Después de tocar con Juana Molina en Primavera Sound, Galíndez cierra el año en La Moreno el sábado 17 de diciembre.

Cuando vemos a un artista arriba del escenario, normalmente no nos imaginamos a esas personas haciendo cosas más mundanas como hacer fila para pagar los impuestos, arreglar un ventilador o ser padre. Mientras Esteban Coutaz sostiene el hilo de la entrevista, su hija Esmeralda reclama su atención y algunos trucos del quehacer musical se pueden trasladar entre una actividad y la otra, como ser paciente o creativo ante una pregunta que tiene más espíritu de juego de ingenio que de duda real.

En el caso de Galíndez, el proyecto que lidera desde su formación en 2011, Esteban hizo de la espontaneidad un músculo definido: “Las estructuras generales claro que están, pero siempre hay un espacio para improvisar, si enganchamos que algo que nos copa mucho lo estiramos por ejemplo o, lo que en otras circunstancias puede ser un error por un corte a destiempo o un tono inesperado lo podemos acomodar inmediatamente, así que no hay forma de equivocarse”, explica entre risas al teléfono con Pausa. La formación estable consiste en él al mando de teclados y sintetizadores, Martín Margüello en batería y Aníbal Chicco en bajo.

Difícilmente alguien que haya podido verlos en vivo habrá notado que lo interpretado no formaba parte de un guión, que nunca fue ensayado, que sus caras tranquilas esconden una incertidumbre controlada: “Uno de los ejes de la banda es la improvisación, el zapar durante horas sin hablar, sin ponernos ningún condicionamiento. El proceso creativo se fue dando mucho de esa manera, ensayando durante horas y grabando, extrayendo las partes que nos gustaban y de ahí sacábamos un tema. Como tomar un material en bruto y pulirlo, así.”

Quizás no tan pioneros como Kraftwerk, con menos despliegue marketinero que Daft Punk y sin un cantante carismático como el que tuvo Virus (lo decimos porque su propuesta es solo instrumental), pero esta banda santafesina sabe sintetizar todas estas influencias teniendo siempre al baile como el tesoro buscado. Si les preguntan a ellos, su estilo es definible como “free dance”, que puede traducirse pasivamente como “baile libre” y también de forma más imperativa como “liberá al baile”.

Justamente a esta invitación respondió Juana Molina, a quienes invitó a tocar el mes pasado en el festival Primavera Sound Festival, en una fecha especialmente curada por ella, que así explicó, en una entrevista para Infobae, por qué los convocó: “Estaba con unas amigas charlando en el camarín y de golpe empecé a escuchar una música que me hizo salir a la sala e ir a bailar. No suele pasar eso con muchos músicos, así que pensé en la idea de que esa noche hicieran bailar un rato al público.” 

Curiosamente, fueron anunciados incluso antes de saber que los habían convocado: “Creo que fue la hija de Martín (Margüello) que vio en redes sociales un flyer que decía ‘Juana Molina presenta… Galindez’ y las otras artistas, que fueron Lucy Patané y Cande Zamar. ¡Nosotros pensamos que serían otros pibes que se llaman igual!” cuenta otra vez entre risas Esteban. 

Para 2023, los Galíndez se proponen sostener las visitas a Buenos Aires, así como también grabar material nuevo, aunque para ellos es imposible capturar una canción en un estado definitivo (“nunca tocamos una canción dos veces de la misma manera”). En el horizonte, alguna vez les gustaría ser invitados a KEXP y nunca, pero nunca, abandonarán su sueño de compartir un ratito de música con Charly.

El baile de fin de año

La sala del Centro Cultural La Moreno (Marcial Candioti 3341) presentará a Galindez, La Forevermente, Candela Fernández y Gonza C el próximo sábado 17 de diciembre, desde las 20.

Las entradas anticipadas se consiguen a través de plateavip.com.ar

 

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