Proyecto Artigas: contra la impunidad y por un modelo agrario sostenible

La iniciativa surgida a partir de la donación de Dolores Etchevehere promete nuevas formas de producción en un campo entrerriano de más de mil hectáreas. La Sociedad Rural y el hermano de Dolores, el ministro macrista Luis Etchevehere, desconocen la legalidad de la donación y presionan a integrantes de las organizaciones sociales para que abandonen el predio.

Dolores Etchevehere se rebeló ante la violencia y la impunidad de su propia familia. Además de denunciar una serie de ilícitos que generaron el enriquecimiento de una de las familias más poderosas del país, la única Etchevehere mujer decidió donar el 40% de su herencia a favor de la realización del Proyecto Artigas (PA). Se trata de una iniciativa colectiva impulsada por la propia Dolores y por un grupo de organizaciones sociales y campesinas, que buscan generar trabajo rural digno y producciones agrícolas cuidadosas con el medioambiente. La gesta es acompañada por el referente Juan Grabois. Por su parte, los hermanos varones de la heredera -entre ellos el ex ministro de Agricultura durante la gestión macrista, Luis Etchevehere- aprieta a los integrantes de las organizaciones y denuncia «tomas ilegales» en el predio donado legalmente.

La Sociedad Rural de Entre Ríos, acompañada por la de Buenos Aires, convocó a rodear el campo para expulsar a las trabajadores, argumentando con la «defensa de la propiedad privada» aunque la dueña de las tierras se encuentra en el lugar, y ocultando que ella misma cedió el 40% de las mismas para el establecimiento de la experiencia agroecológica.

Bajo la consigna “Fuera Grabois de Entre Ríos”, Luis Etchevehere convocó ayer a una protesta contra la recuperación de una porción de la Estancia Casa Nueva perteneciente a su familia de la cual el 40% fue donada para el despliegue del Proyecto

Las organizaciones involucradas exigieron garantías para la integridad física de las personas amenazadas y para la continuidad del mismo.

El interés de los varones Etchevehere no tiene solo que ver con recuperar tierras que consideran propias, sino también con deslegitimar las denuncias que los señalan como responsables de varios ilícitos. «La familia Etchevehere es responsable de numerosos crímenes que se encuentran bajo investigación judicial y es una de las voceras de la expresión más rancia y patriarcal de la oligarquía argentina», denuncian desde Proyecto Artigas.

Entre esos delitos destacan: esclavización de trabajadores, falsificación de firmas, evasión fiscal, extorsión, usurpación de tierras fiscales y el vaciamiento de Sociedad Anónima Entre Ríos, empresa dueña de El Diario de Paraná, a través del traspaso de propiedades. «Los Etchevehere -sin Dolores- y el Grupo Grenón se repartieron 18 propiedades de la Sociedad Anónima Entre Ríos, respetando la porción accionaria», indican desde PA. Los Etchevehere -sin Dolores- se quedaron con el 33% del total en la empresa fantasma Construcciones del Paraná, y el Grupo Grenón se quedó con el 66% restante en las empresas Nexfin S.A. y Arroyo Ubajay S.A. Vale destacar que el vaciamiento de Sociedad Anónima Entre Ríos tuvo como consecuencia el despido de 70 trabajadores de El Diario», explican.

En el sitio web del Proyecto, con documentaciones que respaldan sus afirmaciones, se ejemplifica cómo genera el dinero la patronal de la producción agrícola concentrada y contaminante. «Al ser Construcciones del Paraná S.A. una empresa nueva sin capital, los Etchevehere simularon un préstamo de un millón de dólares — $4.500.000 al cambio de ese momento— de la Asociación Mutual Unión Solidaria (AMUS) vinculada con el empresario Walter Grenón sin garantías para la devolución. A su vez, desde otra de las empresas del Grupo Etchevehere, Las Margaritas S.A., le pidieron al Banco Itaú tres préstamos por un total de U$D 500.000 para productores de soja a tasa subsidiada por el Estado. El crédito del Banco Itaú no fue utilizado para producir soja, sino que fue desviado para solventar financieramente la operación de vaciamiento de El Diario».

También se acredita la toma de un crédito del Banco Nación por un total de $900.000 a tasa subsidiada por el Estado para que pequeños productores cubran los daños ocasionados por inundaciones, pese a que los campos de los Etchevehere no se inundaron. «Por este préstamo fue imputado el entonces director del Banco Nación, Carlos Melconián», recuerdan desde Proyecto Artigas.

La propia Dolores Etchevehere denuncia a sus hermanos por haber ejercido en su contra violencia económica, una forma de violencia de género que reconoce la Ley Nacional de Protección a las Mujeres, la 26.485. «Los hermanos Etchevehere, con la intención de despojar a Dolores de sus derechos hereditarios, cometieron actos intimidatorios, tráfico de influencias, abuso de poder, amenazas de todo tipo, violencia psicológica y económica, intentaron obligarla a renunciar a sus derechos firmando un acuerdo vil y a desistir de todas las denuncias en su contra que tramitan en la Justicia», indican las organizaciones que acompañan el Proyecto.

«Lo hicieron mientras la asfixiaban económicamente, a ella y a sus hijos, como modo de extorsión. Particularmente Luis Miguel Etchevehere lo hizo abusando del cargo de Ministro de Agroindustria de la Nación, y aprvechándose de los beneficios, ventajas y capacidad de influencia sobre personas, organismos y medios de comunicación que ese lugar privilegiado de poder y dinero le otorgaba», agregan.

Casa Nueva

En 2007, los hermanos Etchevehere obtuvieron 370 hectáreas de tierras entrerrianas a partir de sus contactos políticos y judiciales. Pagaron solo el 10% de su valor. Hasta entonces, esas tierras eran utilizadas por la Escuela Agrotécnica Nº 151 en la Estancia El Quebracho, lindera a la estancia Casa Nueva. Son parte de los terrenos que ahora Dolores, ejercicio de sus derechos hereditarios, donó a Proyecto Artigas. En total, las tierras donadas suman 1.344 hectáreas.

Proyecto Artigas surgió a partir de la unión de un grupo de campesinos, productores rurales e integrantes de organizaciones socioambientales y Dolores Etchevehere, cuyas tierras se encontraban ilegalmente ocupadas por sus hermanos varones, junto a otras 70 hectáreas de la mencionada escuela agrotécnica.

En una primera etapa, diez familias de la zona comenzarán con la producción agroecológica de aves, chanchos, hortalizas, ganado y cereales para alimentar ganado en el campo donado por Dolores. El plan consta de incluir a 70 familias en el segundo año, y a 150 en el tercer año, revirtiendo la lógica del modelo convencional que expulsa a las familias agricultoras. De acuerdo al Censo Agropecuario, en los últimos 16 años se perdieron 90 mil familias agricultoras en todo el país. Funcionarán bajo un modelo cooperativo.

«La historia de la Estancia es la historia del modelo de agronegocios que impera en Argentina, que concentra la tierra, destruye la naturaleza, envenena a las comunidades con el uso de agrotóxicos, quema humedales y expulsa a miles de familias campesinas», manifiestan desde Proyecto Artigas. Allí proponen «construir un modelo agrario sostenible, libre de agrotóxicos y explotación, distinto al que su familia representa. un proyecto productivo que cuide la madre tierra y respete los derechos de las familias campesinas», indican.

«No confundimos oligarquía con productores: no son lo mismo. Los Etchevehere son un clan que ha subyugado no solo a campesinos y campesinas, trabajadores rurales y pequeños productores, sino que son unos de los principales responsables de la consolidación del modelo agropecuario concentrado y de explotación a personas y recursos naturales. Han formado parte de la cúpula de la Sociedad Rural, quienes incluyo han participado de medidas desestabilizadoras y anti democráticas», distinguen las organizaciones que hoy disputan esas tierras para materializar otras formas de producción agropecuaria.

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