Varinia Drisun: “Hoy la igualdad y la solidaridad son valores revolucionarios”

Drisun

Médica especialista en epidemiología y en políticas de salud, Drisun recorrió un camino que la llevó desde la Juventud Socialista rosarina a la Legislatura provincial. La diputada de Unidos para Cambiar Santa Fe impulsa una agenda propia en salud pública y cultura.

Por Juan Pablo Gauna. Drisun

Varinia Drisun es médica especialista en epidemiología y en políticas de salud por la Universidad de Bologna, socialista y diputada provincial por el Frente Unidos para Cambiar Santa Fe. También fue secretaria de dicho bloque durante la Convención Reformadora de la Constitución de Santa Fe. Con formación en el ámbito público y surgida de la Juventud Socialista de Rosario, llegó a su banca en la Legislatura impulsando una agenda propia en temas de salud pública y cultura.

—¿Cómo es tu historia familiar?

—Yo me crié en Casilda, a unos 50 kilómetros de Rosario, por un hecho fortuito o no tanto, vinculado al momento político de mis padres en un contexto de dictadura militar. Ellos militaban en el Movimiento Nacional Reformista (MNR), que es el brazo universitario del socialismo. Y bueno, en la época de la dictadura, mi papá estaba en el Centro de Estudiantes de la Facultad de Medicina y tenía una militancia activa. Un día le avisaron que no vuelva a la Facultad, ni a la casa porque estaban buscándolo. Entonces, Hermes Binner los contactó a él -Mario Drisun- y a Antonio Bonfatti, que estaba en su misma situación, y les consiguió dónde refugiarse. Antonio fue a Las Parejas y mi papá fue a esconderse a Casilda. Eso hizo que cada uno se quedara en esos lugares. Mi papá vivió escondido unos años en el subsuelo de un sanatorio. Mi mamá -Ana María Tavela, anestesista que también militó en el MNR- era la única que sabía dónde estaba mi papá y viajaba, hasta que finalmente decidieron establecerse en Casilda y se casaron. Drisun

—¿Cómo transcurrió tu niñez?

Soy la hija más grande de tres hijos, tengo dos hermanos menores y nos criamos de una manera muy libre en algunos aspectos, porque son esas ciudades chicas las que te dan las posibilidades de estar en la calle para jugar con los vecinos. Vivíamos en una cuadra donde había muchos niños de distintas edades y jugábamos todos. Jugar a las escondidas en las noches de verano era maravilloso. Me crié en esa realidad, yendo en bicicleta a la escuela desde la primaria. También tuve una crianza muy estricta en algunos otros aspectos, como la educación. Yo fui la primera hija y mujer, entonces la estructura del pensamiento que tenían mi papá y mi mamá, que estaban formados en la organización partidaria socialista, era muy rigurosa. Tenían un mandato de cómo había que formarse y criar a los hijos. Esto incluía saber un idioma, un instrumento y un deporte. En un lugar chico se notaba mucho eso porque tu vida era diferente. Creo que era la única de mis amigas que no iba al boliche; de hecho, recién fui cuando estaba terminando la secundaria. También me llamo Varinia; era muy tímida, y las maestras me hacían pararme a repetir mi nombre y deletrearlo. Drisun

—¿Cómo era la vida en tu hogar?

Mi papá y mi mamá tenían una vida pública activa, entonces eso me incomodaba muchísimo. Pero amén de la escena pública, mi casa estaba viva, con muchas cosas todo el tiempo. Éramos de invitar a amigos y amigas, mis hermanos y yo. Mis papás estaban muy convencidos de que nos criaban mejor demostrando el compromiso por su trabajo y por su militancia. Entonces quizás la vida cotidiana tenía un desorden, pero para mí eso era la normalidad. Una se crió en una casa estando segura del afecto de los padres y su compromiso con el crecimiento nuestro, para que sea en la mayor armonía. Mis padres se separaron cuando yo todavía estaba en el secundario, y mi papá se fue cuando ya estaba trabajando en la función pública en Rosario en la Secretaría de Salud, así que cuando yo me fui a estudiar Medicina a Rosario me tocó vivir con él durante los primeros años de la carrera.

—¿En qué sentís que te marcaron tus padres en relación a tu trayectoria política?

—En todo. En el 100%. A mi casa venía Guillermo Estevez Boero y había reuniones, viajábamos en tren a los lugares donde había actividades partidarias, o nos quedábamos dormidos en las sillas plegables de madera en algún acto político o actividad. Se hablaba de política, mis padres militaban, y de chica, cuando estaban en campaña, una ha ido a acompañar las pegatinas de los afiches de papel. Después una va creciendo, y yo acompañaba mucho a mi papá en las recorridas por el departamento Caseros, iba a las reuniones a hablar con compañeros, a visitar a algún socialista que había en el pueblo, eso es muy de la cultura de Estévez Boero. Él decía que si nos íbamos de vacaciones a algún lugar averigüemos para visitar a algún socialista que vivía allí, o si había una movilización en algún lugar donde íbamos de vacaciones, también nos acercáramos a ver qué estaba pasando, cuáles eran los problemas. Además conversábamos en la vida cotidiana sobre las dificultades de la gente, y qué se podía hacer para transformar la realidad. Después, de adolescente, me acuerdo del campamento del socialismo todos los veranos, donde se juntaban los jóvenes socialistas de todo el país, y a mí eso me generaba mucha intriga, me parecía muy interesante. Ver todo ese mundo me generaba esa sensación de tener todo el futuro por delante y quería vivir eso. De hecho fui al primer campamento bastante joven, a los 15 años; si lo pienso en retrospectiva, me sorprende que me hayan dejado ir. Drisun

—Fuiste al campamento socialista antes que a un boliche.

—Sí, no lo había pensado así. Fui con mi hermano, con el que nos llevamos un año y un poquito de diferencia, y fue mi primer vínculo propio con el Partido Socialista. A partir de ahí empecé a militar en secundarios y a tener un recorrido propio. Después participé en grupos de lectura para juntarme con otros. También tenía un hábito con mi viejo que era sentarnos a leer los domingos en el patio. Eso lo sostuvimos durante años. Leíamos de todo: de política, de arte, de lo social, de un montón de temas.

—¿Cómo conjugaste todo este recorrido político con lo profesional?

—Cuando empecé la Facultad ya tenía la idea de empezar a militar. No eran cosas escindidas. Me vinculé prontamente con la agrupación socialista y fue una etapa compleja en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario. Nuestro espacio político estaba vinculado a impulsar una reforma curricular de la carrera de Ciencias Médicas y eso generó muchísimos conflictos, pero fui llevando la carrera bastante a la par de la militancia. En esa época había una preocupación sobre los estudiantes que se involucraban en la militancia y que no terminaban la carrera, o se retrasaban, entonces había una cosa de señalar a los estudiantes crónicos. Yo estudié con el plan de estudios viejo -de la década del '80-, que era muy diferente en la dinámica de estudio, pero siempre fui llevando la carrera bastante bien, era considerada como “la que puede hacer todo”. Cuando terminé de cursar me sumé a la campaña de Binner para ser gobernador, y participé muy intensamente desde la Juventud Socialista. Drisun

La igualdad como bandera

—¿Cuáles son las ideas del socialismo que más te movilizan?

—Hay muchísimas, todas te diré. Una de las principales ideas de la matriz del socialismo es la búsqueda de igualdad, que necesariamente es con la participación de la gente. La solidaridad. Estos son tiempos donde vemos enardecidos procesos individualistas, y creo que todos los que tenemos capacidad de tener una mirada sobre cómo mejorar la sociedad lo vemos con mucha preocupación. Creo que son valores que están plenamente vigentes, y que hoy son revolucionarios. También la transparencia. Este es un partido que tiene 130 años, y a lo largo de la historia hemos construido y sostenido una estructura que no comulga con los corruptos. Ese es un activo que tenemos. De esos principios básicos estructurantes se desprende defender la idea de la salud y la educación como banderas, herramientas y dimensiones estructurantes de la igualdad. No podemos buscar la igualdad si no defendemos una idea de educación y de salud para todos. Después, la conciencia sobre el ambiente y la necesidad de no pensar al hombre por encima de todo, es algo que está en los textos históricos del socialismo. Por último, la necesidad de los acuerdos con otros para construir mayorías, las lógicas del consenso y del diálogo, y no creer tener la única verdad, sino sostener una posición de humildad ante la mirada sobre los temas.

La salud como derecho

—¿Qué significó Hermes Binner en tu trayectoria?

—Bueno, todo. Hermes es un referente en su conducta de vida, en su humildad. Fue el posibilitador de que las propuestas y las ideas del socialismo dejen de estar en la teoría, en un escritorio, y se puedan plasmar en políticas públicas concretas y reales, obviamente con avances y retrocesos, porque el mundo ideal no existe. Hermes era habilitador, por sobre todas las cosas, de todas las instancias. Me acuerdo de haber estado en alguna cena, en algún almuerzo, intercambiando algún mate. Drisun

—Participaste de su campaña presidencial, en tu juventud.

Como joven escuchaba hablar en la campaña presidencial del “país normal”. ¿Pero qué quiere decir un país normal? Con el paso del tiempo, después de tantas crisis y de mucha agua bajo el puente, una va construyendo una idea cada vez más clara. Un país normal es, ante todo, un país de diálogo, sin corrupción y sin los gritos permanentes que marcaron a la Argentina de la grieta en los últimos años. Cuando Hermes Binner hablaba de un país normal, se refería justamente a eso: a una democracia madura, con instituciones sólidas, donde las diferencias se tramiten con respeto y por supuesto sin los escándalos de corrupción que vemos hoy. Un país muy distinto al que nos han llevado, tanto el kirchnerismo como el actual gobierno de Javier Milei. Después, él era una persona que hablaba poco y escuchaba mucho. Creo que eso era bastante intimidatorio, pero tenía una agenda muy clara de cómo traducir a términos populares la agenda socialista, y cómo hablar con la gente de esta agenda e invitar a los jóvenes a no burocratizarnos. Me parece que esa es la presencia de Hermes en cada uno de nosotros todo el tiempo: poder salir del lugar de burócratas de la militancia política. Drisun

Una agenda de transformaciones

—En tu rol actual de diputada, ¿cómo avanzan los proyectos en los que estás trabajando?

—Son momentos interesantes para el Poder Legislativo. Es mi primera experiencia legislativa e ingresé a una Cámara de Diputados donde no hubo tiempo de adaptarse. Esto se debe a la necesidad de este gobierno provincial de asumir rápidamente los temas que eran de la agenda política y pública y el compromiso del gobierno encabezado por Maxilimiano Pullaro con la ciudadanía. Entonces rápidamente había que involucrarse en los temas que había que avanzar, sobre todo en seguridad, que nos llevó también a los socialistas, dentro de Unidos, a un debate muy interesante y muy enriquecedor. Drisun

—¿Cómo viviste la Reforma constitucional?

Yo me crié en una organización política que hablaba de que había que reformar la Constitución. También estaba la experiencia del Frente Progresista, Cívico y Social, donde no se pudo avanzar en esa reforma, habiendo tenido tantas iniciativas y generado tantas instancias participativas para eso. Por eso viví con muchísimo entusiasmo haber podido ser parte de ese proceso. Y estoy muy agradecida, ya que habiendo pasado tantos grandes dirigentes por esta legislatura, tantos referentes del socialismo y de todo el arco político, sin avanzar con una reforma constitucional, le da un plus particular a esta etapa. Tuve la posibilidad de integrar el bloque de convencionales de Unidos como secretaria, de tener un rol con protagonismo y participar de los debates de cada uno de los artículos y de las cláusulas transitorias. Eso ya le pone un moño dorado a esta etapa. Drisun

—¿Qué agenda impulsás en materia de salud?

—Creo que en estos dos años y pocos meses pudimos introducir una agenda legislativa de salud, que es el metié que una tiene. Vamos con un trabajo intenso, desde cómo estructuramos la investigación y la producción pública de medicamentos con los tres laboratorios públicos que tiene la provincia -tengo un proyecto en potenciar ese tema-, hasta leyes vinculadas a mejorar el acceso al sistema de salud de las personas con discapacidad e iniciativas sobre distintas aristas sobre la salud mental. Y la ley madre, el caballito de batalla del socialismo y del Frente Progresista en su momento, y esperemos que ahora de Unidos también, que es tener una ley de salud para la provincia. La reforma constitucional nos dejó a las puertas de eso y tenemos ese gran desafío. Sobre esta ley, presenté un proyecto de resolución para hacer audiencias públicas para discutirla, y en cada uno de los temas tenemos iniciativas para tener un diálogo público con la ciudadanía,  los usuarios y los actores del sistema de salud para ampliar la mirada y dialogar de qué manera benefician estas iniciativas a la sociedad y para que la sociedad también se las pueda apropiar.

Varinia Drisun: “No se trata de destruir el sistema de salud, sino de corregir lo que no funciona”

—¿Y en materia de cultura?

Hemos presentado junto con otros legisladores la Ley de Promoción Cultural, que ha tenido sanción definitiva por unanimidad de ambas cámaras. El Poder Ejecutivo está trabajando en su reglamentación, y es una ley que están esperando muchos actores de la cultura santafesina, porque es para potenciar las actividades culturales y las pequeñas industrias locales en relación a eso y todo lo que mueve en economía, además de promover la identidad cultural santafesina. También estamos trabajando en leyes estructurantes que vienen a colación de la Reforma Constitucional, como la Ley Orgánica de Municipalidades, que es lo que esta Legislatura va a sancionar en el corto plazo. Presentamos una Ley de Cine para desarrollar la industria cinematográfica en la provincia, que también es parte del capital cultural que puede desarrollar Santa Fe y un ámbito de desarrollo de la producción, del empleo y demás; esta iniciativa involucra a los ministerios de Economía, de Cultura y de Producción.

—¿Tenés alguna autocrítica hacia los sectores progresistas?

—Sí, errores debe haber un montón. Yo me quiero detener el que más me resuena en estos momentos, que es no haber abordado temas de la agenda pública que a la gente le interesaba que abordemos, como las leyes laborales, el régimen penal juvenil o la seguridad. Hoy nos encontramos discutiendo sobre decretos de la década del '70 que la democracia no los ha abordado, y el Congreso Nacional está debatiendo esos temas que son banderas de los libertarios o de las derechas con sus matices, porque el progresismo no fue capaz de generar leyes y propuestas coherentes y progresistas. Hemos decidido quedarnos con leyes antiguas, y mientras nos dormimos, la derecha los hizo bandera y hoy responsabiliza al progresismo por eso. Drisun

—¿Cuál es tu mirada hacia el futuro de los espacios progresistas?

—Aún en un mundo complejo como el que vivimos, en donde todos los días nos levantamos con novedades, y sin desconocer que la tecnología es una variable transversal que se ha metido en todas las dimensiones de la vida, creo que tenemos una posibilidad de seguir siendo parte de la construcción cotidiana de una sociedad diferente, con los valores que mencionaba del socialismo. Considero a las ideas del socialismo como la vanguardia para estos tiempos. A veces podemos no lograr las transformaciones de fondo que nos gustarían, pero creo que podemos impulsar pequeños cambios todos los días: transformaciones, leyes, arreglar un centro de salud, inaugurar una gran escuela como fue la de Zona Sur en Rosario, habilitar un espacio público donde la gente se encuentre y viva lo público. Son las pequeñas esperanzas de todos los días, concretas, que nos permiten pensar siempre de la mano de la gente y haciendo énfasis en la necesidad que tiene que ser el diálogo cotidiano con la ciudadanía, apuntando que la ciudadanía se involucre todos los días un poco más. Creo que podemos habitar sociedades que sean mejores. Drisun

Dejar respuesta

Por favor, ¡ingresa tu comentario!
Por favor, ingresa tu nombre aquí