El diagnóstico advierte sobre la existencia de suelo ocioso en zonas consolidadas y propone herramientas para frenar la expansión periférica, mejorar la eficiencia urbana y avanzar hacia un modelo de desarrollo más sostenible.
La Municipalidad de Santa Fe recibió a una comitiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) para presentar un diagnóstico sobre reciclaje urbano y economía circular, con el objetivo de mejorar el uso del suelo en el área central de la ciudad y fortalecer las herramientas normativas vigentes.
La actividad principal se realizó este martes en el Molino Marconetti y contó con la participación de Diego Aulestia, jefe de la Unidad de Asentamientos Humanos del organismo internacional, y el consultor Sixto Cristiani. Allí se expusieron los resultados de un estudio que vincula la gestión del suelo urbano con el ciclo de vida de la construcción, en clave de sostenibilidad.
La agenda incluyó además reuniones técnicas en la Agencia de Cooperación, Inversiones y Comercio Exterior (ACICE) y un encuentro con el intendente Juan Pablo Poletti, donde se analizaron los principales lineamientos del informe. La jornada cerró con una convocatoria ampliada en el Liceo Municipal, con participación de funcionarios, concejales y legisladores.
El diagnóstico pone el foco en una problemática estructural: la persistencia de terrenos vacantes, edificios abandonados y subutilización del suelo en áreas con infraestructura consolidada, en paralelo a la expansión urbana hacia la periferia. En ese marco, el estudio evalúa por qué herramientas existentes —como el Banco de Tierras, la sobretasa a baldíos o programas de uso social— no logran revertir esta tendencia.
Desde el municipio señalaron que el objetivo es avanzar hacia una estrategia de “reciclaje urbano”, entendida como la recuperación y reutilización de espacios ociosos para un desarrollo más eficiente y sostenible, en articulación con el sector privado.
El trabajo técnico incluyó entrevistas con distintas áreas del gobierno local y actores del sector, donde se identificaron obstáculos concretos: desde la complejidad del Código Urbanístico hasta la falta de incentivos fiscales claros para promover el uso productivo del suelo.
En base a ese diagnóstico, se delinearon líneas de acción que incluyen la sistematización del Banco de Tierras, la reglamentación de instrumentos hoy subutilizados, la revisión de indicadores urbanísticos y la incorporación de criterios de economía circular en la obra pública.
Desde la CEPAL destacaron que la experiencia de Santa Fe se inscribe en una agenda regional, con iniciativas similares en ciudades como San Pablo, Montevideo y San Salvador, que enfrentan desafíos vinculados a la gestión eficiente del suelo urbano.




