"El Mundial de 2026 amenaza con traer más represión que fútbol", expresaron desde Amnistía Internacional. El caso más preocupante es el de Estados Unidos.
Un informe publicado por la organización de derechos humanos Amnistía Internacional advierte que el Mundial que acogerán Estados Unidos, Canadá y México plantea "riesgos e impactos significativos tanto para los aficionados como para los jugadores, los periodistas, los trabajadores y las comunidades locales”.
El informe, titulado "La humanidad debe ganar: defender los derechos y hacer frente a la represión en la Copa del Mundo de la FIFA 2026”, critica con especial dureza a Estados Unidos, que acogerá la gran mayoría de los 104 partidos (78). Describe la situación como una "emergencia de derechos humanos” y señala lo que denomina un "patrón reconocible de prácticas autoritarias” en el país.
"Agentes armados están derribando puertas, deteniendo a niños y han deportado a cientos de miles de personas”, afirma, en referencia a las acciones de los agentes de inmigración del ICE que han sido desplegados en algunos estados de EE.UU., sobre todo en Minnesota, donde dos ciudadanos estadounidenses fueron asesinados a tiros en enero.
Además, de acuerdo a The New York Times, más de 500.000 personas fueron deportadas de Estados Unidos en 2025.
A su vez, el informe añade que para las personas LGBTQI+ "no es seguro mostrar una presencia visible", al mismo tiempo que a los seguidores de cuatro países clasificados "se les prohíbe la entrada al país". Se trata de Haití, Irán, Costa de Marfil y Senegal. Estos últimos dos cuentan con restricciones parciales.
¿Y México y Canadá?
Aunque Canadá y México solo tienen previsto ser sede de 13 partidos cada uno, también son objeto de críticas en el informe.
Amnistía Internacional afirma que las autoridades mexicanas han movilizado a 100.000 efectivos de seguridad, incluido el ejército, en respuesta a los altos niveles de violencia en el país. También señala que un grupo de mujeres que busca respuestas sobre las más de 133.000 personas que figuran como desaparecidas tiene previsto organizar una protesta pacífica frente al estadio Azteca de Ciudad de México, donde se disputará el partido inaugural del Mundial.
En cuanto a Canadá, el informe menciona el temor a que las personas sin hogar puedan verse aún más marginadas, especialmente en las ciudades sede, Vancouver y Toronto. También señala que, al igual que en Estados Unidos y México, Canadá ha impuesto restricciones al derecho a la libertad de reunión pacífica, refiriéndose a "olas de manifestaciones en apoyo de los derechos humanos de los palestinos, así como a acampadas estudiantiles que exigían la retirada de inversiones del genocidio de Israel”, que fueron "disueltas o desalojadas indebidamente” por la policía.
"El Mundial de 2026 amenaza con traer más represión que fútbol. Cualquiera que proteste o exprese críticas debe esperar represalias en el Mundial”, afirmó Julia Duchrow, secretaria general de Amnistía Internacional en Alemania.
"Si continúan las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), las detenciones masivas y las prohibiciones de entrada, este torneo se convertirá en un símbolo de la intimidación estatal”.
Respuesta de la FIFA por la preocupación ante el Mundial
La FIFA aún no ha respondido específicamente a este informe, pero en el artículo 3 de sus estatutos, el organismo rector del fútbol afirma que está "comprometido con el respeto de todos los derechos humanos internacionalmente reconocidos y se esforzará por promover la protección de estos derechos”.
En 2025, su presidente, Gianni Infantino, también prometió que "todo el mundo será bienvenido en Canadá, México y Estados Unidos para la Copa del Mundo de la FIFA del año que viene”.
Con información de DW









