No sos vos, es el modelo libertario está entrando en la fase de quiebra generalizada. Dos millones y medio de personas tienen problemas para pagarle sus deudas al banco. La mora es más alta que en la pandemia. En las clases más baja hay niveles históricos de morosidad en deudas que equivalen a cinco kilos de carne de vaca.
Según datos oficiales del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, la morosidad de personas y familias está en su tope, al menos desde que la entidad financiera madre lleva registros (2010). El ahogo financiero es masivo, en un marco de recesión y quiebra de los sectores que son los mayores generadores de empleo: la industria, el comercio, la construcción. En resumen, con las deudas impagables se vienen las quiebras hogareñas.
Aproximadamente 2.500.000 argentinos no están pudiendo pagar sus deudas con el banco. La situación más grave se registra en los deciles más pobres. Un millón de personas está teniendo problemas serios de mora para pagarle al banco deudas que van de 25.000 a 541.000 pesos, un monto máximo que apenas alcanza para comprar una heladera.
Las 430.000 personas que deben entre 25.000 y 123.000 pesos, las más pobres entre las pobres, son las que mayor morosidad registran: casi el 28%. Es decir, no llegan a pagar un tercio de sus deudas, cuyos montos no alcanzan siquiera para un changuito lleno: en su máximo, equivalen a cinco kilos de carne de vaca.
El resultado es que las familias están en la peor situación de morosidad desde que hay registro. En diciembre de 2025 se alcanzó el récord histórico de 12% de los créditos personales en irregularidad de pagos, porcentaje que alcanza al 9,3% de las tarjetas de crédito. En lo peor de la pandemia, esas cifras eran de 7,2% y 4,9%, respectivamente.
La morosidad en la deuda con entidades crediticias no financieras está en aumento. La morosidad en el pago de electrodomésticos se ubicó en 27% en el último dato del 2025 (julio), siendo el récord en más de 4 años.










