Del lado del viento

Viento

Los primeros rayos del sol me despiertan, ya no estás acostada al lado, pero la huella de tu cuerpo todavía se desdibuja en la arena. Hace un rato cogimos con más extrañeza que entusiasmo, después nos quedamos boca arriba, fumando y mirando el cielo. Me quedé dormido.

Te conocí anteanoche, yo estaba comiendo en un bar, vos estabas con un tipo, esperaban comida para llevar, vos estabas nerviosa porque tenías hambre y la comida demoraba. El tipo que estaba con vos te decía cosas que te sonrojaban, le dijiste que era un desubicado y lo decías de verdad, pero también sonreías como si lo que te estaba diciendo te gustara, te divirtiera o ambas cosas.

Yo estaba demasiado cerca como para no escuchar pero lo suficientemente lejos para no entender bien lo que escuchaba, pensé que eso era justamente lo que te divertía, me sentí incómodo. Hablaban de otra gente en común, imaginé que eran compañeros de trabajo, en un momento empezaron a besarse. Me miraste un par de veces. Terminé de comer apurado y me fui.

Después, como casi todas las noches que llevo en este pueblo, volví al hotel y me senté en la galería de madera, del lado que pega el viento. Tomé cerveza con un libro y un cuaderno cerrados al costado del vaso transpirado y fresco. Me fui a dormir cuando desde uno de los grupos que se habían formado volvieron a insistirme para que me sumara. Es la segunda vez que estoy en este pueblo, la primera fue hace mucho. No era como lo recordaba o no recordaba casi nada, las playas y los mares son fáciles de confundir.

Anoche fui a comer al bar de la terraza sobre el médano y vos eras una de las mozas. Nos miramos, nos miramos mucho, sin pudor y sin parar. Cuando salí a fumar, enseguida saliste, me pediste fuego, te pusiste a jugar con dos perras grandes y blancas que ya estaban en la puerta cuando llegué al bar. Te hice algún comentario sobre las perras pero no supe qué más decir. Hace días que no hablo con nadie. No me sale, me cuesta, me agobia. Ni siquiera pude hablar con vos, cuando saliste a fumar conmigo. Me fui, frustrado, derrotado, odiandomé con toda el alma. Viento

En el hotel no pude leer, ni dormir. Salí a caminar, salí a buscarte, los pocos bares habían cerrado. Llegué hasta la playa, no había viento, no hacía frío, caminé un rato y te vi, sentada, sola. Me senté al lado, sin saludar. Vos tenías la cabeza gacha y las manos enrollando una seda, terminaste de armarlo y me lo diste para que lo prendiera.

Caminamos por la orilla, apenas sentimos las caricias heladas de las olas, empezamos a hablar como si volviéramos a una vieja y cotidiana charla que ahora flotaba, suave, sobre la espuma que iba y venía entre nuestros dedos. Hablamos sin preguntarnos nada, como si nos conociéramos mucho o algo o no importara.

Me contaste que en algún momento de la guerra fría hubo, en el mar, un ruido tan potente que los radares soviéticos y los yankees lo escucharon en simultáneo, un hecho sin explicación, con un nombre que no recuerdo, parecido al sonido de ese ruido. Una hipótesis era que lo había producido un animal desconocido de un tamaño monstruosamente superior a las ballenas más grandes.

También me contaste la historia de un puente en Escocia, donde todos los perros que cruzan se suicidan, siempre saltan desde un mismo lugar. El puente todavía existe y tiene un cartel previene a quienes llegan con perros.

Yo te conté algo más modesto, una noticia que había leído esa mañana, sobre un tipo que había peleado con su esposa y que le había dicho que se iba a meter debajo de un camión y a las pocas horas cumplió con su promesa. Manejaba su auto, sin pensar en lo que había dicho, hasta que vio venir un camión y no pudo resistir el impulso de chocarlo de frente. A eso último lo había contado él, porque había sobrevivido al choque.

Te reíste y nos besamos, después me dijiste que una vez vos también te habías suicidado. Entonces sentí que no había viento, ni ruido de mar, ni de ninguna cosa. Después del silencio te reíste con ganas, te reíste de mí, me reí con vos, me besaste, te besé, nos seguimos besando.

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