba. Sostener un proyecto es la clave y hoy el fútbol femenino del Tate es ejemplo de eso.










