Jardín y tiempo: la poética del florecer y el grito colectivo de Srta. Miraflores

srta. miraflores

La cantora e intérprete santafesina lanza su primer trabajo discográfico solista en formato banda, apoyado por Espacio Santafesino. Un viaje de cuatro estaciones por el cancionero latinoamericano que se presentará en vivo este viernes 2 de octubre en el Centro Cultural Provincial.

En esta primera entrega solista por ella encabezada, Srta. Miraflores despliega con suficiencia sus virtudes como intérprete y cantora, poniéndole voz a cuatro canciones minuciosamente seleccionadas.

En conjunto, estas obras reversionadas no funcionan como un mero puñado de covers, sino que configuran un relato unificado, una síntesis apretada de un recorrido que en la biografía de la frontwoman representa más de dos décadas trepando escenarios. Dos decenios decidida a pegar el grito que nos despabile, metafóricamente (y literalmente) vestida de rojo y rodeada de flores para espantar los incendios.

Las voces de este EP cubren toda la paleta de matices esperables para un álbum como este nutrido de reggae y bolero: delicado y potente, susurrado y enteramente abierto, de una intensidad que sabe ser pausada. Hay un trabajo consciente sobre el volumen y la intención, manteniendo siempre el equilibrio para marcar los contrastes expresivos pero sin recaer en abusos o artificios. Como plus, Irene Marchi se sumará en coros durante el show de presentación del material.

Un territorio sonoro para hacer pie

Después de un buen tiempo agazapada en formatos íntimos y acústicos, esa voz líder de la Srta. Miraflores pedía un piso bien corpulento donde hacer pie. A esa tarea de arquitectura sonora se ordenó Lucas "Pato" Fornillo, asumiendo el rol de guitarrista, productor y director musical del proyecto. Los riffs corpulentos y ásperos de Fornillo dan el presente desde el arranque, conviviendo en armonía con sus arpegios juguetones y una evidente lucidez para estructurar la banda. Como guitarrero, en la presentación del álbum va a agregarse también Lucio Paolantonio.

El entramado instrumental que sostiene el álbum es una máquina de tejer texturas: las percusiones de Sebastián Villar y Federico Figueroa (Plinky Baima se sumará en el vivo) aportan un matiz amazónico y terrenal; los vientos de Agustina Cortés y Camila Lencina tienden un colchón cálido sobre el que navegar o en el que apoyarse firmemente para cruzar de un clima a otro. La batería de Bruno Gramaglia (más Federico Figueroa en "La Montaña") opera de una forma singular: en lugar de marcar un pulso rígido o un golpe pesado, actúa casi como un rocío sutil sobre las frases. En el vivo, será Ricardo Rosa quien tome los palillos. Todo este andamiaje se mantiene perfectamente hilvanado gracias al bajo de Andrés Ferreyra, que empuja la tracción a puro groove.

El mapa de las canciones: de la pira a la iluminación

La travesía de Srta. Miraflores se articula a través de una dramaturgia lírica en cuatro actos donde la cancionera popular se apropia de clásicos insoslayables para resignificarlos desde una perspectiva propia y contemporánea.

El EP abre su fuego con "Perfume", la gema de María Gabriela Epumer. La interpretación parte de esa postal estival hacia el mar para adentrarse en una declaración de amor e identidad donde, "aunque todo esté ardiendo", el aroma de lo amado se convierte en el único hilo de Amanda para hallar la salida. La voz de Miraflores adquiere acá una dimensión aérea, dispuesta a saltar tan alto como para volar y desaparecer, apoyándose en la exuberancia de la banda para transformar el refugio íntimo en una celebración expansiva.

Inmediatamente después, el grupo se adentra en el universo metafísico de Luis Alberto Spinetta con "La montaña". La lírica, atravesada por la naturaleza, el jardín y la mirada sobre el cautiverio, encuentra en el decir de Miraflores un tono profético y urgente. La frase "trepen a los techos ya llega la aurora" deja de ser un verso contemplativo para volverse un llamado de atención, una señal de alarma que la instrumentación viste de misticismo y potencia eléctrica.

El tercer tramo da un vuelco hacia el dramatismo pasional de la mano de "Un año de amor", la composición de Nino Ferrer que inmortalizara Almodóvar en el cine y Mina en las plataformas de la canción europea. Acá, la cantante explora la densidad del despecho, la sentencia del abandono y el peso irreparable del tiempo. Los vientos y la batería acentúan la marcha trágica de un relato que advierte la eternidad de las noches vacías, donde el recuerdo del sabor de los besos es una condena.

El cierre es un bolero explotado y convencido: "Puro teatro", la pieza inmortalizada por La Lupe. La solista desarma ahora el engaño, la falsedad ensayada y el dolor barato con mordacidad, desnudando el simulacro de quien pretende actuar una emoción. Con un arreglo que bascula entre la cadencia caribeña y la fuerza del rock, el tema clausura el EP dejando en claro que la verdad afectiva y artística no se negocia.

Autogestión y fiesta en la Sala Mayor

Gestado en los estudios locales de Bruno Leurino, Franco Bongioanni y el propio Fornillo, y masterizado por Federico Nicolao, el trabajo resultó seleccionado en el 3er llamado 2025 del programa Espacio Santafesino del Ministerio de Cultura provincial, impulso determinante para completar su producción independiente y autogestiva.

La presentación oficial de Jardín y Tiempo será el viernes 2 de octubre a las 21 en la Sala Mayor del Centro Cultural Provincial Francisco "Paco" Urondo (Junín 2457), en una coproducción con la institución. Para la ocasión, la banda en vivo no solo repasará el repertorio del disco sino que se expandirá con una gran nómina de invitados, recorriendo también otras canciones del repertorio en común con Fornillo, en una noche que promete.

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