El presidente estadounidense cuestionó a los miembros de la alianza atlántica por no cooperar en los esfuerzos para desbloquear el estrecho de Ormuz y aseguró que "sin Estados Unidos, la OTAN es un tigre de papel".
El presidente estadounidense Donald Trump llamó "cobardes" a sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) por no cooperar en los esfuerzos para romper el bloqueo de Irán en el estrecho de Ormuz en el golfo Pérsico, y aseguró que "sin Estados Unidos, la OTAN es un tigre de papel".
Fue en una publicación en la red social Truth Social, en la que Trump afirmó que a los países de la OTAN, la alianza que integran 30 Estados europeos y Canadá, les resultaría "fácil" desbloquear el estrecho de Ormuz, y cuestionó que no hayan querido "unirse a la lucha para detener a un Irán con capacidad nuclear".
Without the U.S.A., NATO IS A PAPER TIGER! They didn’t want to join the fight to stop a Nuclear Powered Iran. Now that fight is Militarily WON, with very little danger for them, they complain about the high oil prices they are forced to pay, but don’t want to help open the Strait…
— Commentary: Trump Truth Social Posts On X (@TrumpTruthOnX) March 20, 2026
"Ahora que esa batalla se ha ganado militarmente -con muy poco peligro para ellos- se quejan de los elevados precios del petróleo que se ven obligados a pagar, pero no quieren ayudar a abrir el estrecho de Ormuz, una maniobra militar sencilla que constituye la única razón detrás de los altos precios del crudo", continuó Trump, que sentenció: "¡Cobardes! Nosotros lo recordaremos".
Europa se mantiene al margen
Las declaraciones de Trump se producen en medio de una fuerte escalada militar en el estrecho de Ormuz, entre los golfos de Omán y Pérsico, donde Irán ha atacado buques y amenaza con impedir el tránsito marítimo tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel en su territorio. La Casa Blanca respondió con acciones militares y comienza a desplegar su plan para desbloquear el corredor, por el que pasa una quinta parte del petróleo mundial.
La guerra desatada por Estados Unidos e Israel todavía no tiene ninguna justificación clara. Los efectos para Irán son devastadores, pero su respuesta, con drones baratos, misiles y minas, es estratégicamente muy superior a la del brutal ataque recibido.
“Tal vez ni siquiera deberíamos estar allí”, dice Trump sobre la guerra contra Irán
Alemania, España, Italia, Japón y Australia, aliados históricos de Estados Unidos, se niegan a participar en acciones militares. “¿Qué espera Donald Trump, que uno o dos puñados de fragatas europeas hagan en el estrecho de Ormuz lo que no puede lograr la poderosa marina estadounidense?”, se preguntó el ministro de Defensa alemán Boris Pistorius, que sentenció: “Esta no es nuestra guerra”.
El canciller alemán Friedrich Merz afirmó que "carecemos del mandato de las Naciones Unidas, la Unión Europea o la OTAN, exigido por la Ley Fundamental", y que "por lo tanto, desde el principio quedó claro que esta guerra no es asunto de la OTAN". En la misma línea, la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, señaló que "esta no es su guerra" y que Europa "no tiene ningún interés en una guerra sin fin".
Los argumentos se repiten a lo largo del Viejo Continente. El presidente francés Emmanuel Macron declaró que lo mejor que pueden hacer los países de la Unión Europea es defender el derecho internacional y promover la desescalada, y reiteró que ninguno de ellos expresó su voluntad de implicarse en el conflicto. “Italia no está en guerra con nadie y enviar navíos militares a una zona de guerra puede significar entrar una guerra”, explicó asimismo el primer ministro italiano, Matteo Salvini.










