El 8M volvió a colmar las calles con la movilización de mujeres y disidencias. En el documento leído en la plaza, las organizaciones fijaron posición frente a la reforma laboral y el ajuste, en una jornada que también retrató Lu Callero para Pausa.
Sindicatos, organizaciones políticas, estudiantiles y territoriales se sumaron este lunes a la convocatoria de la Asamblea Ni Una Menos Santa Fe por el 8M con una consigna clara y contundente: "abajo la reforma laboral".
A continuación, el documento completo leído en la plaza 25 de Mayo y el fotorreportaje de Lu Callero para Pausa:
En este 8M 2026, Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras y Disidencias, nos unimos para expresar nuestro absoluto repudio a la ley de reforma laboral.
ABAJO LA REFORMA LABORAL, QUE ES PRECARIZACIÓN DE LA VIDA.
La derecha neofascista que nos gobierna en contra de los intereses del pueblo nos empuja al descarte y a la precariedad propia del capitalismo neoliberal, extractivista y patriarcal.
Este modelo universaliza el saqueo de bienes comunes, el cierre de fuentes de trabajo y lo que es posible denominar extractivismo de derechos.
POR ESO DECIMOS: ABAJO LA REFORMA LABORAL, QUE ES ESCLAVITUD SOCIAL.
Desde el gobierno nacional se produjo una gigantesca transferencia de recursos al FMI. Este endeudamiento, sumado al marco jurídico que impone La Libertad Avanza, profundiza nuestra pobreza y quita recursos al funcionamiento del Estado, como ha quedado expuesto en el presupuesto de diciembre de 2025.
Este endeudamiento pone en riesgo total nuestra soberanía.
Las mujeres y disidencias somos quienes más sufriremos la aplicación de esta reforma laboral, profundizando un ajuste brutal a nuestros ingresos, a la salud, a la educación y a las políticas de género, vulnerando nuestros derechos y afectando la vida, sobre todo de las más pobres.
Nos preguntamos cómo será nuestra vida a partir de esta reforma si ya hoy:
- Redoblamos las tareas de cuidado sin salario.
- Disminuimos nuestros ya escasos ingresos.
- Carecemos de alimentos necesarios y de atención a la salud, especialmente a la salud mental, resentida por tantos padecimientos.
- Buscamos nuevas fuentes de sostén para los comedores comunitarios. Queremos que se efectivice la ley de reconocimiento a las cocineras comunitarias.
- Tenemos trabajos informales con los más bajos ingresos.
- Carecemos de aportes jubilatorios y protección social.
- Nuestras posibilidades son vender pan o ir al trueque. El transporte público es prohibitivo y muchas veces vamos a trabajar caminando.
Estamos a cargo del cuidado de hijos pequeños sin que nos alcance la AUH. Con 103.000 pesos por mes, muy por debajo de la canasta básica de una familia tipo, quedamos sin poder cubrir nuestras necesidades y por debajo de la línea de pobreza.
- Se desfinancian las políticas de género mientras se siguen sucediendo los femicidios. En la provincia de Santa Fe, durante enero y febrero de este año, hubo 5 femicidios y 22 intentos de femicidio.
- Protegemos a les niñes y adolescentes que han quedado sin madre, víctimas de femicidas.
- Recibimos menos de 4.000 pesos por hora quienes somos empleadas domésticas y no estamos legalmente inscriptas. No tenemos aportes ni obra social.
- El cupo laboral travesti-trans quedó en el olvido. Somos las más pobres entre las pobres. El ajuste y las campañas de odio nos empujan cada vez más a los márgenes.
- Las jubiladas nacionales percibimos un haber mínimo que nos pone en la disyuntiva de comer o comprar nuestros remedios. La implementación del FAL (Fondo de Asistencia Laboral) es un mecanismo que utilizará fondos del ANSES para que las grandes empresas despidan trabajadores sin costo alguno.
- A les jubilades provinciales nos roban de nuestros haberes en nombre del mal llamado “aporte solidario”, mientras dejan intactos los ingresos de los más ricos, como las cerealeras que ni siquiera pagan ingresos brutos.
Con ingresos de hambre, destrucción de fuentes de trabajo y teniendo como única posibilidad laboral manejar un Uber o pedalear todo el día —o peor aún, entrar al mundo narco— ¿qué sueños y esperanzas quedan en pie?
- Les más jóvenes nos vemos cada día más oprimides por un gobierno que nos quiere precarizadas y calladas, es decir, disciplinades.
- Quienes tenemos un título universitario encontramos enormes dificultades para conseguir trabajo o, cuando lo tenemos, no percibimos salarios dignos como profesionales. Nos empujan a la precarización y al abandono de carreras. Las docentes universitarias tenemos sueldos por debajo de la indigencia.
- Como estudiantes secundarias, también nos vemos atravesadas por esta reforma laboral que, junto con la reforma educativa y el desfinanciamiento, nos coloca frente a un futuro incierto y sin libertad de elección.
- Las pibas y los pibes estamos cada día más desprotegides. La falta de acceso a la educación pública, a la salud y a los bienes culturales obliga a muches a dejar la escuela y hacerse cargo de tareas de cuidado. Peor aún, nos empuja a las calles, donde somos blanco fácil de la droga, la violencia y el sistema prostituyente.
Mientras tanto, el gobierno no solo nos quita derechos económicos y culturales, sino que además nos culpabiliza y criminaliza bajando la edad de punibilidad.
Los medios de comunicación hegemónicos sostienen discursos que relativizan o niegan la violencia, o guardan silencio frente a quienes ejercen estas políticas nefastas.
ESTA REFORMA LABORAL NOS ALTERA LA VIDA COMO TRABAJADORES Y TRABAJADORAS.
¿Cómo vamos a ordenar nuestros tiempos de trabajo y de cuidado si pasamos a depender de las decisiones de nuestros empleadores, sin descanso, con salarios reducidos y sin seguridad social?
Esto golpea con fuerza a mujeres y disidencias, quienes sostienen la mayor parte del trabajo invisibilizado de cuidado.
¿Cómo vamos a coordinar el turno en el pediatra, la salida de la escuela de les niñes o el cuidado de un familiar dependiente si no sabemos cuándo estaremos libres?
Tampoco tendremos tiempo disponible para participar comunitariamente, asistir a reuniones sindicales o políticas, o simplemente disfrutar del tiempo libre.
Esta es la apuesta de los gobiernos nacional y provincial: meternos miedo, desmovilizarnos, disciplinarnos y romper toda esperanza de una vida mejor, mientras los poderosos de adentro y de afuera se llenan los bolsillos, destruyen la naturaleza y se apropian de las tierras, el agua y los bienes comunes. Entregan nuestros ríos y puertos a potencias extranjeras.
Así, el ajuste de Milei y Pullaro, y su casta de secuaces, gobierna a costa de quitarnos derechos y de decidir sobre nuestros cuerpos y nuestros tiempos. Eso se llama quitar soberanía.
Pullaro fue un adelantado en la provincia: el borrador de esta ley de reforma laboral pareciera haber sido redactado servilmente por él y sus senadores, reforzando en todos sus artículos las desigualdades de género. Ahora propone que les docentes firmen una declaración de no adhesión al paro, aun el día en que no tengan horario de clase.
PULLARO MISÓGINO Y AJUSTADOR.
Ante este panorama, ¿qué hacer?
- Resistir el atropello a nuestros derechos. Tenemos memoria de nuestras luchas, históricas y permanentes.
- Juntarnos con otras y otres, construyendo alternativas comunes.
- Estar presentes en las calles, difundiendo nuestras ideas y pensando colectivamente nuestro futuro como trabajadoras.
- Preguntarnos cuál será el horizonte para nuestras vidas y cómo sostenemos la importancia de una vida digna y saludable para cada une de nosotres.
- Debatir qué trabajos son socialmente necesarios para sostener la vida. No solo el trabajo bajo patrón es válido: queremos que se reconozca y se proteja el trabajo cooperativo, autogestivo y comunitario.
- Defender los trabajos de cuidado que hacemos todas. Cuidar es trabajo.
- Plantear nuestras inquietudes en las organizaciones gremiales y sociales, difundiendo nuestras preocupaciones.
- Formarnos en perspectiva feminista y de género.
Por nuestra historia de luchas, por la memoria de las víctimas de femicidios, por todas las mujeres y disidencias, por las infancias y adolescencias, hoy venimos a gritar:
NO A LA REFORMA LABORAL, QUE ES PRECARIZACIÓN DE LA VIDA.
FUERA EL FMI DE NUESTRO PAÍS.
NO A LA REFORMA LABORAL, QUE ES ESCLAVITUD SOCIAL.
NO SOMOS DESCARTABLES. ¡NUESTRAS VIDAS Y DECISIONES VALEN!
NI UNA TRABAJADORA MENOS, NI UNA DESPEDIDA MÁS.
TODAS LAS TRABAJADORAS CON INGRESOS DIGNOS.
FUERA LOS EXTRACTIVISTAS DE NUESTRA SOBERANÍA, EN NUESTRO PAÍS Y EN LA PATRIA GRANDE.
UNIDAD PARA FORTALECER EL MOVIMIENTO OBRERO Y LAS ORGANIZACIONES SOCIALES TERRITORIALES.













