La canasta de crianza aumentó por encima de la inflación y presiona cada vez más a las familias

El costo de criar a niños y niñas volvió a subir con fuerza y supera la evolución general de precios, impulsado por alimentos, educación, salud y el valor económico del cuidado cotidiano.

La canasta de crianza, el indicador que estima cuánto cuesta mantener a niños, niñas y adolescentes, registró una nueva suba que se ubicó por encima de la inflación general, consolidando el fuerte impacto de los gastos vinculados a la infancia sobre los ingresos familiares.

El índice, elaborado por el INDEC, contempla tanto los bienes y servicios necesarios para el desarrollo de los menores como alimentación, vestimenta, vivienda, transporte, educación y salud, como el costo del cuidado cotidiano, es decir, el tiempo que demanda su atención. Este último componente suele representar una parte significativa del total y pone en evidencia el peso del trabajo no remunerado dentro de los hogares.

De acuerdo con los últimos datos disponibles, el costo mensual varía según la edad, pero en todos los casos se mantiene en niveles elevados: los menores de un año encabezan el gasto por la necesidad de pañales, leche y controles médicos, mientras que entre 1 y 3 años continúan los altos costos de alimentación y supervisión; entre los 4 y 5 años se suman gastos educativos y recreativos, y desde los 6 hasta los 12 años crecen los vinculados a la escolaridad, el transporte y las actividades extracurriculares.

Según el organismo, en febrero de 2026 el costo mensual de crianza fue de aproximadamente $393.523 para un bebé menor de un año, $467.117 para niños de 1 a 3 años, $391.614 para la franja de 4 a 5 años y $492.436 para chicos de 6 a 12 años.

El indicador también visibiliza el valor económico del cuidado no remunerado, que recae mayoritariamente en las mujeres y se calcula tomando como referencia el salario del personal de casas particulares.

La suba se produce en un contexto de pérdida de poder adquisitivo, donde los rubros asociados a la niñez —especialmente alimentos, higiene, salud y educación— continúan aumentando por encima del promedio general de precios. Para muchas familias, especialmente aquellas con más de un hijo o con ingresos informales, sostener estos gastos se vuelve cada vez más difícil.

Además de su valor informativo, la canasta de crianza funciona como referencia en ámbitos legales, ya que suele utilizarse para orientar la fijación de cuotas alimentarias en procesos judiciales vinculados a responsabilidades parentales.

Dejar respuesta

Por favor, ¡ingresa tu comentario!
Por favor, ingresa tu nombre aquí