El fenómeno de El Niño podría alcanzar la intensidad más alta desde 1950

El Niño

Según los principales pronósticos, hay un 63% de probabilidades de que el fenómeno de El Niño se convierta en el más fuerte y duradero desde 1950.

La agencia meteorológica de Estados Unidos advirtió este semana que el fenómeno climático de El Niño ya comenzó y los científicos aseguran que alcanzará una intensidad histórica debido a las sequías, inundaciones y temperaturas extremas. Lo peor podría llegar para nuestra primavera y verano.

El Niño es un fenómeno natural que aumenta las temperaturas del Pacífico ecuatorial central y oriental y que provoca cambios en los vientos y en las precipitaciones y condiciones meteorológicas erráticas. Frente a las altas temperaturas causadas por la quema de combustibles fósiles se espera que en esta ocasión sea aún más fuerte.

En un video de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) la meteoróloga Haley Thiem advirtió que "El Niño ya está aquí y podría ser un evento para los libros de historia".

Según un informe del NOAA hay un 63% de probabilidades de que ocurra “un episodio de El Niño muy fuerte entre noviembre y enero, situándose entre los eventos de mayor magnitud registrados desde 1950″.

Además se espera que los efectos de esta ocasión sean más duraderos que de costumbre, lo que llevará a que el Océano Pacífico suba 2 grados su temperatura.

Las razones de la intensidad pronosticada para El Niño

Diferentes regiones de la Tierra como el Amazonas, Australia o Indonesia ya sufren sequías extremas, mientras que en otras zonas como en la India hay importantes cambios de los vientos monzones y alteraciones en los registros de las precipitaciones.

El Niño es un evento climático que ocurre cada dos a siete años y dura entre nueve y doce meses. Suele alcanzar su punto máximo de temperatura a fin de año, pero el calor que se acumula en los océanos y otros grandes cuerpos de agua se libera lentamente, lo que produce que las temperaturas globales se sientan más altas recién al año siguiente.

Marc Alessi, meteorólogo integrante de la organización Union of Concerned Scientists, consideró que “la combinación del cambio climático provocado por los combustibles fósiles y un posible ‘super-Niño’ constituye una mezcla nefasta”.

“Existen pruebas de que el cambio climático causado por los combustibles fósiles está intensificando estos episodios”, expresó.

El director del centro de estudios sobre el clima y energía Power Shift Africa, Mohamed Adow, señaló que este no puede ser visto como “un simple pronóstico meteorológico más” y aseguró que se trata de una “sirena mortal que debe inspirar temor” porque “significa lluvias fallidas, cultivos que se pierden, precios de los alimentos al alza y familias llevadas una vez más al límite”.

Cuáles serán las regiones afectadas

En relación con el África Oriental, Adow lamentó que las más castigadas por el fenómeno serán “comunidades ya castigadas por sequías e inundaciones en los últimos años”. Se espera que el noreste de África sufra cambios climáticos drásticos como sequías intensas y peligrosas lluvias torrenciales.

Los gobiernos nacionales de los países centroamericanos, región constantemente afectada por desastres naturales reforzados por la crisis climática, ya elevaron los niveles de alerta correspondientes.

En el Corredor Seco, que incluye Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, no solo se prevé falta de lluvias, sino también una posible hambruna. Por ejemplo, el gobierno guatemalteco ordenó resguardar más de un millón de raciones de alimentos frente a la emergencia alimentaria que se avecina.

Sudamérica se verá afectada por sequías y fuertes precipitaciones, y además por un verano notablemente cálido. En India habrá una ola de calor al igual que en Australia, donde se teme que crezca la cantidad de incendios forestales. En tanto Medio Oriente, habitualmente complicado por sequías, podría beneficiarse.

La detección del fenómeno

El Niño es visible por las oficinas de meteorología cuando la temperatura del Pacífico ecuatorial aumenta 0,5 grados sostenidamente por encima de su promedio durante varios meses. Por esto principalmente afecta más a los países con costas a dicho océano.

Países como Chile y algunas regiones de Estados Unidos vivirán un invierno bastante más cálido que lo habitual y condiciones de mayor sequedad. También se prevé fuertes tormentas a raíz del mismo fenómeno y hasta una posibilidad mayor de ciclones tropicales en el Pacífico, con chances de inundaciones por oleaje y proliferación de algas en las costas del oeste, a la vez que una menor probabilidad de huracanes en el Atlántico.

Con información de Página 12

Dejar respuesta

Por favor, ¡ingresa tu comentario!
Por favor, ingresa tu nombre aquí