La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) comunicó que las ventas minoristas de marzo estuvieron un un 0,6% abajo de marzo de 2025. Eso quiere decir que están un 4,1% abajo de marzo de 2023 y que todavía nunca se superaron los niveles de venta previos a la llegada de Javier Milei.
Marzo marcó otro retroceso en las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas, con una contracción interanual del 0,6%, medida a precios constantes. En la comparación con febrero también hubo un descenso, del 0,4%. En el acumulado del primer trimestre, la contracción es de 3,6%.
Así, pasó otro mes más en la era de Javier Milei donde las ventas no llegan siquiera a los niveles de 2023, el último año de la gestión de Alberto Fernández. Tres años de ajuste y sufrimiento inútil. En la comparación entre marzo de 2026 y marzo de 2023, la merma es de 4,1%. Los datos son de la Came.
Cinco de los siete rubros relevados por Came están en terreno negativo. Las mermas más potentes se dieron en Perfumería (-9,8%), Bazar, decoración, textiles de hogar y muebles (-8,3%) y Alimentos y bebidas (-0,9%).
Si bien apenas el 7% de los comercios cree que la situación actual es mejor que la del año pasado, un pavoroso 39,7% tiene fe en que las cosas van a mejorar. Los pingos se ven a la hora de los billetes y no de las habituales manisfestaciones de la ideología suicida del empresariado local: sólo el 13,1% considera el momento presente una buena oportunidad para la inversión.
En el siempre crucial rubro de Alimentos y bebidas, el reporte de Came señala: "El inicio del ciclo lectivo y el fin del receso estival generaron un desplazamiento del gasto hacia bienes de primera necesidad. El aumento de precios en frescos y carnes redujo el volumen de las compras por ticket. La actividad se concentró en áreas escolares y comercios de proximidad, priorizando los productos básicos. Los vendedores destacan la migración hacia segundas marcas y el uso de promociones bancarias para sostener la demanda. El incremento en costos fijos, como servicios y combustibles, afectó la rentabilidad directa de los locales. Se observa una conducta de compra cautelosa y fraccionada, sujeta a la disponibilidad de dinero de los clientes. El desempeño futuro dependerá de la estabilización de precios frente a los salarios".










