Reversiones de clásicos alemanes y una de yakuzas, la oferta del Cine Club

Berlin Alexanderplatz (2020), del director Burhan Qurbani

En exclusiva para socios del Cine Club Santa Fe y suscriptores del periódico Pausa, durante la cuarentena y mientras el América permanezca cerrado, todas las semanas el mejor cine para descargar.

El método es simple: enviás un correo a cineclubsf@hotmail.com si sos socie del CCSF o a pausadigital@gmail.com si tenés suscripción a Pausa. En el asunto ponés PEDIDO DE PELÍCULAS, chequeamos que estés en lista y te facilitamos la descarga. Más fácil, imposible.

Estas son las pelis recomendadas del presidente del CCSF, Guillermo Arch, para esta semana.

Hay un inveterado debate por el cual –en algún momento– casi ineludiblemente pasamos, el de si “una película es mejor que un libro o viceversa”. Tan común como sin sentido, ya que se trata de cosas diferentes, finalmente caemos en la cuenta de la infinitud de contraejemplos, y del complejo escenario de versiones y adaptaciones, que hace que a esta altura de la cultura de masas, filmar un “Otelo” (hay casi veinte en la historia del cine) sea como pintar una “ascensión de la virgen” para la tradición en la pintura. Lo que proponemos esta semana es un pequeño ejercicio sobre uno de esos casos especiales, que existen en la historia del cine, cuyo último capítulo data del año pasado.

Berlin Alexanderplatz está considerada como una de las cimas de la novela moderna alemana y fue escrita por Alfred Döblin en 1928, aunque para muchos de nosotros ese título nos remita automáticamente a la monumental miniserie filmada por Rainer Werner Fassbinder en 1980. Burhan Qurbani, director alemán de origen afgano, es el responsable de la última (y ultramoderna) adaptación de este clásico, donde su protagonista Franz Biberkopf, es reinterpretado como un inmigrante de Guinea-Bisáu y donde está presente la nueva Berlin, que era una en el 28, dos cuando Fassbinder filmó su miniserie, y hoy aún en proceso de reunificación, con la gigantesca torre de comunicación que la caracteriza, situada en el preciso lugar que da nombre a la novela, aunque no existía cuando esta fue escrita.

El film de Qurbani que ha tenido una excelente recepción de la crítica alemana y ganado muchos premios en los festivales del mismo origen, con dispar suerte en su recorrido internacional, tiene un especial sostén en las actuaciones, con Welket Bungé como Franz y sobre todo Albrecht Schuch como el psicópata Reinhold, cuya interpretación por parte de Gottfried John fue una de las joyas de la versión de Fassbinder.

Temático

Como dijimos, recomendamos un ejercicio, ya que la primera versión de la novela fue filmada en 1931 y proponemos su visionado en paralelo, que da cuenta de la enorme distancia estética que las separa; distancia que en cierto sentido es parte de la misma historia del cine.

Esta primera versión dirigida por Phil Jutzi con el mismo título completo de la novela, Berlin Alexanderplatz, la historia de Franz  Biberkopf, tiene la particularidad de que el guión es del mismo autor, Alfred Döblin, a escasos tres años de su aparición.

La historia le tenía reservado un destino inverso al de otra obra maestra del cine alemán como Metrópolis de Fritz Lang que se tuvo que exiliar con el ascenso de Hitler mientras su esposa y guionista Thea von Harbou adhirió al nazismo: Döblin –guionista– se exilió, mientras Jutzi –director–, ex comunista, se afilió al nazismo.

Cine Estudio

Pero como pivot tácito de estas dos películas siempre está la obra de Fassbinder y por ello proponemos uno de los últimos documentales que recorren su vida y obra, dirigido por Annekatrin Hendel, donde prestan testimonio sobre todo las mujeres de la fantástica Troupe que rodeaba a Fassbinder: Hanna Schygulla, Irm Hermann y Margit Carstensen.

DeSvelado

Takashi Miike es uno de esos auténticos “animales de cine”: 60 años, más de 100 películas filmadas. También es uno de esos “directores de la crueldad” cuya explicitud en las imágenes lo ubican junto a directores como Gaspar Noé o Tarantino, con el cuál filmó una alocada versión de western spaghetti japonés: Sukiyaki Western Django.

En la última película que le conocemos (que obviamente ya no es su última película) First love, retorna a su primer amor, el cine de yakuzas. Esta vez, con grandes momentos de humor y una galería de personajes que tiene boxeadores, gangsters de varios países, mujeres de armas tomar y un manco más malo que el manco Franz de Berlin Alexanderplatz.

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