A un día, estamos que nos votamos encima

Arte Gráfico: Manuel Manso.

Seguimos la campaña y aquí resumimos 25 jornadas de disputa electoral, con las mejores fotos, videos y tuits. Todas las bizarreadas del #SiSePuede Argentinian Tour, las intervenciones de Luli Salazar, todo lo que dejaron los debates de candidatos, el presi y Boquita, Alberto emocionado, la marcha peronista en karaoke y mucho más para poner tu manija electoral al tope con este repaso.

El 2 de octubre Mauricio Macri llegaba por primera vez a la provincia con su #SiSePuede Argentinian Tour. El día después de la primera semifinal de la Copa Libertadores, donde River venció 2 a 0 a “Boquita”. Ese tema, sabemos, es casi lo único que le importa al presidente.

“Es un día doloroso. Hay que reconocer que ellos jugaron un gran segundo tiempo pero falta la revancha, así que como digo que el 27 sí se puede dar vuelta la elección y seguir trabajando juntos (…) lo mismo puede pasar con Boca unos días antes, tan solo cinco días antes. Está lejos de estar definida”. Hoy todes sabemos cómo terminó esa historia…y como va a terminar esta otra.

El 3 de octubre, mientras los genitales de Luciano Castro daban vueltas por todas las redes, Pichetto salí del clóset para vivir con libertad su fascismo y nacía así un personaje que llegó hasta el debate presidencial en la UBA: Micky Pichetto.

Ese día también, rodaban por las redes dos videos del día anterior, del paso de Macri y su troupe por Santa Fe. La señora de La Pelada dio que hablar y Lombardi dio vergüenza.

El 4 de octubre la foto del día la puso Alberto Fernández: el retrato de un encuentro super «casual» en una estación de servicio con Florencio Randazzo. De no ser por Micky Pichetto y algunos restos que quedan dentro del proyecto de Roberto Lavagna, el peronismo logró una configuración de unidad que no se veía desde 1989.

Una larga relación une al Alberto y al Florencio, con look fin de semana.

Mientras, Macri se convertía el primer presidente de la democracia en hacer un acto de reconocimiento público a las víctimas de una acción guerrillera que luego fue utilizada como justificación para el golpe de 1976, para la dictadura genocida posterior y para ese engendro llamado «Teoría de los demonios».

El 5 de octubre, de gira por Mendoza, el presidente se reconoció antiderechos. Desde ese momento el oficialismo afinó su estrategia discursiva y comenzó a hablarle directamente al que entiende que es su electorado: aquellos que pueden conjugar un proyecto de nación con la absoluta falta de empatía hacia la vida ajena.

Desde el otro lado, salía un nuevo spot del Frente de Todos, que apuntaba a uno de los principales problemas del modelo económico propuesto por el macrismo: la desarticulación de la industria nacional, el cierre de fábricas y la pérdida de empleo.

El 6 de octubre hubo algunas filtraciones de nombres de posibles ministros de Alberto, en caso de ganar mañana. Santiago Cafiero como Jefe de Gabinete; Felipe Solá para nuevo ministerio, que aúna el comercio exterior y la Cancillería; Wado de Pedro para el Ministerio de Interior; Victoria Donda para un nuevo Ministerio de la Mujer. María Eugenia Bielsa también fue una fija durante estas semanas, pero aún no sabe el rol que tendría.

Macri volvió a dar la nota del día con un hilo de Twitter en el cual se compara con San Martín dejaba expuesta, una vez, su mirada futbolística de la política, su infantil lectura de la historia y su maniquea visión de la sociedad.

Alberto Fernández no se la dejó pasar y cruzó directo al presidente:

El 7 de octubre uno de los tipos más pavotes de Cambiemos, Esteban Bullrich, publicó un tuit fiel a su estilo: bien pavote.

Desde Tucumán, el presidente prometió alivio, trabajo, crecimiento, exportación de limones y más ante sus seguidores. Le cantó el cumpleaños a una mujer. Después, Macri le besó los pies y la llamó «Mi Cenicienta».

El 8 de octubre liberaron a los dueños de C5N, Cristóbal López y Fabián De Sousa, y detuvieron al hacktivista Javier Smaldone.

Ese día La Nación comenzó a promover la “espontánea” marcha de un millón de personas al Obelisco en apoyo a Macri y tomamos contacto por primera vez con las canciones que la JPRO le sopló a la JP.

El 9 de octubre el presidente anunció un recorte del Progresar y lo disfrazó de propuesta progresista. «Los nuevos ingresos a las Becas Progresar pasarán a ser solo en las carreras prioritarias». Si querés estudiar algo relacionado a software, energías renovables y petróleo, todo bien. Si vienen con esas hippeadas de las ciencias sociales, arréglenselas.

Mientras, el candidato a diputado macrista Luciano Bugallo, publicaba en su cuenta de Twitter un video que luego borró, donde en una especie de spot se maltrataba a un gatite:

El 10 de octubre las internas de Cambiemos salieron a la superficie. María Eugenia Vidal, decidió agregarle condimento a la campaña y reconoció que tiene “diferencias” con el jefe de Gabinete Marcos Peña, la mano derecha del presidente.

Desde el último bastión cambiemita -Córdoba-, la legisladora electa Natalia de la Sota, hija del fallecido ex gobernador de Córdoba José Manuel de la Sota, ratificó su apoyo a la fórmula Fernández-Fernández.

Y a Benito Cerati le cayó decididamente mal la foto que divulgó Horacio Rodríguez Larreta con los dos miembros sobrevivientes de Soda Stereo (Zeta Bosio y Charly Alberti), quienes anunciaron el regreso de la banda para 2020 con cantantes invitados.

El 11 de octubre, tras el soporífero debate de candidatos capitalinos, Alberto visitó a les jóvenes del Nacional Buenos Aires junto a Pepe Mujica. Habló de medio ambiente, los incitó a salir a las calles y clavó algo de lenguaje inclusivo, desatando el furor del estudiantado :

El 12 de octubre, el candidato celeste antiderechos por antonomasia, Juan José Gómez Centurión, insultó a los pueblos originarios, celebró al catolicismo, rindió su tributo al terrorismo de Estado –eso quiere decir «Monte Tucumano»– y -acá no hay reproche- homenajeó a los soldados de Malvinas, todo eso en un sólo tuit.

Y sin ninguna preocupación por las cuentas públicas, por el precio de los alimentos en la mesa de los argentinos, ni nada, Macri volvió a formular una promesa de 2015. De hecho, fue una de las primeras promesas que cumplió, junto con quitar los controles de cambio y empezar a emitir bonos para la timba y títulos de deuda.

El domingo 13 de octubre todo estuvo centrando en el Paraninfo de la UNL, donde se realizó el primer debate obligatorio de candidatos a la presidencia.
Era una ocasión que el presidente pudo aprovechar a su favor; no quiso o no supo hacerlo. Además de acusarlo de mentiroso en pleno prime time televisivo, Fernández también le imputó a Macri no entender cómo funciona la economía, haber empujado a cinco millones de personas a la pobreza y beneficiar “a sus amigos” con la fuga de capitales.

Macri no respondió ninguna de esas imputaciones, demostró poca capacidad para salirse del libreto y terminó tirando piñas al aire al mencionar la “narcocapacitación en las escuelas”, una chicana dirigida a Axel Kicillof. Muy poco para un presidente en ejercicio que busca un segundo mandato.

El lunes 14 Alberto Fernández se reunió con el intendente electo de Rosario, Pablo Javkin, y con el diputado socialista Eduardo Di Pollina. El arquitecto de esos encuentros fue el gobernador electo Omar Perotti. El candidato presidencial del Frente de Todos también compartió actividades con María Eugenia Bielsa.

Foto: Franco Trovato Fuoco / El Ciudadano

Macri siguió su gira en Paraná, en un escenario con escasa concurrencia. En la noche del Paraninfo, sus rivales le atribuyeron el mega endeudamiento, el aumento de la pobreza, la caída de la economía y de la inversión en ciencia, salud y tecnología. Macri eludió todos esos tópicos y eligió contraatacarlo a Alberto Fernández con una de sus obsesiones: “Nuestros abuelos tienen celulares”.

Lo único que quedó como resultado del debate para los seguidores del presidente fue “el dedito de Alberto”.

El 15 de octubre fue el día de “pegarle a Macri”. Alberto comparó cuánto cobra un jubilado y cuánto sale un celular y el Conicet desmintió los dichos del presidente en el debate. Vidal lo contradijo en la cara. CFK lo volvió a rotular «machirulo», con razón. Y Luciana Salazar se robó la jornada.

El 16 de octubre, mientras Fernández volvía a ponerse el traje de docente para tomar exámenes en la UBA, Macri volvió a añorar sus años en Boquita:

En el Día de la Lealtad, todo fue fiesta peronista en La Pampa. En un masivo acto encabezado por Alberto y CFK, hubo guiño a los feminismos con referencias a los pañuelos verdes y con lenguaje inclusivo, y una marcha karaoke imperdible.

Y Pichetto, más solo que Pichetto en el Día de la Lealtad Peronista.

El 18 de octubre Mauricio Macri ya no sabía ni donde estaba y confundió Chaco con Corrientes en pleno acto:

La standapera Elisa Carrió se despachó contra el movimiento feminista, luego del masivo Encuentro en La Plata:

Y tras un encendido y peronista 17 de octubre, Adolfo Rodríguez Saa, una de las pocas figuras peronistas que se había podido llevar el candidato a vice de Juntos por el Cambio, Micky Pichetto, volvió a cambiar de bando.

El sábado 19 fue la fecha clave del #SiSePuede Argentinian Tour 2019: el acto de Cambiemos en el Obelisco, la llamada “Marcha del Millón”. En realidad, no fueron más de 300 mil personas. Menos que en la mayoría de las marchas sindicales, menos que la marcha universitaria del 2018, menos que en las vigilias por el aborto legal en el Congreso, menos que la despedida de CFK en 2015 e, incluso, menos que las marchas contra CFK que repiquetearon durante todo su segundo mandato.

En la previa hubo Falcon verde, el grito chacarero de “Viva la patria” y una ministra Patricia amenazante.

El domingo 20 fue el día del segundo debate de candidatos, esta vez en la Facultad de Derecho de la UBA. En esta nota algunas de las frases más resonantes de los presidenciables:

El debate sobre el día después

El lunes de la última semana de campaña arrancó con Gómez Centurión festejando sus seguidores en Twitter burlándose de los 30.000 desaparecidos en la última dictadura. Nefasto.

El martes 22 Pichetto habló de infiltrados de Cuba y Venezuela en Chile, mientras el oficialista Campanella marcaba el fin de la libertad de prensa si gana el Frente de Todos y a Vidal le daba fiaca el aborto legal.

El 23 de octubre la cosa se puso bizarra posta: Macri fue bendecido por pastores rosarinos y el Mago sin Dientes retó a duelo a Luli Salazar.

Mientras, en La Plata, CFK participaba del cierre de campaña de Kicillof y recordaba que en esa ciudad lo conoció a Néstor. En su breve discurso habló del “derecho a ser felices”.

El jueves 24 el Frente de Todos tuvo un emotivo cierre de campaña en Mar del Plata, donde el candidato a presidente estuvo al borde de las lágrimas:

Más temprano ese mismo día, Macri rascaba el fondo mismo de la olla y daba muy malos consejos a los fiscales, como lo advierte notorio constitucionalista local:

El viernes, ya en veda, hubo poca acción. Mientras el dólar apretaba el acelerador, los dos máximos aspirantes a la presidencia publicaban en redes sus últimos spots:

Y AHORA SE TERMINÓ LA SARASA Y SOLO QUEDAN 24 HORAS PARA LA DEFINICIÓN DE LA ELECCIÓN. NO TE PIERDAS ESTE DOMINGO TODA LA COBERTURA DE PAUSA.

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