Lácteos Verónica: advierten por el impacto en más de 700 trabajadores

Lácteos Verónica
Movilización del sábado 28 de febrero en Lehmann.

La diputada nacional Caren Tepp presentó un proyecto para expresar preocupación por la paralización de las plantas industriales de la empresa y la situación crítica que atraviesan los trabajadores.

La diputada nacional Caren Tepp presentó un proyecto para expresar preocupación por la paralización de las plantas industriales de Lácteos Verónica en Clason, Lehmann y Suardi, que, junto al cierre de distintos depósitos de la empresa en el país, podría dejar en la calle a más de 700 trabajadores.

La crisis que atraviesa Lácteos Verónica, una de las firmas históricas del sector y con fuerte presencia en Santa Fe, no hace más que profundizarse, lo que genera incertidumbre en toda la cadena productiva vinculada a la actividad lechera.

“Detrás de cada planta paralizada hay familias, pueblos enteros y una economía regional que depende de esa actividad”, explicó Tepp, autora del proyecto. En la iniciativa, que cuenta con el acompañamiento de los diputados nacionales Germán Martínez, Diego Giuliano y Agustín Rossi, la legisladora manifiesta su solidaridad con los trabajadores y sus familias y plantea la necesidad de visibilizar el impacto social y productivo que genera la profundización de la crisis la empresa.

La presentación del proyecto se da en medio de un conflicto que se profundizó en los últimos meses. Días atrás, familiares de trabajadores difundieron un reclamo colectivo en el que describen la situación crítica que atraviesan, con salarios adeudados, reducción de horas y paralización de la producción en distintas plantas.

Lácteos Verónica: del vaciamiento empresarial a la resistencia de sus trabajadores

Todo esto ocurrió sin plan preventivo de crisis, ya que las presentaciones realizadas por Lácteos Verónica fueron rechazadas por no presentar los balances. Los empleados denuncian atrasos salariales que en algunos casos se extienden por varias semanas, además de incumplimientos en aportes previsionales, el pago de la ART y otros compromisos laborales.

"La crisis comienza a manifestarse en pagos mínimos e incumplimiento con los proveedores, falta de reposición de insumos básicos, tercerización del proceso productivo (parte de la leche fluida propia se deriva a plantas de otras empresas) y más desdoblamiento y atraso salarial: hubo meses donde el sueldo llegó a cobrarse en seis partidas", narraba Ignacio Pellón Ferreyra en Pausa.

El conflicto también genera preocupación en otros sectores de la cadena láctea, como por ejemplo los productores tamberos, con quienes la deuda asciende a 60 millones de dólares, en lo que representa un daño estructural a la producción lechera santafesina.

“Se trata de una actividad estratégica para Santa Fe", afirmó Tepp. "Cuando una empresa de esta magnitud entra en crisis, no solo afecta a sus trabajadores sino también a productores, transportistas y a toda la cadena productiva”, concluyó.

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