Activando feminismo en la comunidad friki

Foto: Mauricio Centurión

Con pocos meses de vida, la Brigada Otaku Feminista reúne a cuatro integrantes del circuito otaku santafesino. Desde las redes sociales y en las calles, denuncian los acosos existentes en la comunidad y construyen un espacio de contención.

En la cultura japonesa, otaku es un término despectivo que se usa para cualquier persona fanática de algo, con una connotación de obsesión. En Argentina y demás países de habla hispana, la palabra está resignificada e identifica a quienes integran la comunidad alternativa o friki, amantes del animé, el manga y las distintas expresiones como el cosplay, el fandom y más recientemente, la explosión del k-pop.

En Santa Fe, la comunidad tiene presencia en distintos espacios desde hace años. Así como los floggers en su momento se daban cita en la Peatonal San Martín, el circuito otaku tuvo su paso por el shopping Recoleta y convenciones como la Pulp Fiction y la Undertown. Hoy, se encuentra principalmente en locales como Tutopía y en J.A.J.A., un evento de entrada libre y gratuita que, antes de la pandemia, solía hacerse en el patio del Molino Marconetti o el Mercado Progreso. Reúne actividades en principio destinadas a todos los públicos, como stands de figuras y dibujos, cosplayers y certámenes coreográficos.

Consumidoras conscientes, decididas a poner límites a distintas situaciones de acoso y subidas a la marea verde, cuatro integrantes de la comunidad decidieron formar la Brigada Otaku Feminista. Ellas son Gogo, Kiki, Malena y Jimena. Tienen entre 17 y 24 años y forman parte de la comunidad desde niñas.

En sus asambleas semanales las pibas cuentan que desde que abrieron la cuenta en Instagram les llegan mensajes de distintas partes del país para replicar la iniciativa. Explican que no conocen organizaciones similares en Argentina, solo el podcast chileno Brigada Otaku Antifascista, que lanzó la consigna #CosplayNoEsConsentimiento y contó con la participación de Dizhy, el hijo de Alberto Fernández.

Foto: Mauricio Centurión

Otra de las respuestas que recibieron a través de las redes fueron testimonios de situaciones de acoso. Particularmente, denuncias al accionar de un varón –aunque no es el único– que frecuentaba las convenciones con todo el accionar del acosador: cuentas múltiples para contactar a menores y acoso. Un hecho particularmente agresivo, durante la Marcha del Orgullo 2019, fue la gota que rebalsó el vaso y le dio a la Brigada el impulso para nacer.

Como buenas otakus y artistas que son, ya tienen diseñados sus trajes, que confeccionan ellas mismas. Se basaron una tendencia pop de 1970 en Japón llamada sukeban, que interviene los típicos uniformes de colegiala para volverlos la ropa de una delincuenta juvenil, algo así como Sailor Moon o Sakura pero más aguerrida. Cada una de las cuatro polleras tiene detalles en un color: violeta por el feminismo; verde por el aborto legal, seguro y gratuito; naranja por la separación de la Iglesia y el Estado; rojo por la furia.

Si bien comenzaron hace poco a activar como organización, las cuatro llevan años de reflexiones personales y compartidas y tienen muchísimos contenidos para difundir. Participaron, por primera vez como Brigada, de la última marcha del 8 de marzo. Para comenzar eligieron dos consignas, con las que pintaron los carteles para llevar a la plaza: “Hay acosadores en las convenciones” y “Lolicon es pedofilia”.

—¿Cuáles situaciones de acoso o agresión denuncian en las convenciones?

—Gogo: Los eventos, se supone, están pensados para niñas, niños y sus mamás y papás, jóvenes y cualquier persona que quiera ir. Porque el animé y el manga es para todes, para chiques y para grandes, yo lo miraba, lo sigo haciendo y me emociona. Pero soy de una generación en la que la sexualización de los cuerpos femeninos menores y la violación estaban naturalizadas, hasta decíamos “es re violable” cuando nos gustaba alguien. Ahora, por suerte, se están cuestionando algunas series que promueven cosas que no están buenas, pero siguen normalizadas algunas prácticas, como los dibujos que cosifican a los personajes femeninos, y que se muestran sin cuidado a les niñes que pasan por ahí. No se trata de censurar, sino de no exponer a las infancias. Por ejemplo, muches artistes simplemente tienen esos dibujos en una carpeta y los muestran a quienes tengan la edad adecuada.

—Kiki: En Estados Unidos, como el circuito es tan grande, hay salones específicos para el gore y géneros similares. Acá no tenemos la escala para hacer eso, pero podemos darnos otras estrategias. Hay cosas que nosotras pensábamos que ya desde 2015 no iban a pasar más, pero las seguimos viendo. Por ejemplo, algo que se usaba hace varios años son los carteles de “Abrazos gratis”, incluso yo, cuando tenía 11 años. Ahora volvemos a ver tipos, de nuestra edad o mayores, con un cartel invitando a niñas y niños a que lo abracen… es raro. ¿Por qué lo hacen? ¿Sabemos siempre qué intenciones tienen?

—Malena: Está instalado que cuando tenés un cosplay se pueden sacar fotos con vos y tocarte, hasta agarrarte de la cintura o la cadera, que no tendría por qué pasar. Porque tenga una pollera no significa que me puedas tocar e invadir mi espacio personal.

—Jimena: Pasa mucho que te toquen aunque vos no quieras y te persigan por toda una convención porque les dijiste que no.

—¿Qué es el lolicon?

—Kiki: Es un subgénero del hentai, un género de pornografía animé. El lolicon/shotacon es con menores de edad, niñas y niños alrededor de siete años. Esto en el marco de que hasta 2014 en Japón era legal la tenencia de pornografía infantil. Loli viene de Lolita, la novela de Nabokov, y shota viene del vocablo japonés para decir niño. Desde la industria alegan que no es pedofilia porque es un dibujo. Pero lo más habitual es cuando empezás a ir a las convenciones sos una niña o una adolescente, y yo, como seguramente les ha pasado a muchas chicas, en un momento he dejado de participar porque me había cansado de que tipos me quieran manosear y me persigan.

—Jimena: Cuando sos chica es muy común que en las convenciones los hombres más grandes te digan que sos una lolita, que sos muy tierna y bonita. Tiene que ver incluso con el estereotipo de belleza japonés: ser menuda, blanca, flaca y con cara aniñada.

—Kiki: Son chabones que bebieron eso toda su vida y hay una generación de ese gusto, si todo lo que ves son niñas hipersexualizadas, por más que sean dibujos, no podés decir que no pasa nada.

La industria de animación japonesa mueve mucha plata, trabajo y producción, y tiene muchísimos nichos, además del hentai. El yaoi son relaciones de pareja entre varones, menlovingmen, que incluyen lo sexual, escritas por y para mujeres heterosexuales, es decir que replican ese tipo de relaciones, con personajes masculinos súper masculinizados y otros súper feminizados. El yuri es lo mismo que el yaoi pero con chicas lesbianas. Hay algunos escritos por mujeres, pero los más conocidos están escritos por y para varones. También existe el shoujuai, que es lo mismo pero sin lo sexual, aunque no es tan conocido. El shunenai cuenta historias de amor, aptas para todo público pero que también son escritas por y para mujeres heterosexuales.

Con pocos meses de vida, la Brigada Otaku Feminista reúne a cuatro integrantes que activan en las redes sociales y en las calles. Foto: Mauricio Centurión.

Lo que advierte la Brigada Otaku Feminista es que no hay instancias de reflexión sobre lo que se consume, no siempre hay adultes para acompañar y los algoritmos de internet no cuidan lo que le ofrecen a las infancias y las adolescencias, desde las series hasta los videos de reacciones y los vtubers (youtubers que usan avatares diseñados con herramientas digitales para hacer sus videos, y suelen modificar también sus voces).

—Kiki: En todo esto hay muchos estereotipos de género y formas de vincularse muy toxicas y fetichizadas. De ahí, que es o era normal ver en a las fujushi, que son las fans del yaoi, obligando a chicos gay menores de edad a besarse como si fuera un espectáculo. O, que si sos una persona travesti o trans, o tu identidad de género no es evidente por la razón que sea, te digan trapo o trapito, para insultarte. Nosotras también somos parte de la comunidad LGBT+ y apuntamos a ser espacio de sostén y contención para todo el abanico de situaciones, para que todes podamos estar cómodes, segures y disfrutar de lo que nos gusta.

Para ver

Después de la entrevista, las pibas recomiendan algunas series para quienes quieran entrar al mundo del animé y el manga, o simplemente comenzar a ver otro tipo de producciones. Las ya viejas Sailor Moon, Sakura Card Captors y Ranma 1/2 son obra de un reconocido grupo femenino de mangakas llamado CLAMP, que se dirigen a un público juvenil y femenino. Otras para ver son Wander egg priority; Love live! School Idol Project; K-on! y Eizouken. También, todo lo de Ghibli, ya que Miyazaki ha hecho pública su decisión de no crear princesas ni iconos sexuales, si no niñas, jóvenes y mujeres reales.

Para más recomendaciones y para seguir los próximos pasos de la Brigada en Santa Fe, las podés buscar en Instragram en la cuenta @brigada_otaku_feminista.

4 Comentarios

    • Entiendo a qué te referís. Sin embargo, por lo que entiendo como lector, el objetivo de la nota es dar a conocer la actividad de la brigada. La información referida a lo «otaku» sirve para dar un contexto y permitirnos entender en qué marco desarrollan sus actividades.
      Y, ya que el foco es sobre las problemáticas que se viven en el ambiente, considero que sería contraproducente profundizar sobre otros temas. Aún más si tenemos en cuenta que se trata de una cultura extremadamente amplia.

  1. Un libro del feminismo que terminé de leer hace poco donde revela que el movimiento feminista está dividido en simpatizantes por la pedofilia y otra corriente que no.

    Sin embargo, no había pensado que en esto. Y es que tampoco soy otaku, pero ya veo que la pedofilia también se esconde en actividades inofensivas.

    Este libro del que hablo me reveló muchísimas cosas, se lo recomendaría a cualquiera. Docuenta la historia de feminismo y de la mujer como persona.

    Les dejaré el link para que lo lean:
    https://www.amazon.com/s?k=Los+Cinco+T%C3%ADtulos+para+la+Mujer&i=digital-text&__mk_es_US=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&ref=nb_sb_noss_2

    • No es una cosa particular del feminismo sino que viene de finales de los 60s con los movimientos de liberación sexual, aparecieron varias corrientes que promovían la sexualidad sin construcciones de edad. En Holanda el movimiento siguió con bastante fuerza pero en el resto de los países por lo general enseguida sufrieron una condena al poco tiempo, aún hoy en algunos lados los defensores de la pedofilia tratan de escudarse en que sufren discriminación sexual y que deberían ser considerados parte del colectivo LGBT+ pero obviamente nadie los quiere aceptar.

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