Hildegarda de Bingen fue una mística del siglo XII. Sorteó las obligaciones de género de su siglo en el seno de una familia rica (casarse y aumentar el patrimonio familiar) haciéndose monja. Yo creo que lo que ella quería era tener tiempo para para ser artista. Se convirtió en su propia obra: la Sibila del Rin, le decían, es decir, la intérprete de Europa. A Hilde se le daba bien transponer los misterios divinos a la escritura y a la música.
Leyendo a Hilde, pasé a pensar en Mijail Bajtin, filósofo del lenguaje del siglo XX en la Rusia stalinista. Bajtin fue perseguido, como Hildegarda pero a la inversa: mientras ella tuvo que probar que sus obras venían de dios, Bajtin fue “acusado de religión” y llevado al exilio interno en Rusia. Sus obras sobre Dostoievsky y Rabelais son fundamentales para el siglo XX y XXI. Por él es que los de Letras (y todas las ciencias) sabemos que en este mundo la cultura “linkea” sus voces unas con otras (es decir que se referencian, se citan, se reversionan) y que las manifestaciones humanas son polifónicas porque no contamos algo con una única voz sino mediante muchas.
Mijail decía entonces que la realidad, dependiendo de quien la cuente, puede ser contada de manera unívoca (elite) o de manera múltiple (pueblo). La cultura popular elige las formas superpuestas, vivas y movientes, y Bajtin asemeja esas formas al carnaval, que todo lo invierte mediante el goce y la risa. Hildegarda, ocho siglos antes, decía que el alma era sinfónica: un puente por el que pasan diversas voces. Yo sé que en Hilde la multiplicidad viene de dios y en Bajtin del pueblo. Pero elijo pensar que hubieran conversado mucho entre los dos al respecto. Dos mentes brillantes e inquietas, adelantadas cada uno a su tiempo.
Releyendo sobre ellos, me di a pensar qué discos que conozco podrían haberles gustado a ambos. Y de paso a ustedes, seres humanos meméticos y amigos. Elijo dos canciones en lugar de un disco entero porque no todo cabe en una columna, y va con dedicatoria.
Para Hildegarda: una voz de pájaro que se multiplica. Aire. Viento. Respiración, música y hierbas. Podrían haber sido amigas con Bjork. De Utopia (2017): Utopia.
Pisada, pluma, ritmo, carne y soltura. Carlinhos Brown en vivo 2020 (Brasileiro, con Sérgio Mendes, 1992). ¡Sol y mar para vos, Mijail!




