Guterres, sobre el medio ambiente: «El planeta está quebrado»

Secretary-General António Guterres holds a lecture at Columbia University entitled “State of the Planet”.

«La humanidad está en guerra contra el planeta. Esto es suicida». Así arrancó su discurso sobre el estado del planeta el titular de la ONU, Antonio Guterres, en la Universidad de Columbia. «Incendios, inundaciones, ciclones y huracanes apocalípticos cada vez más son la nueva normalidad».

El miércoles, el secretario General de la ONU, Antonio Guterres, presentó un desesperado discurso sobre el estado del planeta en la Universidad de Columbia, en Nueva York. La enumeración inicial sobre lo que está sucediendo en el medio ambiente es estremecedora: «La biodiversidad está colapsando. Un millón de especies está en riesgo de extiención. Los ecosistemas desaparecen delante de nuestra mirada. Los desiertos se expanden. Los humedales se pierden. Cada año perdemos 10 millones de hectáreas de bosques. Los océnos padecen la sobrepesca y se asfixian en residuos plásticos. El dióxido de carbono que absorben los está acidificando. Los arrecifes de coral se están blanqueando y muriendo. La polución del aire y el agua está matando nueve millones de personas por año, seis veces más que la pandemia. Y con la población y el ganado invadiendo el hábitat animal e irrumpiendo en espacios salvajes veremos más virus y otros agentes causales de enfermedad saltar desde los animales a los humanos».

En su alocución, Guterres hizo hincapié en que la prioridad del mundo en el siglo XXI es combatir la emergencia climática. «Hacer las paces con la naturaleza es la tarea más importante de este siglo. Debe ser la prioridad de todos en todas partes». Nunca hasta la fecha la autoridad mayor de la ONU se pronunció de manera tan enfática sobre los desafíos ambientales globales. «La década que pasó va a ser la más cálida en la historia humana. El calor de los océanos está niveles récord», reseñó Guterres y agregó: «El permafrost se está derritiendo y en consecuencia libera metano, un potente gas invernadero. Incendios, inundaciones, ciclones y huracanes apocalípticos cada vez más son la nueva normalidad». «La temporada de huracanes en el norte del Atlántico ha sumado 30 tormentas, más del doble del promedio, y ha roto récord. Centroamérica todavía se está recuperando de dos huracanes consecutivos», acotó. Estimó que el año pasado esos desastres le costaron al mudo 150.000 millones de dólares en daños materiales.

Sobre el parate producido por la pandemia, Guterres aclaró: «Los cierres por el Covid 19 temporariamente redujeron las emisiones y la polución. Pero los niveles de dióxido de carbono todavía son récord y sigue subiendo. En 2019, los niveles de dióxido de carbono alcanzaron el 148% más que en la era pre industrial. En 2020, la tendencia al alza continuó, más allá de la pandemia».

«Nos dirigimos a un aumento de temperatura de 3 a 5 grados centígrados este siglo», enfatizó, añadiendo que la ciencia indica inequívocamente que para limitar el alza de la temperatura a 1,5 ºC por encima de los niveles preindustriales se necesita reducir la producción de combustibles fósiles en un 6% cada año desde ahora hasta 2030.

Mensaje al poder político y financiero

«Necesitamos que todos los gobiernos traduzcan las promesas en políticas, planes y objetivos con plazos específicos. Esto va a dar certezas y confianza a los negocios y al sector financiero para que inviertan en la emisión cero», puntualizó Guterres y luego hizo una enumeración muy ajustada: «Es tiempo: de ponerle precio a las emisiones de carbón, de eliminar progresivamente el financiamiento y los subsidios a los combustibles fósiles, de dejar de construir nuevas plantas de energía de carbón y de dejar de financiar la energía de carbón domésticamente y en el exterior, de poner el peso impositivo en el carbono y no en los ciudadanos contribuyentes sino en quienes contaminan, de integrar el objetivo de la neutralidad en las emisiones de carbono en todas las decisiones y políticas fiscales y económicas».

También Guterres convocó a todos propietarios de gerentes de grupos financieros a «descarbonizar» sus portfolios de acciones. «Las compañías deben ajustar sus modelos de negocio y los inversores deben demandar información de las compañías respecto de la resiliencia de sus modelos de negocio».

Qué hacer

Para el Secretario General, la actividad humana es la raíz de la espiral hacia el caos, pero también es la acción humana la que puede resolver la situación. Ante la inminencia de la vacuna contra el Covid 19, contrastó que no existe una vacuna para el planeta. «La naturaleza precisa un rescate financiero», puntualizó citando los recursos que se han destinado para responder a los efectos económicos de la pandemia. «No podemos utilizar esos recursos para bloquear políticas que las endeuden irracionalmente en un planeta destrozado. Es hora de accionar el ‘interruptor verde’. Tenemos la oportunidad no simplemente de restablecer la economía mundial, sino de transformarla», aseguró.

«Algunos países han utilizado la crisis para revertir las salvaguardias ambientales. Otros están expandiendo la explotación de los recursos naturales y se están alejando de la acción climática. Los miembros del G20, en sus paquetes de rescate, están gastando un 50% más en sectores relacionados con la producción y el consumo de combustibles fósiles que en energía baja en carbono», detalló. «Llamo a los países desarrollados a cumplir con sus promesas de asignar 100.000 millones de dólares anuales para que las naciones en desarrollo alcancen las metas climáticas conjuntas’, acotó, afirmando que se trata de una cuestión de equidad, justicia, solidaridad e interés propio.

Tres cuestiones son las centrales, para Guterres, de cara al desafío climático: «Primero, debemos alcanzar la neutralidad de emisiones de gases de carbono en las próximas tres décadas. Segundo, debemos alinear a las finanzas globales detrás del Acuerdo de París, el plan global para las acciones sobre el clima. Tercero, debemos producir un progreso de ruptura adaptativa para progeer el planeta, especialmente las poblaciones y países más vulnerables, de los impactos del clima».

«Ha llegado el momento de transformar la relación de la humanidad con la naturaleza y entre los seres humanos. Y debemos hacerlo juntos. La solidaridad es humanidad. La solidaridad es supervivencia. Esa es la lección del 2020”, cerró.

El discurso completo, aquí.

 

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