Una investigación de UNL y Conicet está reconstruyendo el circuito de la represión en Santa Fe durante la última dictadura. Son 20 lugares, con diversas tareas cada uno: inteligencia, detención y tortura, apropiación de bebés, inhumación de cuerpos. En un mapa, los detalles de cada lugar y sus fotografías.
"La represión tuvo un anclaje material: el Estado usó el espacio estratégicamente para armar un circuito de secuestro, detención, tortura y desaparición en Santa Fe y alrededores. Visualizar estos sitios en el mapa local capta cómo irrumpió el terrorismo de estado en la vida cotidiana de nuestra ciudad", dice Fiorella Acosta, autora del mapa del circuito de la represión en Santa Fe.
Acosta tiene 28 años y es profesora y licenciada en Historia, egresada de la FHUC UNL. Hizo una maestría en Historia Contemporánea y actualmente es doctoranda en Estudios Sociales, con una beca del CONICET. El mapa se realizó en el marco de su investigación doctoral, "El circuito represivo santafesino, 1974-1983", dirigido por la Dra. Natalia Vega Rodríguez y la Dra. Laura Schenquer, bajo el proyecto PEICID-2023-158 "Terror de Estado, cultura represiva y resistencias en Santa Fe durante la última dictadura militar", dirigido por el Dr. Luciano Alonso.
"Pensar la represión como un 'circuito' significa ir más allá de los centros clandestinos de detención o cárceles tradicionales. Hay que incluir otros lugares clave en la maquinaria del terror estatal: sitios de planificación, escenas de secuestros y desapariciones, espacios para la apropiación de niños y niñas, lugares donde atendían médicamente a los detenidos torturados, o escenarios de asesinatos y falsos enfrentamientos. Por esto el espacio se convierte en un eje central de análisis", explica Acosta.
El mapa del circuito de la represión en Santa Fe
Desde Coronda hasta Laguna Paiva, desde "La Casita" a la Comisaría Tercera, la represión circulaba por toda la ciudad de Santa Fe. Su trazo de terror era continuo. "Todos estos espacios formaban una red planificada para reprimir y sembrar terror en la sociedad. Usamos el término 'circuito represivo' para describir esa organización de lugares conectados, que funcionaban en conjunto en un territorio y tiempo específicos", reseña la investigadora.
–¿En qué cambia pensar la represión de ese modo?
–Las calles y edificios de nuestra ciudad son puntos de referencia clave en las memorias de los sobrevivientes ya que los secuestros y torturas ocurrieron en espacios cotidianos tanto para ellos como para nosotros en la actualidad. Muchos detenidos-desaparecidos transitaron clandestinamente por su propia ciudad. Reconstruir y analizar el territorio donde se ejerció la represión es indispensable para comprender el funcionamiento, el alcance y las consecuencias del terrorismo de Estado.
–¿Cómo surge tu interés en el tema?
–Mi interés por este tema surgió de un proyecto anterior: mi tesina para licenciarme en Historia, donde analicé el funcionamiento cotidiano de la Comisaría Cuarta de Santa Fe, uno de los centros clandestinos de detención más conocidos de la ciudad y región. En ese momento noté que faltaban estudios académicos sobre ese lugar y otros centros similares que formaban el circuito represivo de la ciudad. Hasta ese momento, nadie había analizado de forma sistemática cómo se organizaba y funcionaba esa red en Santa Fe durante los años 70, quiénes participaban, sus objetivos para controlar y disciplinar a la población santafesina en general.
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